lunes, 17 de febrero de 2014

Capítulo 12.

 [Narra April] 

Me dolía muchísimo la cabeza, la boca me sabía a vómito y me dolía todo el cuerpo... Parece ser que la noche anterior cogí una buena porque... No me acuerdo de absolutamente nada.

Me giré a la izquierda para mirar a Chelsea pero...No estaba.

Me incorporé pero me mareé. Miré la hora del móvil y era cerca de la hora de merendar. ¿Tanto había dormido?

Me acerqué la lado donde se supone que debía estar Chelsea durmiendo y... La vi en el suelo... Con la baba caída.

-Chels... Chels...
-Nunca pidas café para desayunar, te lo van a terminar mezclando con vodka...- Dijo con los ojos cerrados y la baba cayendo por su boca.-
-Ya está diciendo cosas sin sentido...- Reí.-

Decidí levantarme y darme un buen baño. Sí, tenía en mi cuarto de baño una bañera que también la usaba como ducha, era un chollo.

La llené hasta arriba de agua fría, a ver si así se me pasa algo la resaca...

Me metí y me estremecí, estaba bastante fría. Pero, al meterme comenzó a calentarse hasta quedar templada.

Me quedé como unos 25 minutos allí tumbada y luego comencé a bañarme. Al terminar, salí y me vestí, peiné y maquillé así:



Bajé a trote los escalones y vi a mi hermano acostado aún. Estaba boca arriba, genial.

Me acerqué y me senté en su barriga. Empecé a darle pequeñas bofetadas para que se despertara, pero nada. Así que fui a la cocina, cogí una botella de agua de medio litro que tenía en el frigorífico y la abrí. Bebí algo de agua y fui la salón.

Llegué y aún seguía en la misma posición. Me decidí a verter el agua sobre su cara para despertarlo, pero una mano me agarró la muñeca y me asusté. Miré hacia detrás: era Harry.

-No despiertes a tu hermano, anda. Déjalo dormir.- Susurró.-
-No, es hora de merendar y necesito que me haga la merienda.
-Es que... Tengo otro plan.- Rió.-

De su espalda sacó dos rotuladores permanentes negros.

-Los he cogido de tu escritorio. Espero que no te importe.- Dijo dándome uno.- Una vez que le hallamos pintado le decimos que Chelsea le había pintado la cara, verás que risas.- Sonrió.-
-Tienes una mente malévola, Harold.- Reí.-

Me senté en la barriga de mi hermano (otra vez) y comencé a pintarle perilla y bigote mientras Harry le pintaba, colocado detrás del sofá, unas gafas y le despeinaba más de lo que estaba. Estaba verdaderamente gracioso. Me levanté de encima suya y se movió, pero no estaba despierto.



-Ahora si que puedes echarle la botella de agua.- Dijo después de que bebiera un poco de ella.-

Cogí la botella y, antes de verterla sobre mi hermano...

-Sube y pon los rotuladores en la mano a Chelsea.

Subió corriendo con los dos rotuladores y vertí la botella. Se despertó al momento.

-Dios... April... Me duele mucho la cabeza...
-Jajajajaja, buenas tardes. Lávate la cara esa pintarrajeada y me haces la merienda, ¿sí?- Reí.-

Me miró algo extrañado, pero al momento me entendió.

-¿Qué me has echo en la cara?- Se levantó corriendo y fue al baño. Le seguí.- ¡¿ME HAS PINTADO AL CARA?!
-Tsé.- Reí.- Te relajas que yo no he sido.-Reí.- Ha sido tu querida Chelsea.
-¿Chels?- Levantó una ceja.- No creo que haya sido ella, es demasiado buena para hacerme esoa...

Puse los ojos en blanco y lo agarré de la muñeca. Lo subí conmigo hasta mi habitación y ahí estaba Chelsea en el suelo, con los rotuladores en la mano.

-Habrá sido la borrachera.- Sonrió mirándome.-
-Vamos, que te ha faltado nada para matarme porque creías que yo te había pintado y es ella.- La señalé.- Y dices que ha sido la borrachera...- Negué con la cabeza riendo.- Estás colado, ¿eh?

Él asintió con sus mejillas tornadas de color carmesí y lo abracé. Él me apretó entre sus brazos.

-Anda, vamos a quitarte eso de la cara.- Reí haciendo un círculo imaginario con el dedo índice alrededor de su cara.-

Fuimos al baño de abajo y con agua y jabón salió perfectamente.

-Oye, April. ¿Te puedo preguntar una cosa?
-Claro.- Sonreí.- Dime, bro.
-¿Tengo que estar durmiendo estos cuatro meses en el sofá?
-Es que no hay sitio, Niall. Lo siento... Bueno, podemos comprar una cama o algo.
-Es que te lo digo por que es incómodo.- Rió.-
-Ainsh, pobre.- Lo abracé.- Ya buscaremos una solución.

 [Narra Chelsea] 

Me desperté con dos rotuladores negros en la mano. ¿Qué coño...? Y encima en el suelo... A saber que hice anoche...

Me senté y me apoyé en la cama. Toda la habitación me daba vueltas.

Al rato pude levantarme y, a paso lento, pude salir de la habitación. Pasé por la de Zayn y Liam. Zayn aún dormía. Miré mi mano donde aún tenía los rotuladores y una sonrisa apareció en mi cara. Entré en la habitación y cerré la puerta. Me acerqué poco a poco y estaba tumbado boca abajo. Perfecto.

Vi que tenía un precioso tatuaje en la nuca. Lo acaricié y su piel se erizó al momento. Reí y comencé a pintarle la espalda. Le hice dos alas enormes:



-Perfecto.- Sonreí poniéndole el tapón al rotulador.-

Entonces Zayn se giró y caí al lado.

-¿Chelsea? ¿Qué haces aquí?- Reí.-
-Hacerte un dibujito en la espalda.- Reí enseñándole los rotuladores.-

Abrió los ojos rápidamente y se levantó para ir al baño. Se puso de espaldas al espejo y giró la cabeza para verlo.

-Que, está genial, ¿eh?- Pregunté apoyada en el marco de la puerta.-
-Wow, es fantástico.- Sonrió mirándome.- No sabía que dibujabas tan bien.
-Es una de las pocas cosas que se me dan genial.- Reí.- Vamos a bajo para que todos lo vean.

Bajamos y todos estaban merendando.

-Por fin se levantaron los resacosos.
-Ya íbamos a despertaros con tapas de ollas y cucharazos en sartenes.
-No, cucharas no, por favor.- Dijo Liam, a lo que reímos todos.-
-Mirad lo que he pintado con resaca.- Reí girando a Zayn.- Que, ¿está chulo?

Todos se quedaron bastantes asombrados. La verdad es que me había quedado de lujo.

-Pues no me lo pienso quitar hasta que se quite solo.- Rió.-
-Que guarro, Zayn.- Dijo Louis con voz de pito.-
-¡TENGO HAMBRE!- Grité.-
-Anda, ven que te voy a servir las tortitas que quedan.- Rió April levantándose de la silla.-

Le revolví los pelos a Niall, ya que no me había dicho nada desde que bajé y fui a la cocina con April.

-Tía, o a tu hermano le sigue pasando algo o es un borde. Porque no me ha dicho ni buenos días.- Dije mientras me sentaba en la encimera.-
-Que se ha levantado con la cara pintada por culpa de Harry y mía y te hemos echado las culpas a ti.- Rió.-
-¡NIALL!- Grité bajando de la encimera.-
-¡PERO CÁLLATE!- Rió yendo detrás mía.-

Llegué al comedor y me miró.

-Tu hermana y este.- Dije señalando a Harry.- Me han echado las culpas de que te he pintado la cara.- Dije cruzándome de brazos.-

Niall mató con la mirada a Harry y a April, que reían sin parar.

-Sois unos cabrones. Me habéis echo que me enfade con la pobre.- Dijo levantándose de la silla y abrazándome.-
-No, no, ahora me dejas.- Dije empujándolo para poder separarme de él, pero no podía.- Que no me has dicho ni hola..
-Buenos días, dormilona.- Sonrió antes de darme muchos besos en la mejilla.-

Ahí, ahí estaba el Niall que conocía. Ese Niall tan simpático y cariñoso. Lo echaba mucho de menos...

1 comentario:

  1. Aww, me ha encantado este capítulo, y mas la última parte.
    Ha sido todo muy natural y has hecho que pensara que yo estaba allí, al igual que la otra novela.
    SIGUIENTE :)

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