[Narra Chelsea]
Ryan se fue.
-¿Y Harry?- Preguntó April.- ¿Dónde está?
-Dijo que subía a su habitación, no se encontraba bien.- Dijo Eleanor.-
-¿Y eso?- Preguntó preocupada.- ¿Le pasa algo?
-Le ha sentado mal la comida, solo eso.- Respondí tal y como me dijo Eleanor que hiciera.-
-Ah... Pobre...
-Bueno, nosotros nos vamos a ir vistiendo que tenemos que irnos, ¿no?- Me preguntó Niall.-
-Claro.- Sonreí.-
Ambos subimos las escaleras. En las puertas de nuestras habitaciones...
-A las 9 te espero abajo en el salón. No tardes.- Sonrió y besó mi mejilla.-
Yo sonreí. Esperé a que entrara en su habitación. Una vez que cerró su puerta, entré yo en la mía. Me metí en la bañera y me llevé allí un tiempo de unos 20 minutos. Al salir, me envolví en una toalla y me dirigí al vestidor. Allí me encontré a April.
-Hey, ¿qué haces aquí?- Le pregunté.-
-Buscar mi pijama. Que quiero estar cómoda.- Me sonrió.-
-Oye, ¿tú sabes por qué a tu hermano le ha dado por invitarme a cenar?
-No sé, habrá llegado del hospital de buen humor para darte por culo, yo que sé.- Rió.- ¿Sabes que ponerte?- Negué.- ¿Te ayudo?- Asentí.-
Yo escogí mi vestido de la suerte. Era precioso y de mi color favorito. April me escogió todo lo demás.
-Bueno, te veo ahora abajo para ver como vas de guapa.- Besó mi mejilla.-
Cogió su pijama, salió por su puerta del vestidor y yo me dirigí a mi habitación. Mientras me ponía el vestido...
-¿Se puede?
-Claro, Zayn. Pasa. ¿Me haces un favor? ¿Me puedes subir la cremallera del vestido? Es que no llego.- Reí.-
-Claro.- Supuse que sonrió, ya que estaba de espaldas.- ¿Estás nerviosa?
-¿Yo? ¿Por qué debería de estarlo?
-Porque no paras de botar.- Rió.- ¿Seguro que no lo estás?
-Pues sí que lo estoy, un poco solo.- Dije dándome la vuelta para verlo.- Y no sé por qué.- Reí.-
-Estás muy guapa, enana.
-Gracias Zayn. ¿Para qué habías venido?
-Para decirte que Niall te está esperando abajo.
-Vale, me peino, me maquillo y bajo.
-Perfecto.- Besó mi frente.- No tardes mucho.
Yo asentí y salió de mi habitación. Me peiné y me maquillé. Me miré en el espejo de cuerpo entero que tenía en mi habitación y estaba así:
Sonreí y bajé las escaleras. Al llegar me encontré a los chicos, a Eleanor y a April. Niall estaba así de guapo:
-Wow... Estás preciosa.
-¡Gracias, Niall!- Lo abracé.- Tú también vas genial.- Sonreí.-
-¿Nos vamos?
-Claro.
-Chicos, tened mucho cuidado, ¿vale?- Nos dijo Liam.-
-Tranquilo, ya nos cuido yo por los dos.- Dijo Niall riéndose.-
-Pasadlo bien.
-Obviamente.- Reí.-
-Adiós.- Dijimos todos a la vez.-
Niall agarró mi mano y salimos de casa. Comenzamos a andar.
-¿No vamos en coche?
-¿Para qué? Es muy bueno caminar.- Sonrió.-
-Y que lo digas.- Sonreí.-
Aún íbamos de la mano, pero no me molestaba.
-Esto... Niall. Tengo que decirte algo que no sabes.
-¿Qué cosa?
-Que ya no estoy saliendo con Mike.
-Vaya... ¿Y eso?
-Eh, nada.- Recordé que no podía decirle nada de lo sucedido.- No estaba hecho para mi.
-Ya encontrarás al adecuado.
Entonces mi mente respondió sola: 'creo que ya lo he encontrado.'
-¿Sabes? A pesar de llevar eso en los pies no sobrepasas mi altura. Eres muy pequeña.- Rió.-
-¡Eres malo!- Reí.- Pero te quiero, ¿eh? Que conste.
-¿Me lo prometes?- Se paró en seco.-
-¿El qué te prometo?
-Que me quieres.
-Claro que sí.- Sonreí haciendo una cruz sobre mi corazón.- Te lo prometo.
Él sonrió y cogió de nuevo mi mano. Al fin llegamos al restaurante. Tenía pinta de ser normal, ni muy elegante ni muy casual. Entramos, cogimos mesa y miramos las cartas. Iba a ser una cena de lo más agradable. Lo que no sabía es que iba a cambiar algunas cosas...
[Narra April]
Estábamos todos en la piscina jugando al voleibol dentro de ella, todos menos Harry que estaba en su habitación y Eleanor que estaba tumbada en el césped.
-Chicos, ahora vengo.- Dije nadando hacia las escaleras.-
-¿A dónde vas, señorita?- Rió Liam tirando de mi pie.-
Me metió debajo del agua y me sacó riendo.
-¡Liam! ¡Casi me ahogo, capullo!- Reí.-
-No permitiría que mi mejor amiga se ahogara.
Lo abracé sonriente. Me alegraba saber que me consideraba aquello en tan poco tiempo, al igual que yo a él.
-Que voy a ver si Harry está bien, ahora vuelvo.
Salí, me sequé con una toalla que me lanzó Eleanor desde el césped y se lo agradecí. Dejé la toalla en el porche y entré en la casa. Subí las escaleras y me paré frente a la habitación de Harry. Pegué mi oreja a la puerta, ya que escuché algo. Lo que escuché no me gustó nada. Estaba escuchando un llanto. Y ese llanto solo podía ser de una sola persona.
-¿Harry? ¿Estás bien?- Dije golpeando la puerta.-
-Eh... Sí. Vete, por favor.
-No pienso irme de aquí. ¿Me vas a contar que te pasa?
-Te lo vuelvo a repetir. Vete.
-No me hables así de borde.
-Que te vallas ya a la piscina o a donde quieras, pero aléjate de la puerta ahora mismo.
-¿Eres tonto? ¿Qué mierdas te pasa?
-QUE. ME. DEJES. ¿No lo entiendes?
-Dios, eres idiota.
Le di un manotazo a la puerta y bajé escaleras abajo. Llegué al jardín cabreada. Era un puto borde conmigo... Me gusta.


Eso último ha sido versión película y a la vez bipolar jajaja.
ResponderEliminarAw, ¡parecen ya una parejita! Cuando se ha parado y le ha preguntado ¿me lo prometes? aii, me lo como.
SIGUIENTE :)