[Narra April]
Llegamos a casa y todo estaba a oscuras. Al entrar, encendieron la luz.
-¡Louis!- Se levantó el ricitos del sofá a abrazarlo.- ¿Al final que es lo que tienes?
-Tengo un esguince por dormir en una mala postura.- Rió.- A saber como habré dormido.- Reímos todos.-
-Pero bueno, ¿y toda esa comida?- Pregunté.-
-Mujer, si se ve una película, se ve en condiciones.
-Bueno, haced sitio para las pizzas, ¿no?- Sonrió Liam mientras sostenía las cajas.-
Asentimos y todos empezamos a hacer hueco.
-April, ayúdame a coger las servilletas, que se me ha olvidado traerlas.
-Vale.
Fuimos a la cocina. Se sentó sobre la encimera.
-Tía, estoy muy feliz.
-¿Y eso?
-Niall ya no está borde conmigo.- Sonrió.-
-Que bien, me alegro.- Sonreí.- Y ahora vámonos al salón, anda.
Llegamos y Harry tenía en las manos las películas.
-A ver, el rubio y yo hemos decidido entre Residential Evil, Paranormal Activity 4 y Expediente Warren.
-Podemos ver ahora una mientras comemos y cuando acabemos ver otra. Y después nos vamos a la bolera.- Sonreí.-
-Vamos a ver ahora Expediente Warren.- Rió mi hermano mirándome.-
-¡No!
-¿Qué pasa? ¿Tienes miedo, gatita?
-Eso, eso. Tú sugeriste las pelis de miedo.- Dijo Chels mirándome, mientras mantenía una sonrisa burlona en su rostro.-
-¿Entonces que hacemos? Tampoco queremos que una persona lo pase mal...- Comentó Liam mientras pasaba un brazo por mis hombros.-
-Vemos primero Residential Evil, porque esta.- Dije señalando a Chels.- No se calla ni debajo de agua. Y mientras comemos va a estar comentando todo lo que salga.
Todos miramos a Chels y estaba asintiendo.
-Perdonad, soy así.- Reímos todos.-
-Así que Residential Evil ahora y luego Expediente Warren, ¿no?
Todos dijeron que sí. A ver, que a mi me encantan las películas de miedo (excepto cuando las veo sola que me cago entera) pero es que Expediente Warren es una que no puedo ver ni estando acompañada pero... Todos quieren verla, así que toca sufrir...
El salón estaba repartido por dos sofás (uno en el que cabían dos personas y en el otro cuatro apretadas) y un sillón. En el sillón se puso Louis. En el de dos plazas, Liam y Zayn. Cerca de Zayn se puso Chels, a su lado Niall, a su lado yo y a mi derecha junto a Louis, Harry.
Comenzamos a comer y a ver la película junto a los comentarios de Chelsea.
(···)
Después de que terminara la película hicimos una pausa para ir al baño y recoger la mesa. Al final todos se escaquearon menos Harry que me ayudó. Estando en la cocina recogiendo rodeó mi cintura y apoyó su cabeza en mi hombro derecho. Me estaba poniendo muy nerviosa... ¿Por qué?
-¿Puedo preguntarte una cosa?- Me susurró, a lo que yo asentí.- ¿Estás con ese tal Ryan?
Me giré y lo vi bastante cerca, aunque aún habían distancias.
-Que no, Harry. ¿Cuántas veces tengo que decirte que era un paripé?
-No lo sé, para ser un paripé se os veía muy juntitos en el jardín...
-¿Estás celoso?- Me salió una sonrisita maliciosa.-
-¿Yo?- Rió.- Más quisieras, gatita.
-¿Entonces por qué estás así? ¿Te molesta que haya algo entre él y yo?
-O sea que sí que hay algo.
-Eh... Que no, Harry. No saques más el tema.- Dije deshaciéndome de sus brazos para tirar las cajas de las pizzas.-
-April.- Agarró mi muñeca y me acercó a él.-
-Que quieres...- Dije mirando a la puerta.-
-Mírame.
Entonces lo hice. Dios, me sumergí en esos ojos verdes tan profundos que te envuelven con solo colocar tu mirada en ellos. Me quedé completamente embobada, hasta que habló.
-Mírame a los ojos y dime que no tienes nada con él, por favor.
No le contesté. Simplemente acorté las distancias que habían entre nosotros. Fue un pico y nos separamos rápido, pero a la misma velocidad chocamos nuestros labios. Era un beso lento, en el que nuestros labios encajaban como piezas de puzzle. De repente su lengua pidió permiso para entrar en mi boca y se lo concedí. Nuestras lenguas bailaban al son de los latidos de nuestros corazones acelerados. Tras un tiempo así, nos separamos.
-Yo... Lo siento.- Dije tocándome los labios con mis dedos.- No debí hacerlo.- Dije separándome de él varios centímetros.-
-No te preocupes.- Sonrió.- Dos no se besan si uno no quiere.- Me guiñó el ojo y se fue.-
¿Dos no se besan si uno no quiere? O sea que... Él me besó porque quiso...
-¡April!
-¿Eh?- Pregunté atontada.-
-¿Qué haces parada ahí en medio de la cocina? Me asustas.- Rió Chelsea.- Anda, vamos a ver la película que los chicos nos matan.- Dijo cogiendo mi muñeca y tirando de ella, ya que no reaccionaba.-
Llegamos al salón y...
Aww, se han besado :'') Van a acabar juntos, lo sé.
ResponderEliminarSIGUIENTE :)