jueves, 13 de marzo de 2014

Capítulo 23.

 [Narra April] 

Eran las diez y media de la noche. Niall estuvo todo el día distante con todos. Sabía de sobra que estaba enfadado y triste a la vez.

-Voy a ir preparando la cena.- Comentó Harry.- Ve a avisar a tu hermano por si quiere cenar.

Yo asentí y subí a su habitación. Toqué la puerta dos veces y nadie contestaba. A la tercera...

-¿Me puedes dejar solo? No quiero ver a nadie.
-Niall, es para que bajes a cenar, Harry ya se ha metido en la cocina.
-April... No tengo hambre.

Eso me extrañó muchísimo del glotón de mi hermano.

-Venga, Niall. No me obligues a subirte la cena que si te la subo es para echártela encima.- Sonreí.-

Entonces abrió la puerta. Tenía los ojos rojos y el pijama formado por los pantalones de chándal y la camiseta de manga corta grises. Ese es su pijama de la depresión, así que tiene que estar mal, muy mal...

Tiró de mi brazo, me metió en el interior de su habitación y cerró la puerta.

-Joder que manía tiene todo el mundo con tirarme del brazo.- Reí intentando sacarle una sonrisa minúscula a mi hermano.- A ver, Niall.- Dije sentándome en su cama.- ¿Por qué estás así?- Pregunté abrazándome a uno de los cojines que tenía en forma de una rodaja de pepinillo.-
-¿En serio me lo preguntas? ¡Por favor, April!- Gritó sentándose en frente mía.- Sabes que estoy locamente enamorado de Chels y me viene vacilando y diciendo que tiene novio... ¿Cómo crees que estoy? ¡Estoy echo una mierda!- Dijo tapando su rostro con sus manos.-
-Hey, hey, hermanito...- Dije abrazándolo.- No llores por favor.- Dije levantando su rostro.- Escúchame, esto se pasará pronto, no te preocupes, ¿estamos? Y no llores más, te lo suplico.
-No lo puedo evitar, joder... Es que si tu supieras como tengo el corazón en estos momentos... Está roto en mil pedazos...

No podía ver a mi hermano así, odiaba verlo tan mal.

Me quedé un rato más con él, abrazándonos. No paraba de llorar en mi hombro y yo de acariciar su espalda. Estábamos en silencio, no era necesario hablar.

De repente unos toques en la puerta sonaron.

-La cena está echa. ¿Vais a bajar?

Entonces miré a Niall. Él me miró a mí y asintió. Yo sonreí.

-Sí, ya vamos Liam. Gracias por avisar.- Sonreí de nuevo.-

Nos levantamos de la cama y bajamos a la planta de abajo. La mesa ya estaba puesta y Harry estaba sirviendo los platos.

-¿Cómo estás, pequeño irlandés?- Se preocupó Liam.-

Mi hermano se limitó a sentarse en una silla de la mesa esperando a que le pusieran su plato.

La cena se pasó muy lenta y silenciosa, hasta que se oyó un portazo. Nos levantamos todos y nos dirigimos hacia el lugar de donde provenía el sonido.

 [Narra Chelsea] 

Estuvimos toda la tarde en casa de Mike. Estuvimos 'viendo' una película abrazados y llenándonos de mimos. Al terminar, nos empezamos a besar de manera tan intensa que una cosa llevó a la otra y... Lo hicimos.

Estuve pensando en eso todo el camino de vuelta a casa, ya que me tuve que venir andando porque Mike me dijo que su compañero de piso no permite invitados y estaría al caer y que él debía de estar allí, así que como no podía traerme a casa tuve que venirme andando, y encima sin dinero para coger un autobús...

Abrí la puerta de casa y pegué un portazo. ¿Por qué? Porque tenía una paranoia muy grande montada en mi cabeza creyendo que solo me quería para follar y porque Mike no me había traído a casa.

-¡Hey! ¿Y ese portazo?- Preguntó Zayn al llegar a mí seguido de los demás.-
-Eh, no he sido yo. Es que corre algo de aire.- Me inventé.- Me voy a acostar, estoy cansada.
-¿No cenas?- Preguntó Louis.-
-Ya he cenado en casa de Mike.- Mentí.- Si queréis algo ya sabéis donde estoy.
-¿Ha pasado algo?- Dijo Niall agarrando mi muñeca con suavidad.-
-No...- Dije duditativa.- No.- Sonreí.- Ahora si me disculpáis...

Subí los escalones y llegué a mi habitación. Cerré la puerta y me puse el pijama:



Me tumbé en mi cama. Cogí la cámara réflex y comencé a ver fotos. Se me olvidaron descargar las últimas que tenía con April, de cuando se quedó en la casa de campo de mi abuela a echar la tarde. Esta era mi favorita, sin duda:



Una sonrisa apareció en mi rostro y una lágrima resbalaba por mi mejilla. No me gustaba estar peleada con mi mejor amiga. Es un sufrimiento enorme y una lo pasa mal...

-¿Se puede?- Dijo una voz misteriosa.-
-Claro, pasa...
-¿Estás bien, enana?- Dijo sentándose a mi lado.-
-Pues mal, Zayncito. Estoy echa una mierda.
-¿Qué te pasa?

Empecé a contarle TODO lo que sucedió en casa de Mike y el porqué del porrazo.

-¿Te doy un consejo?
-Me vendría genial.
-Ten mucho cuidado con ese chico. April te ha avisado y nosotros también, pero si lo quieres, por decirlo de alguna manera...
-Claro que lo quiero.- Lo interrumpí.-
-Bueno, pues si lo quieres no te vamos a obligar a que lo dejes con él, pero te digo que lleves cuidado con ese chaval. Los tíos así son todos unos cabrones y solo quieren lo que ha conseguido contigo esta tarde y eso no me parece bien, si te digo la verdad. Y como te haga daño lo mato... Pero ante todo ten mucho cuidado, ¿vale?
-Lo tendré, tú tranquilo.- Sonreí.- ¿Te puedo dar un abrazo?

Él no me respondió. Simplemente abrió sus brazos y me aferré a su pecho. Tenía que buscar una vía de escape. Empecé a llorar de repente y él acariciaba mi cabeza, la besaba, y me decía 'Llora lo que quieras, no me importa' o 'Shh, ya, pequeña, ya...'

A los cinco minutos dejé de llorar.

-¿Estás mejor?- Yo asentí.- Valla, valla... ¿Pero qué tenemos aquí?- Dijo cogiendo la cámara.- Pero si sois April y tú echándoos fotos. Ésta me gusta.

Entonces me enseñó esta:



-Esa nos la echó mi hermano en el campo de mi abuela.- Sonreí al recordar aquel día.-
-¿Por qué no bajas y lo arreglas con ella? Sois grandes amigas, sois como hermanas. No deberíais discutir por tonterías...
-Tienes razón, Zayn.- Sonreí.-

Me levanté de mi cama y empecé a bajar las escaleras dando botes.

-¡ESTÁS HACIENDO MUCHO RUIDO! ¡BAJA NORMAL, POR FAVOR!- Gritó April al pie de las escaleras.-

Al verla sonreí y salté sobre ella. Le di un gran abrazo y ella a mi también.

-Lo siento.- Nos susurramos a la vez.-

Me bajó y nos volvimos a abrazar con las lágrimas amenazando con salir de nuestros ojos claros.

-Bueno, ya veo que estáis bien, ¿no?- Rió Zayn terminando de bajar las escaleras.-
-¡Sí!- Dijimos a la vez.- ¿Y si nos vamos de fiesta?- Reímos a la vez.-
-Por mi... ¡Genial!- Rió Harry.-
-Hey, Niall. ¿Estás bien?- Pregunté.-
-Sí, no te preocupes.- Sonrió abrazándome por la cintura.- Sube a arreglarte que nos vamos.- Me susurró en mi oído.-

Yo sonreí y subí a mi habitación para entrar en el vestidor.

-Oye, Chels. He escuchado que los chicos se van a poner de acuerdo vistiendo. ¿Hacemos lo mismo?
-¡Claro!- Reí.- Oye, que... Lo siento, ¿vale?
-¿Por qué?
-Por mi comportamiento de ayer, no ha sido el apropiado...
-Bah, no pasa nada.- Sonrió.- Vamos a hablar mejor de qué ponernos. ¿Qué colores combinamos?
-¿El rojo y el negro?
-Por mi perfecto.
-Pues ya está. Me voy a poner lo más sexy que tenga, que así me subo el ánimo un poco.- Reí.-
-Eso no tiene ninguna lógica.- Rió junto a mí.-
-¿Y cuándo he dicho yo algo con lógica?
-Si es que a veces pienso que eres rubia, Chelsea.- Rió.-
-Oye, que tú eres rubia... ¡Te has llamado tonta tú sola!
-Eh... Que no, que es lo que se dice, fu.- Dijo haciendo pucheros.-

Yo reí y la abracé. Empezamos a buscar nuestra ropa y, al tenerla en la mano junto a los zapatos y los accesorios, nos fuimos cada una a nuestra habitación para ir al baño y ducharnos. Hoy toca marcha.

1 comentario:

  1. Que penita me da Niall. No me gusta que mi pequeño Irlandés esté así :(
    SIGUIENTE :)

    ResponderEliminar