sábado, 8 de marzo de 2014

Capítulo 21.

 [Narra Chelsea] 

Me levanté de mala gana. No sabía que me pasaba. No sabía a quién creer: si a mi mejor amigo o al chico que me estaba comenzando a gustar. Desde que lo conozco ha sido un cielo conmigo y no ha echo nada que pudiera incomodarme, ABSOLUTAMENTE NADA. Pero... ¿Por qué me mentirían mis dos mejores amigos que da la casualidad de que son hermanos? No tiene sentido.

Tenía ganas de estrenar la sauna, así que cogí y bajé al baño principal. Me desvestí completamente y dejé la ropa sobre el lavabo. Cogí una toalla blanca y la enredé por mi cuerpo. Me hice un moño choni que, en mi idioma, es un moño mal hecho. Bajé a la sauna y empecé a mirar por todos lados para ver como se usaba aquello. No sabía que hacer, así que me tumbé en uno de los asientos y de repente empezó a salir del centro una nube de vapor enorme. Me levanté y aquella nube cesó. Puse una mano en otro asiento y la nube se iba agrandando. ¡Que guay! Una sauna que tiene sensores de esos raros... Puta tecnología impresionante...

En fin, me tumbé y comencé a tener mucha calor, pero a la vez me relajaba bastante. Buscaba por todos lados algo para apoyar la cabeza pero como no había nada opté por quitarme la toalla y enrollarla para hacer de ella un pequeño cojín improvisado.

De repente oí un ruido. Miré hacia mi derecha y era que la puerta se estaba abriendo. Cogí rápidamente la toalla y me tapé lo que me dio tiempo antes de que alguien entrara en la sauna.

-Buenos días, Harry.- Reí.-
-Buenos días.- Sonrió nervioso.-

Él también llevaba una toalla que tapaba su cuerpo de cintura para abajo. Yo me puse bien la toalla.

-Valla, aquí hace calor.- Rió.-
-Anda, ven y siéntate.- Dije palmeando mi lado izquierdo.-

Él me hizo caso y se sentó. Lo vi algo decaído.

-Hey, ¿qué te pasa, ricitos?
-No me pasa nada, solo quería relajarme un poco.- Sonrió.- ¿Y a ti?
-Lo mismo...

Ambos nos quedamos en silencio.

-La verdad es que si me pasa algo, Chels...
-Lo sabía.- Reí.- ¿Qué te pasa?
-April. No puedo verla con Ryan.
-¿Y eso? ¿Te gusta la rubia?
-¡No! Es que no quiero verla con él, pero tampoco quiero que esté conmigo.
-Pues chico, lo llevas crudo. Ryan es muy mono para April, que quieres que te diga.
-Pero yo sé que a April le gusto.

Eso me pilló por sorpresa. ¡Claro! Por eso me mintió y me dijo que estaba loquita por Ryan... ¿Por qué mierdas dejé ese tema aparcado?

-Esto...- Lo miré.- ¿Qué te hace pensar eso?
-Porque cada vez que estoy cerca suya se pone muy nerviosa y... Hace una semana o poco más pues... Pues la besé.- Dijo jugando con la esquina de su toalla.-
-¿Has besado a mi boo?- Me miró y asintió.- ¿Y cómo no se te ocurre decírmelo antes?- Reí.-
-¡Yo que sé!- Rió.-
-¿Te gustó?
-¿El qué?
-Venga, Harold. No te hagas el idiota. ¿Te gustó el beso o no?

Él se quedó en silencio mirando el suelo. Yo repetí su gesto y, a los pocos segundos...

-Muchísimo.

Lo miré. Este chico tenía un problema y tenía que ayudarlo a resolverlo.

-Harry, ¿te doy un consejo?
-Sí, por favor.
-Ve conquistándola poco a poco pero sin que se note.
-Pero es que no me gusta. Bueno, es preciosa, tiene una personalidad perfecta y demás pero... No es mi tipo.
- Harry, Harry, Harry...- Negué con la cabeza.- A ti te gusta mi mejor amiga, la hermana de tu mejor amigo... A mi no me jodas.- Reí.-
-Bueno, tal vez un poco.
-Lo sabía.- Reí.-
-Pero sus besos... Oh, dios, sus besos... ¿Sabes la mezcla esa del chocolate y la fresa?- Asentí.- Pues ella es la fresa y yo el puto chocolate. ES PERFECTO TODO.
-Aw, que se me ha enamorado el pequeño.- Reí.-
-Eh, de pequeño nada que soy más grande que tú.
-Jajajajaja, pero tienes la personalidad de un niño de cinco años. De todas formas solo me sacas seis meses...

Estuvimos allí abajo durante una hora más. Yo pensé que era ya la hora de vestirse y demás, pero Harry se quedó allí abajo unos minutos más. Yo me metí en la bañera y la verdad, estaba muy relajada. Al salir me vestí así:



Cuando me estaba terminando de maquillar, salió Harry de la sauna.

-Bueno, voy a ir a despertar a todos estos, ¿te animas?
-¿Ollas y cucharas?
-Ollas y cucharas.- Reí.-
-Pues ve cogiéndolas en lo que yo me baño.

Yo asentí y salí del cuarto de baño. Fui a la cocina a coger las cosas para los dos aunque, más bien... Era encontrarlas. No estaba acostumbrada aún al sitio de cada cosa.

Al encontrarlas, Harry llegó así:



-Vamos a liarla un poco, ¿no crees?- Rió mientras cogía una de las ollas.-
-Verás tú que risas.- Reí cogiendo dos tapas de cacerolas.-

Subimos a la planta de arriba.

-Este es el plan, vamos a armar jaleo en el pasillo.
-¿Y por qué no de habitación en habitación?
-Harry, piensa con esa cabeza llena de rizos.- Reímos.- Si lo hacemos como tú has dicho se despertarán de todas formas y nos matarán en una de las habitaciones sin escapatoria. Sin embargo, si lo hacemos en el pasillo podremos correr hasta abajo y salir por patas.
-Eres lista, Chels.
-Solo cuando lo requiere el momento.- Reí.-

Entonces empezamos a golpear nuestros utensilios de cocina formando un gran alboroto.

El primero en salir de la habitación completamente alarmado fue Liam, seguido de Louis gritando "¡PARAD!". Luego April con los pelos de loca y los ojos entrecerrados y por último Niall y Zayn, que salieron con una mano en el pecho al pasillo.

-¡BUENOS DÍAS!- Grité entre risas.-
-¡Yo me cago en la madre que te parió, Chelsea! ¡Me has asustado!- Gritó April.-
-Eh, eh, que yo sola no he sido.
-Uy, Harold, la hostia que te vas a ganar como no corras escaleras abajo...- Dijo Zayn.-
-Dios, sois malas personas...- Dijo cerrando la puerta de su habitación mientras se estiraba en el pasillo.-
-Es que tú eres muy bueno, Liam.

Harry y yo no parábamos de reír mientras bajábamos a la planta de abajo. Como castigo nos obligaron a nosotros dos a cocinar el desayuno.

1 comentario:

  1. Ha sido un capítulo muy corto, pero hermoso igualmente. Me ha encantado la conversación entre Chelsea y Harry; seguro que ya mismo hay bastante amor entre Harry y April.
    Pero una pregunta ¿April no estaba enfadada con Chels?
    SIGUIENTE :)

    ResponderEliminar