sábado, 22 de febrero de 2014

Capítulo 13.

 [Narra Chelsea] 

Después de merendar...

-A ver, ¿qué hacemos? No quiero estar encerrada aquí en casa...
-Pero no os cogeréis la cogorza de ayer, ¿no?- Dijo Liam mirándonos.-
-¿Qué tal si vamos a la bolera? Aunque yo fui ayer, pero da igual, voy otra vez.- Sonreí.- Y luego vamos a comer a Nandos.- Reí mirando a Niall.-
-Ya me gusta este plan.- Rió aquel rubito tan tierno.-
-Bueno, ¿vamos haciendo los equipos?
-¡Nosotras juntas!- Dijimos las dos chicas abrazándonos.-
-Yo tengo la muñeca algo jodida, así que... Yo no juego.
-Venga ya, Louis. ¿De verdad?- Pregunté.-
-Y tan verdad...
-Pobre Lou... Pero no será nada.
-No sé yo, ¿eh, April?

Entonces nos enseñó las muñecas y vimos que tenía una más hinchada y roja que la otra.

-Oh, mi pobre Lou. Vamos al médico, al hospital, a donde sea, pero vámonos ya para que te miren eso.
-Liam, cálmate.- Rió.- No es para tanto.
-Habrás dormido en una mala postura o algo, ¿no?
-Yo creo que sí, Harold.
-Pero no está de mal en ir al médico. Voy a coger el móvil y nos vamos, ¿vale?- Dijo April levantándose.-
-¿Y qué hacemos de mientras nosotros?
-Podéis ver alguna película. Chels, tú sabes donde están, busca algo de terror y prepara nachos y cosas de esas.
-¿Y no vamos a cenar?
-¿Pero no íbamos a ir a Nandos?
-¡Pero yo tengo mucha hambre!- Gritamos Niall y yo a la vez.-
-Og, pedid unas pizzas si queréis y las recogemos nosotros. No me pidáis que os lo de todo echo.- Dijo antes de subir las escaleras.-
-¡Pues no estaría mal!- Gritó Harry para que lo escuchara.-

Reímos y se cambiaron también Liam y Louis, ya que aún seguían en pijama. April bajó con el móvil y empezó a buscar las llaves mientras Liam y Louis terminaban de vestirse. Entonces Louis bajó y, al ver a April, la abrazó.

-Esto... Lou, ¿qué haces?- Rió.-
-En tu camiseta pone "abrázame". Pues yo le hago caso a la camiseta.- Sonrió.-
-Aww.- Sonrió y lo abrazó de nuevo.- Bueno, vámonos.

Se despidieron de nosotros y nos quedamos Zayn, Niall, Harry y yo allí.

-Chicos, ahora vengo. Voy al jardín.- Dijo enseñándonos una cajetilla de tabaco.- ¿Quieres, Chels?
-Zayn, yo no fumo.- Le guiñé un ojo rápidamente.-
-Oh... Es verdad.- Sonrió nervioso.- Bueno, pero ¿y si me haces compañía?
-Sí.- Miré a Niall y Harry.- Chicos, os dejo que elijáis las pelis. Están ahí.- Dije señalando un mueble del salón.- Ahora vengo.

Salí junto a Zayn al jardín.

-Perdona, Chelsea. Que no me acordaba de que no lo sabían.- Rió.-
-Jajaja, no te preocupes, Zayncito.- Sonreí.-

Sacó un cigarro para cada uno y encendió el suyo para dejarme a continuación el mechero a mi. Nos sentamos en la hamaca que había entre dos árboles.

-¿Y por qué no quieres que lo sepan? Me refiero a lo de que fumas y eso...
-No sé... Por los demás me da igual, pero Niall...
-¿Qué pasa con él?- Dijo dándole una calada.-
-Que no le gusta que las chicas fumemos. Su hermana lo probó una vez delante suya y la que lió Niall fue pequeña. Desde entonces April no fuma por dos razones. Una su hermano, y otra, no le gustó. Y no quiero defraudarlo. Niall cree que soy una chica buena... Pero no lo soy, Zayn.
-No tiene nada de malo en que fumes. Tú lo haces por que quieres y deberían respetarte. Por ello no eres una chica mala.- Dijo quitándole la cenica a su cigarro.-
-Pero el tabaco es lo de menos. Mira.

Le enseñé las muñecas y tenía pequeñas cicatrices que, si no te fijabas bien, no se notaban.

-Antes me cortaba porque no sabía en quién apoyarme. Eso era malo para mi y mi cuerpo, ahora soy consciente de ello, pero en ese momento no. En ese momento sentía un gran alivio con mi antigua mejor amiga, la cuchilla. Estuve apunto de morir por excesos de cortes, ¿sabes?- Él me miraba asombrado.- Pero cuando conocí a April y a Niall todo cambió.- Sonreí.-  Ahora no me corto, pero hay muchas veces en las que esa idea se me pasa por la cabeza. Pero pienso en April y Niall y se me van. Niall me ha ayudado mucho a pesar de estar lejos y de no hablar en este último año y medio conmigo, ni una sola llamada ni nada. No estoy enfadada con él, aunque debería de estarlo. Y April ha sido mi máximo apoyo.- Sonreí.-
-Dios, Chels...- Me miraba cada vez más sorprendido.- No sabía que lo hubieras pasado mal...
-Pues ya ves...
-Tranquila.- Me abrazó fuertemente.- Aquí tienes otro apoyo, ¿de acuerdo?- Besó mi cabeza.-
-Muchas gracias, Zayn.- Sonreí.-
-Y bueno, no es por insistir pero... ¿Qué tiene que ver los cortes y el tabaco con que no seas una buena chica?
-Es que también he tenido problemas por probar cosas "prohibidas".- Hice la comilla con los dedos.- Por ejemplo, cosas relacionadas con las drogas y tal...
-¡¿DROGAS?!
-¡Shh! Baja la voz.
-Pero tú... ¿Te drogas?
-¡No!
-¿Y antes?
-No... Bueno, al principio algo de cocaína... Pero ya no, lo he dejado. Solo que los problemas que tuve no eran precisamente porque me drogaba, si no por que debía dinero, bastante.
- ¿Cuánto?
-Diez mil quinientas libras.
-Hostia puta...
-Y estuve a punto de suicidarme porque no podía con la presión y April me dio dinero... Bueno, el dinero era de Niall... Ella se lo pidió la semana de mis 17.- Una lágrima resbaló por mi mejilla.-
-¿Fue hace un año y medio, más o menos?- Yo asentí.- Ya me acuerdo...- Dijo quitándome las lágrimas.- Niall nos dijo muy contento que April le iba a preparar una fiesta sorpresa a una persona muy importante para él por su cumpleaños y que necesitaba dinero para la fiesta y para pagar la hipoteca de la casa que tenía atrasada...
-Pues esa amiga era yo... Y no era precisamente para organizar una fiesta... Ni para la hipoteca atrasada...
-Pues valla vida, ¿no?
-Si.- Le di la última calada al cigarro.- He tenido una vida de mierda, pero he empezado a salir a delante. Gracias a la familia Horan. Y por eso no quiero que Niall sepa que fume. No quiero decepcionarlo más.
-Pobre...- Me abrazó.-
- Sí, hijo. Doy pena, ¿eh?- Dije quitándome una lágrima seguida de una leve sonrisa.-
-Eres fuerte, no te confundas. Si dieras pena irías recordándole a todos la vida que has tenido y tus historias, y no lo haces.
-Ya, pero te lo he contado y ahora pensarás que soy una drogata suicida.- Ambos reímos.-
-No digas eso, Chels.- Sonrió y quitó otra de mis tantas lágrimas.- Eres una chica fuerte que ha aguantado muchas mierdas en su vida, ¿no?- Yo asentí.- Pues ya está. Así que no te derrumbes, ¿de acuerdo?- Asentí y lo miré.- Y ahora que no lloren más esos lindos ojos verdes oliva, que me enfado.- Sonrió.-
-Muchas gracias por todo, Zayn.- Lo abracé.-

De repente la puerta del jardín de abrió.

-Hey, chicos. ¿Qué preferís: Expediente Warren, Paranormal Activity 4 o Residencial Evil?- Dijo mientras llegaba a nosotros con las carátulas de las películas en las manos.- La última no es de miedo, pero salen bichos feos.- Rió y nos miró.- ¿Chels? ¿Has llorado?
-No, no. Es la alergia.- Reí.-
-Anda, vamos para dentro que Niall ya está preparando nachos.
-¡Eh, ese es mi trabajo!

Reí y me dirigí corriendo a la cocina. Vi que Niall estaba poniendo en un bol enorme un paquete de Doritos hasta arriba.

-¿Te ayudo en algo?
-Sí, por favor.- Sonrió.- Corta queso en lonchas para ponerlo sobre los nachos, ¿no?

Yo asentí y saqué el queso del frigorífico.

-Veo que hoy estás de muy buen humor, ¿no?
-Sí.- Sonrió y me miró.- Siento haber sido tan borde desde que llegué.- Miró al suelo mientras se apoyaba en la encimera.-
-No pasa nada, pequeño irlandés.- Sonreí mientras seguía cortando queso.-
-Lo estás cortando mal.- Rió.- A ver, es así.

Se puso detrás mía. Cogió mis manos y una la puso sobre el queso y con la otra manejaba el cuchillo. Giré mi cabeza a la derecha y ahí estaba Niall, enseñándome a cortar queso. De repente, besé su mejilla. No sé por qué.

-¿Y eso?- Rió.-
-No sé.- Reí.- Ha sido un acto involuntario, me ha salido solo.- Reí de nuevo, junto a él.-
-Pues quiero más de esos involuntarios, ¿eh?
-Jajajaja, eres un mimoso, Niall.- Reí.-

Terminó de cortar el queso y ambos los colocamos sobre los nachos. Miramos la hora y ya había pasado bastante tiempo desde que April, Liam y Louis se fueron, así que estarían al llegar.

-Te quiero, Niall.- Sonreí.-
-Y yo a ti, pequeña.- Sonrió cogiendo mis manos.-
-Eres el mejor amigo que una podría tener.- Lo abracé.-

Noté como sus brazos me rodeaban, pero no me abrazaban, hasta que pasaron unos segundos, que fue cuando me apretó mucho hasta levantarme del suelo.

-Niall, bájame.- Reí.- Tenemos que preparar más cosas.

Me hizo caso y llevamos al salón: varios refrescos, el bol de nachos, otro de palomitas, otro de galletitas saladas, un tupperware con palitos salados y varias cosas más.

Llegaron los que faltaban y...

1 comentario:

  1. Este es uno de los capítulos que más me gustan de una novela: los tiernos y los que conoces un poco más a los personajes.
    SIGUIENTE :)

    ResponderEliminar