viernes, 11 de julio de 2014

Capítulo 49.

 [Narra Chelsea] 

A las dos y media de la tarde aún seguíamos en el aeropuerto. Vi a Niall llegar a lo lejos con April apoyada en él y a Hannah dormida entre sus brazos.

Fui corriendo a abrazar a April.

-Me dijo que nos veríamos pronto y que me quería, Chels. Pero ya no lo voy a volver a ver.- Dijo mientras nos abrazábamos, llorando.-
-Shh...- Dije tratando de calmarla.- April, lo siento mucho, en serio. Pero no llores. Llorando lo único que vas a conseguir es mojarte la cara e irritarte los ojos. No vas a conseguir que vuelva.
-Pero yo quiero que vuelva.
-¡April!- Le grité.- Despierta. Ryan ha muerto y no va a volver. Sé que lo querías mucho, pero no se puede arreglar. No se puede resucitar a nadie.

Ella me abrazó de nuevo y, a su vez, Eleanor y Danielle.

-Siento que me han destrozado. Debería haberme muerto yo en lugar de él.
-Ni se te ocurra repetir eso.- Dijo Harry acercándose con semblante serio.- Lo que ha pasado ha pasado y ya está. No ha sido culpa tuya y no tienes por qué tener que pensar en morirte. ¿Está claro?

April asintió y lo abrazó.

-Creo que es hora de irnos.- Dijo Liam acercándose a nosotros.-

Nos montamos en los coches y a Hannah la llevaba yo en mi regazo. A llegar a casa todos nos fuimos al sofá y estuvimos en un silencio sepulcral.

-Chicos, creo que lo mejor sería ir a por las cosas de Hannah y traerlas aquí.- Dijo April.- Por suerte o por desgracia tengo una copia de la llave de su casa. Ryan me la regaló al cumplir el primer mes.- Sonrió y luego enterró su rostro en sus manos.-
-¿Quieres que vayamos nosotras contigo?- Dijo Eleanor.-
-Sí, por favor. Chicos, encargaros de Hannah. Tardaremos como máximo media hora.- Dijo quitándose las lágrimas.-
-Descuida, no creo que se despierte hasta entonces.- Dijo Liam.- De todas formas no le quitaremos un ojo de encima.
-Volvemos enseguida.- Dije antes de salir por la puerta.-

Nos montamos las cuatro en el coche y April puso rumbo a casa de Ryan. Al llegar y entrar...

-Chels, ¿te acuerdas cuando estuvimos aquí por primera vez?- Sonrió nostálgica.- Todos los que estaban aquí de negro, elegantes... Ya no volverán a estar aquí. No habrán más reuniones familiares, ni visitas de primos ni tíos... Ya no habrá vida en esta casa.
-April, deja de pensar en eso, ¿sí? Vamos a por las cosas de la pequeña, anda.- Dijo Danielle agarrándola del brazo.-
-Mira, Ryan de pequeño. Que mono.- Dijo llorando mientras miraba los cuadros que habían en las escaleras colgados.-

Yo rodé los ojos y subí la primera. Entré en una habitación y era la de Ryan, así que cerré rápido para que April no entrara. Abrí la contigua y era la de Hannah. Era como el de una princesita:



-Bien, ahora hay que buscar su maleta y meter toda su ropa.
-Pienso hacerme cargo de Hannah.
-April...
-No, Eleanor. Déjame hablar. He sido la novia de su hermano. Lo último que la pequeña se merece es quedarse sola o peor... Con gente desconocida. A mi me quiere mucho, desde el primer momento en que me vió. Y yo a ella también la quiero mucho, es como mi hermanita pequeña. Mi conciencia y mi deber me obligan a quedarme con ella.
-Si es lo quieres, adelante. Te apoyo.- Dije abrazándola.-
-Yo también.- Dijo Danielle.-
-Y yo.- Dijo Eleanor.- Venga, apresuraros y recojamos.

Abrimos el armario. Habían muchos vestiditos y en el fondo una maleta rosa y púrpura. Ahí metimos todo. Los zapatos los metió Eleanor en el maxi bolso que ella traía. En unos cinco o diez minutos aproximados, recogimos todo.

Salimos y regresamos a casa. Al entrar escuchamos un llanto. Entramos apresuradas y era Hannah.

-Hannah...
-¡April!

La pequeña se bajó del sofá y fue a abrazar a mi mejor amiga.

-¿Dónde están mi mamá, mi papá y mi hermano?
-Pequeña, ahora están en el cielo.
-¿Por qué?
-Porque el Señor ha querido reunirse con ellos.- Dijo Danielle.-
-¿Y volverán después de la reunión?
-No.- Dije mirando a Hannah.- Te cuidarán a través de nosotros, ¿de acuerdo?
-¿Por qué?
-Ya lo entenderás cuando seas mayor.- Dijo Eleanor acariciando sus rizos rubios.-
-¿Y quiénes serán mis nuevos papás?

Todos nos miramos entre nosotros.

-¿Sabes, Hannah?- Se acercó Harry.- Puede que ahora tus papás estén en el cielo al igual que tu hermano. Pero yo ahora soy tu hermano mayor. Y todos los que estamos aquí. Te queremos mucho, como si fueras nuestra hermana pequeña.
-¿De verdad me queréis?
-¡Claro!- Dijo April.- Y mucho mucho mucho. Tanto que nadie va a lograr separarte de nosotros. ¿Estás de acuerdo?
-Ajá.- Sonrió asintiendo a pesar de que aún seguía llorando.- Tengo sueño...- Dijo rascándose el ojo.-
-¿Quieres dormir sobre un sandwich gigante?
-¿En serio?- Dijo abriendo mucho los ojos.- No me quiero llenar de migas el pelo...
-Tranquila, no lo harás. ¿Me das la mano?
-Claro que sí.

Mi novio sonrió ampliamente y subieron las escaleras.

-Chicos, esta pequeña es muy fuerte.- Dijo Liam.-
-La vamos a educar entre todos lo mejor posible.
-NADA DE MIMARLA DEMASIADO. ¿Queda claro, Chelsea?
-De acuerdo, April.
-Ni de protegerla demasiado. ¿Okey, Liam?
-De acuerdo, amor.
-Nada de enseñarle demasiadas bromas pesadas.
-Eso no me lo podéis pedir. Por favor, soy Louis Tomlinson, el rey de las bromas. No podéis quitarme mi personalidad.
-De acuerdo, pero enséñaselas cuando sea más grande.
-¡Sí!

Niall bajó al rato.

-Se ha quedado totalmente dormida.- Se sentó junto a mí en el sofá y comenzó a acariciar mi rodilla.- Me ha preguntado muchas cosas y algunas no sabía que contestar.
-¿Como qué?
-Que qué será ahora de ella, que si cuando sea más grande se acordará de esto, que si se quedará traumatizada toda su vida...
-Pobre pequeña...
-Y también me ha dicho que prefiere a Harry como su papá y a April como su mamá.

Harry miró a April y luego a sus pies.

-Hey, ¿comemos? Es la hora del almuerzo.
-Yo creo que hablo en nombre de todos, Zayn.- Dije yo.- Tenemos el estómago cerrado.
-Y algunas también los párpados.- Dijo Harry mirando a April.- Creo que necesitamos un buen descanso. El día de hoy ha sido duro.
-¿Y cómo llevaremos mañana a Hannah al entierro?
-Le diremos que toda su familia está durmiendo dentro de esas cajitas y que la cuidarán allá donde esté.
-¿No será demasiado duro para ella?
-Mi padre murió cuando tenía 13 años y mi hermano 10. Fue duro para todos, pero lo logramos superar. Sí, que éramos más mayores que Hannah, pero la manera en la que murió fue más traumática.- Dije apunto de llorar.-
-¿Qué ocurrió?- Preguntó Louis.-
-Tío...- Dijo Niall mirándolo.-
-Pues que...- Hablé con la voz entre cortada.- Andábamos por una de las callejuelas de aquí, de Londres y...- Tragué saliva al recordar aquel día.- Pues nos empujaron tres atracadores a mi padre, a mi madre, a mi hermano y a mí a un callejón sin salida. Los tres nos pidieron que les diéramos todo lo que teníamos. Mi padre, al ser policía, llevaba una pistola consigo. Se puso delante de nosotros tres y apuntó a los atracadores con la pistola. Uno le disparó en la pierna varias veces y mi padre cayó al suelo. Me acerqué a él para socorrerle, pero me dieron una patada en la cara y me caí de lado. Mi madre y mi hermano me recogieron y contemplé como dos de los estúpidos cabrones le pegaban a mi padre patadas y puñetazos y el otro reía mientras nos apuntaba con su pistola. Nosotros llorábamos sin parar. Le dieron tres balazos más en el pecho y cuando nos iban a disparar a nosotros aparecieron unos policías que patrullaban por allí, eran compañeros de mi padre. Era un tres contra tres. Los consiguieron reducir y llamaron a la ambulancia, pero mi padre ya había muerto durante la llamada.- Ya había llorando desde hace varios minutos.- Pero bueno.- Miré hacia arriba y me quité las lágrimas.- Ya no hay remedio para ello.- Sonreí.- Es hora de olvidar aquello y centrarme en Hannah y hacer que no sufra tanto.
-¿De verdad te pasó eso?

Dios, esa voz.

-Hannah, ¿no estabas durmiendo?- Preguntó Niall nervioso.-
-Sí, pero quería agua y bajé.- Se acercó a mí.- ¿De verdad tu papá también está en el cielo?
-Sí, pequeña. Desde hace unos años me vigila para que haga bien las cosas desde allí arriba. Ahora mi papá le enseñará al tuyo como cuidarnos a las dos.
-Si es tu papá el que le enseñe al mío, me cuidará muy bien.- Me abrazó.-
-Vamos a por tu vasito de agua, pequeña.- Dije cogiéndola en brazos sin dejar de llorar.-

Me dirigí a la cocina y le serví un vaso de agua.

-Una vez oí hablar a mi hermano de la madurez. Me dijo que según los actos que realizara debía madurar o no. Y dijo que para mis 4 años y medio tenía la madurez suficiente de una niña de mi edad. Aún no sé lo que es la madurez, pero creo que ahora tengo la madurez de una niña de 10 años.
-La madurez es la actitud de una persona mayor en una persona pequeña. Y creo que, con esto que ha pasado, has madurado demasiado para tu corta edad.
-¿Eso es bueno?
-No, es bueno cuando tengas mi edad. Siento tan pequeña como eres tienes que tener muy poca madurez, para hacer trastadas y locuras.
-¡Eh! Que yo no soy tan pequeña. Tengo cuatro añitos.- Dijo enseñándome 4 dedos.-
-Jajajaja, pero para mí siempre serás pequeña.
-Te quiero mucho, Chelsea.
-Y yo a ti, Hannah.

Le di un abrazo y me dio el vaso de agua vacío. Regresamos al salón.

-Chelsea, ¿puedo jugar con los perritos? Es que no tengo sueño...
-Claro.- Sonreí.-
-¿Puedo jugar contigo, Hannita?- Preguntó Louis poniendo las manos como si estuviera rezando.- Porfi, porfi, porfi.
-¡Sí! Vamos, ven.

Agarró su mano, llamaron a los cachorritos y salieron al jardín.

-No se la ve muy afectada ahora...- Dijo Zayn.-
-Se va a llevar dos meses llorando todas las noches.
-¿Cómo lo sabes?
-Porque yo estuve cuatro.

 [Narra April] 

Era la hora del entierro. Sería en Cementerio de Highgate, al norte de Londres.

-Hola, Hannah.- Sonreí al entrar en la habitación de Chelsea.- ¿Te gusta?
-Sí, tiene muchos colores.- Sonrió sentada en la cama.- ¿Vamos a ir al entierro?
-Eh... Sí.
-La tía Chels me ha dicho que me vista de negro porque es un color elegante. ¿Tú crees?
-Claro.- Sonreí.- Pero tienes que hacerme un favor.
-Vale, mami.
-Uhm... ¿Mami?
-Sí. ¿Puedo llamarte así?
-Desde luego.- Sonreí.-
-No quiero quitarle la habitación a la tía...
-Chels va a dormir con Niall, así que no hay problema.- Sonreí acariciando su pelo.- Venga, vamos a elegir un vestido para ti.
-A mi familia le gustaba este.- Se acercó a su maleta y lo sacó.-
-¡Es precioso!
-Pues me queda mejor puesto.- Sonrió.-
-Ahí tienes el baño para vestirte.- Dije señalándolo.-
-Es que... No me sé poner el vestido.- Dijo haciendo pucheros.-
-Tranquila, no pasa nada. Yo te ayudo.

Le ayudé a quitarse la ropa y la ayudé a ponerse el vestido. Luego le recogí el flequillo con un lacito blanco.

-Era más fácil de lo que creía ponerme el vestido.
-Jajajaja, claro que sí, cielo. Lo difícil será ponerte tacones cuando tengas 14 o 15 años.
-Pero aprenderé rápido.
-Venga, baja con los chicos que en un rato voy yo.
-Vale.

Se miró al espejo de nuevo. Iba así:



-¿Voy guapa, mami?
-Vas preciosa.- Besé su frente.- Te quiero.
-Y yo a ti.- Me abrazó.-

La pequeña salió de la habitación y yo me dirigí a la mía. Me encontré a Danielle, a Eleanor y a Chelsea en el pasillo. Estaban hablando.

-¿De qué habláis, chicas?
-De nada.- Sonrió Danielle.- Ahora vendrá Perrie. Acaba de terminar de dar un concierto.
-Vamos a vestirnos, ¿no?
-Vamos.

Entramos en los vestidores y nos vestimos. Luego cada una fue a su habitación para peinarse y maquillarse. Yo estaba así:


Chelsea así:


Así Danielle:


Y así Eleanor:



Salí al pasillo y me las encontré otra vez hablando.

-Chicas, si estáis hablando de algo que no me pueda enterar... Me voy y seguís hablando.
-April...- Dijo Chels dando un paso hacia a mí.- Es que Hannah ha dicho una cosa que...- Carraspeó.- No creo que te siente bien, al menos en estos momentos.
-¿Qué pasa con la pequeña?
-¿Te ha dicho mamá o algo?
-Mami.- Sonreí.- ¿Por qué?
-Porque a Harry lo llama papi.
-¿Por qué?
-No sé, dice que él es su padre y tú su madre.- Dijo Chelsea encogiéndose de hombros.- Yo creo que deberíais estar juntos para parecer una familia.
-Ni de coña.- Negué.- No, no, no. Me niego, vaya.
-¿Pero por qué? Será lo mejor para la pequeña.
-Ya se hablará de esto cuando hable mi hermano con algún abogado. Vámonos que nos están esperando abajo.

Ellas tres suspiraron y bajamos a la planta de abajo. En el salón nos encontramos a los chicos así:
 

Y a Perrie así:


-April...- La rubia se levantó y me abrazó.- Te doy mi más sentido pésame. Lo siento mucho.
-Gracias por tu apoyo, Pezza.

Miré un momento a Harry y estaba jugando con Hannah en sus piernas. Suspiré y me dirigí a la entrada seguida de las chicas. Al salir, noté como una pequeña mano agarraba la mía. Miré hacia debajo y era Hannah. A su otro lado tenía a Harry, que también agarraba su mano. Él sonrió levemente y yo suspiré.

domingo, 6 de julio de 2014

Capítulo 48.

 [Narra Harry] 

Llegamos y aparqué en el garaje.

-Wow, como se nota que podéis compraros lo que os de la gana.- Dijo April al bajar.- Pedazo de coches.
-Jajaja, ya ves. Y además son cada uno del estilo del dueño.
-Supongo que ese Mercedes es de mi hermano.- Yo asentí.- El ferrari negro de... ¿Louis?- Asentí.- El Bentley Continental GT de Zayn.- Asentí flipando, ¿cómo sabía tanto de coches?- Y ese Lamborghini Gallardo Spyder blanco es de Liam.
-Valla, ¿cómo sabes tú tanto de coches?
-Es lo que se aprende viendo documentales de coches con mi hermano. Solo me acuerdo de la marca exacta del de Liam y Zayn. Mercedes hay un huevo, y Ferrari igual. Y el tuyo es muy raro, parece antiguo.- Rió.-
-Lo es. Es un...
-¡Espera! Un Jaguar E-Type del... ¿Sesenta y uno?
-¿Cómo lo sabes?- Dije sorprendido.-
-Jajajajaja, ya te lo dije, documentales del motor.- Reí.- Si yo de aquí salgo mecánica en vez de enfermera, ya verás.- Rió.-
-Anda, vamos dentro.- Dije pasando mi brazo por sus hombros.-

Entramos y nos acercamos al jardín. Vimos a todos metidos dentro de la piscina jugando al voleibol chicos contra chicas. Los cachorros estaban tumbados el uno al otro debajo de la mesa del jardín durmiendo.

-Buenas noches.- Dijeron todos a la vez.-
-Y tan buenas.- Sonrió April.-
-Eso es que ha salido a pedir de boca, ¿no?- Preguntó Perrie.-
-De eso os quería hablar...

Ambos nos acercamos a la piscina. April se quitó los zapatos y la imité. Metimos los pies dentro de la piscina sin importar que nos mojáramos los vaqueros.

-Lo he arreglado con Ryan pero... Hay una cosa.
-¿Qué cosa?- Preguntaron todos a la vez, incluido yo.-
-Él se va la semana que viene a Madrid, España... A estudiar. Se va durante seis meses y... Me ha pedido que me valla con él a vivir allí.

No... Eso no... ¡Sabía que algo de esto iba a pasar! Si no, ¿por qué de repente me acordé de esa estúpida pesadilla? Ahora todo tiene sentido.

-¿Y?
-Me... Me lo estoy pensando.
-Ni se te ocurra, April.- Dijo Niall.-
-Niall, es mi vida. Si quiero irme me iré.
-¿Pero tú quieres?
-Quiero, pero no puedo.
-Pues ya está, nada más que pensar.- Dijo Chelsea mirándome.-
-¿A que cojo las maletas y me voy?
-No tienes coño.
-Chelsea, no la retes.
-¿Que no? ¡¿QUE NO?!- Se puso de pie.- Ahora si que me voy, me la suda si no puedo. ME VOY CON MI NOVIO A ESPAÑA- Y entró en la casa.-

Todos estábamos en silencio.

-No puede irse... Me niego a que mi mejor amiga se vaya de mi lado. No, no, no...- Dijo Chelsea presa del pánico.-
-Cariño, no se va a ir, ya lo verás...- Dijo Niall abrazándola.-
-Pero... Harry...- Me miró Liam.- ¿Tú no habías soñado con algo parecido a esto?
-Exacto.- Dije mirando el horizonte.- Me... Me voy a dormir.- Dije levantándome.-

Fui directo a mi habitación, para cerrar la puerta de un golpe y tirarme en la cara a romper a llorar. Soy un chico muy sensible, y más amando a alguien. Sí, amo a April. Y si ya la había perdido lanzándola a los brazos de otro hombre... No os podéis ni imaginar si se va fuera del país con esa persona. Los hombres también lloran, y yo en ese caso no dejé de hacerlo durante un largo tiempo.

Empecé a escuchar voces femeninas realmente altas. De repente golpearon mi puerta. Sabía perfectamente quién era.

-Hazza...
-Tommo...

Se sentó al lado mía y comenzó a revolver mis rizos.

-Anda, haz el favor de sentarte bien y no parecer una nena.

Le hice caso y, nada más sentarme, lo abracé.

-Harry, tío. No te había visto nunca así, en serio.
-Ni yo, tío. No me reconozco.
-Eso es bueno. Está bien enamorarse.
-Pero no si esa persona cada día la ves más lejos de ti. Imagínate que Eleanor se va a España con Scott.
-¿El de la fiesta donde me la presentaste?
-Exacto. ¿Tú como estarías?
-Destrozado.
-Pues así estoy yo. Estoy hecho mierda. Y lo peor es que sabía que algo así iba a pasar. Joder, Lou. Que soñé con esto... Sabía que ese sueño no podía traer nada bueno.
-Harry, deja de llorar, eso lo primero. Inspira y expira.- Le hice caso y cuando me tranquilicé él continuó hablando.- No se va a ir. April ha dicho eso porque Chels la ha encabronado, pero que no se va a ir. ¿De acuerdo?
-¿Me lo prometes?
-Te lo prometo. Como si tengo que mover cielo y tierra para que no se valla. Pero no pienso aguantarte a ti comiendo mocos y viendo películas ñoñas por su culpa, ni a Niall llorando una semana porque echa de menos a su hermana, ni a Liam llorando por veros llorar a los dos, ni a Zayn desaparecido porque no soporta vernos a todos deprimidos, ni a mi bebiendo té constantemente, ni a Chelsea llorando y queriendo tirarse por el balcón. Así que tú tranquilo que no va a irse de aquí.
-No sé, pero a mí todo esto me da muy mala espina... Y encima Chelsea y April se están gritando...

 [Narra Chelsea] 

Nada más verla entrar en casa subí detrás de ella. Abrí su habitación y cerré de golpe.

-Vamos a ver, ¿tú de que coño vas?- Me gritó al ver que entré en su habitación sin llamar.-
-¿Yo? De que coño vas tú. ¿Qué te crees? Tienes 20 años, hace nada conoces a un tío y a los casi dos meses, CASI, decides irte a vivir con él fuera del país, sin saber en las condiciones en las que puedes encontrarte, sin saber ni una mierda del idioma, ¿crees que la vida es así de fácil?- Se quedó en silencio y luego habló.-
-Chelsea, es mi vida, ¿de acuerdo? No te metas.
-Me meto por tu puto bien.
-Joder, no tienes que estar todo el día encima mía como si fueras mi madre.
-¿Te das cuenta de que nos estamos cambiando los papeles? Aquí la que se supone que debería de hacer la locura que se te ha pasado por esa cabeza rubia sería yo y tú me lo estarías impidiendo, por mi bien. Pues yo igual, te lo digo por tu bien. Que yo recuerde como es España, no es bueno que vayas siendo la hermana de un celebritie y encima sin saber el idioma. ¿Y dónde te quedarías y a dónde irías mientras Ryan está dando clases y trabajando para pagar su parte del alquiler del piso de estudiante? ¡¿EH?! De todas formas no puedes dejar tu vida aquí. Me tienes a mí, a tu hermano, a tu familia y a tus amigas y amigos. A One Direction y a One Direction versión chicas. ¿Te vas a ir del país por un puto venazo que te ha dado?- Grité.- No creo que sea justo para los demás.
-¿Y para mí que es justo?- Me gritó.- ¿Por qué nada más que miras por los demás y nunca por mi, Chelsea? ¿Por qué siempre tengo que hacer lo que sea para agradar a los demás y nunca lo que me sale del mismísimo coño? Estoy algo cansada.- Comenzó a llorar.- Estoy en la edad de hacer locuras, de aprender de mis errores.
-Pero esa locura es demasiado grande para que la cometas sola, porque Ryan no va a estar para ti las veinticuatro horas del día y ese error sería muy grande como para cometerlo y no se aprendería fácilmente.- Ahora comencé yo a llorar.- Por favor, te lo suplico, no te vallas.
-Chels, no...
-No que.
-No llores, joder. Me haces sentir la peor persona del mundo.
-Lo vas a ser como sigas metiendo ropa en esa maleta.
-Lo siento.

Entonces vino y me abrazó.

-Tía, estoy bajo mucho estrés, siento haberte gritado y tratado tan mal ahí abajo. De verdad que lo siento, no sé en qué estaría pensando.
-Posiblemente sea el miedo de no ver a Ryan durante mucho tiempo, April. Eso es normal, pero hay que ser fuerte.- Dije mientras la trataba de tranquilizar.- Y ahora por favor, sal ahí y diles que no te vas. Sobre todo a Harry, es el que peor lo está pasando.
-Voy.

Ambas asimos y le pidió disculpas a los chicos y las chicas por su comportamiento. Nos dirigimos todos a la habitación de Harry. Abrimos la puerta y lo vimos abrazado a Louis. Se percataron de nuestra presencia y Louis se levantó, para darle paso a April y que entrara en su habitación. Cuando salimos y Louis cerró la puerta...

-¿Cómo está?- Preguntó Eleanor.-
-Está hecho polvo. Como nunca.- Dijo mirando a los chicos.-
-Pobre Harry.- Dijo Perrie abrazando a Zayn.- Estar tan enamorado de una chica, hacer lo posible por hacerla feliz y encima saber que se va del país tiene que ser muy duro...
-La he convencido para que no se valla.

Todos me miraron.

-¿Qué? Es la magia de Chelsea.
-Lo has conseguido porque has llorado.
-Ya, y lo sigo haciendo, ¿no lo ves?
-Chelsea, ya está.- Dijo Danielle abrazándome.- No se va a ir, deja de llorar, ¿sí?- Dijo quitándome las lágrimas.-
-Será mejor que nos vayamos a dormir.

Todos nos dirigimos a nuestra habitación y tratamos de conciliar el sueño.

 [Narra April] 

Entré y Harry estaba sentado en el filo de su cama, con sus codos apoyados en sus muslos y su cara enterrada en las palmas de sus manos.

-No me voy.

Me miró.

-¿Es en serio?
-Es en serio.

Entonces se levantó y me abrazó.

-No podía hacerme a la idea de perderte, de verdad.
-Lo siento mucho, es que estoy muy estresada con todo esto. Ya tenía la maleta casi terminada.
-Te entiendo, pero no puedes decidir las cosas así porque sí. Puedes arrepentirte durante toda tu vida.
-Lo sé, y siento habértelo hecho pasar tan mal.
-Lo he pasado fatal porque te quiero, te amo y no puedo hacerme a la idea de tenerte lejos de mi.
-Harry...- Dije mirando hacia otro lado.- Trata de olvidar ese sentimiento por mí. En estos momentos no son buenos.
-No puedo olvidarme.- Me obligó a mirarle.- TE AMO CON TODO MI SER. Y si tengo que aguantar que estés en los brazos de otro, de acuerdo. Seré fuerte. Pero no pienso permitir dejarte a merced de la nada en un país extranjero.
-Tranquilo, que no me iré, me quedaré aquí.

Nos miramos y miré al suelo.

-Será mejor que me vaya a dormir.
-Tendrás que descansar después de este sofocón estúpido.
-Descansa, buenas noches.
-Buenas noches, te quiero mi gatita preciosa.
-Adiós, Harry.

Salí de su habitación y entré en la mía, quería dormir y pasar de día, para que esto se me hiciera menos doloroso. No sabía lo que quería, estaba muy confundida por culpa del estrés...

Una semana después...

Me levanté temprano para ir a despedir a Ryan al aeropuerto. Hoy iría toda su familia y sería realmente inolvidable. Toda la familia junta para desearle a un miembro de ella lo mejor en sus estudios.

Me duché con agua fría, ya que hacía mucha calor. Me dejé el pelo húmedo y, al salir, me vestí, peiné y maquillé así:

134

 Bajé y vi a todos desayunando menos a Chelsea, Liam y Danielle.

-Buenos días.- Sonreí.- ¿Y Payzer?
-Han ido a pasear a los cachorros.- Me dijo Niall antes de besar mi mejilla.- ¿Te vienen a recoger o te tenemos que llevar alguno?
-Me vienen a recoger los padres de Ryan. Supongo que a la hora de comer estaré aquí.
-¿Y a qué aeropuerto es?
-A Heathrow.
-Pues hoy va a estar lleno.- Dijo Zayn.-
-¿Y Chelsea?
-Durmiendo, como siempre. A veces su flojera es extrema.- Rió Louis.-
-¡Pobrecita! Déjala dormir.- Dijo Eleanor.- Que ayer se pasó hasta las tantas de la mañana contestando tweets.
-Y yo, los contestamos juntos.- Dijo Niall.-
-Pero ella tenía que exprimir el cerebro en los casos de crítica negativa hacia ella.
-Sí, pero eso no le quita lo perezosa que es.- Dijo Harry pasando por al lado mía, después de darme un beso en la mejilla.-
-Por cierto, Zayn.- Dije mirándolo mientras Eleanor, Harry y Niall seguían discutiendo.- ¿Después del tour por UK, Little Mix va a Irlanda, no?
-Sí, y de ahí a las radios locales. Este año no llega a USA.
-El año que viene será.- Sonreí.-
-Eso espero.

Entonces me llegó un mensaje al móvil, era hora de irse.

-Poned el telediario por si salgo en medio de la gente, que hoy se supone que hay mucha.- Reí.- ¡Adiós!
-Adiós.- Me contestaron todos a la vez.-

Vi el coche familiar de Ryan en la puerta. Dentro estaban él, sus padres y Hannah. Entré los saludé a todos y pusimos rumbo al aeropuerto.

(···)

Ryan ya estaba facturando su maletas y se había despedido de mi y de su hermana. Ambas nos retiramos para dejar a los demás despedirse tranquilamente de Ryan.

-April, tu móvil está brillando.

Lo miré y era un mensaje de Niall.

-Si quieres salir en directo vete a la puerta, hay un reportero buenorro ahí.
-Gracias por la info, Chels.- Reí al leer el mensaje.-

Miré a Hannah que no soltaba mi vaquero para nada.

-¿Quieres salir en la tele?- Dije cogiéndola de la mano.-
-¡Sí!

Avisé a la familia de Ryan y aceptaron que nos acercáramos a la puerta. Besé a Ryan y me susurró un "te amo, pronto volveremos a vernos" seguido de un "te quiero" salido de su boca y de la mía a la misma vez. Cogí a Hannah en brazos y ambas nos acercamos a la puerta y, tras unos minutos, un estruendo nos inundó y una onda expansiva provocó que perdiera el equilibrio y cayera al suelo. Hubo una explosión.

 [Narra Niall] 

Estábamos todo viendo la televisión tranquilos y estaban los deportes. De repente se vieron interrumpidos.

-Noticia de última hora. Se han producido varios atentados a la misma vez en los aeropuertos principales de europa. Entre ellos se encuentra en el aeropuerto londinense Heathrow, el aeropuerto español Barajas, el aeropuerto francés Orly y el aeropuerto italiano Fiumicino.- En ese momento nos acercamos todos a la televisión.- Tenemos en el aeropuerto de Heathrow a nuestro corresponsal John Smith. John, ¿qué ha ocurrido exactamente?
-Por lo visto se ha producido un atentado suicida en estos aeropuertos. Aquí se ha localizado al terrorista totalmente destrozado por la explosión. Se había situado cerca de una reunión familiar, es decir, los 32 miembros de esa familia han fallecido, junto a medio centenar de fallecidos más. La seguridad sanitaria del aeropuerto ha pedido ayuda a los hospitales más cercanos para atender a los más de 120 heridos y a la policía científica para reconocer a los fallecidos. La explosión se produjo en la zona de embargues y la explosión se produjo a unos 250 metros de diámetro y la onda expansiva a medio kilómetro a la redonda. Seguiremos informando con cualquier información.
-Muchas gracias, John. En pocos minutos contactaremos con nuestros corresponsales en España, Italia y Francia para recibir información sobre este terrible y fatídico atentado.

Apagué la televisión. Yo estaba totalmente cagado. ¿Y si mi hermana se había muerto? No podía pensar en ello, no quería creer en ello.

-April está bien. Me dio tiempo de decirle que se fuera hacia la puerta antes de la explosión.- Dijo Chelsea con la voz temblorosa.- La voy a llamar.
-Que coño, vamos al aeropuerto cagando leches.- Dijo Zayn.-

Nos levantamos todos y nos repartimos entre los coches más grandes: el de Zayn y el de Niall.

En unos diez minutos llegamos. Había mucha gente agolpada en la puerta.

Llegamos y aparcamos. Aquello estaba lleno de gente, policías yendo y viniendo, ambulancias sonando por la autovía dirección al aeropuerto...

En ese momento no sabía que hacer con mi vida. ¿Y si la perdía? Era mi hermana, joder. Me negaba a poder perderla por culpa de un terrorista.

Empezamos a buscar entre toda la masa de gente que había. Pudimos ver que parte del aeropuerto se había venido abajo. La cara de terror reinaba en el rostro de todos los presentes, incluidos en el de mis amigos, mi novia y en el mío.

La policía comenzó a disipar a las masas cotillas y a los que posiblemente fueran familiares nos separaron.

-A ver, joven.- Dijo un policía.- ¿Sabe si algún familiar se encontraba aquí?
-Sí, mi hermana.- Dije rápido.- Se llama April Horan.
-Perfecto.- Comenzó a mirar una lista.- Pues aquí no está. Eso significa que está herida y debe estar encontrándose por las ambulancias o aún no han reconocido su cadáver. Esperemos que sea la primera opción. ¿Serías tan amable de acompañarme?
-En absoluto.- Me dirigí a los que me acompañaban.- Quedaros aquí.

Seguí al policía y llegué a una zona donde habían mínimo treinta ambulancias, entre ellas montadas tiendas de campañas improvisadas. Aquí no la encontraría nunca, pero buscaré hasta que la encuentre.

-¿April Horan?- Dijo el policía preguntando de ambulancia en ambulancia.-

De repente escuché un leve "aquí". Esa era mi hermana. ¡APRIL ESTABA VIVA!

-La he oído, agente. Sonaba por allí.
-Pues vamos hacia allá.- Dijo pasando su brazo por mis hombros.- Ojalá no tenga nada grave, joven.

Llegamos a una de las últimas ambulancias y allí estaba April sentada abrazando a una niña. Estaba abrazando a Hannah. La pequeña se encontraba dormida en el regazo de mi hermana que lloraba en silencio.

-¡APRIL!
-¡NIALL!

Entonces fui a abrazarlas. Dios, mi alma ya podía respirar tranquila.

-Dios, no podía creer que te perdía, hermanita.- Empecé a llorar.- Te lo juro que me he acojonado un huevo.
-Y yo.- Dijo ella.- Yo estoy fatal. Menos mal que Hannah está bien.
-¿Tú tienes algo?
-Tú sabes, algunos arañones por los cristales que se me han clavado y unos moratones por la caída, pero nada grave.
-¿Y Hannah? ¿Está bien?- Dije mirándola, estaba muy dormida.-
-No. Cuando hubo la explosión caí sobre ella protegiéndola. Solo está sedada.

De repente llegó otro policía diferente al que me había acompañado.

-Perdonad, jóvenes. ¿Sabéis quienes eran los Redford?
-Sí.- Dijo mi hermana.- Esta chica es miembro de esa familia.
-Siento comunicarles que... Los 32 miembros de la familia han fallecido. Han sido reconocidos por conocidos de la familia. Tengan, aquí tiene una lista con el nombre de los fallecidos. Lo siento mucho.

El policía me dio una lista. April me miró con una cara de angustia y miedo. Se desmayó. Dos enfermeros vinieron. Cogí a Hannah en brazos para que no se despertara y mientras atendían a mi hermana.

Lo que había ocurrido era una masacre, un atentado horrible. Y el novio de mi hermana había fallecido, junto a toda su familia. ¿La única superviviente? Hannah. ¿Qué será ahora de ella?

 [Narra Chelsea] 

Estábamos todos realmente preocupados. Nos quedamos en los aparcamientos exteriores, donde teníamos los coches. De repente Niall me llamó. Lo puse en altavoz.

Conversación telefónica.

-¡Niall!- Grité.- ¿Qué ha pasado? ¿April está viva?
-Sí, sí. Estoy junto a ella y junto a Hannah. La familia que había muerto es la de Hannah, es decir... Ryan también ha fallecido. Me han pasado una lista con el nombre de los 32 de la familia y... Mike también está entre ellos.- Todos nos quedamos de piedra.- April se ha mareado y la están atendiendo. Mañana será el entierro de todos. Habrá que ver que hacemos con Hannah, es la única superviviente de esa familia.
-La adopto.- Dijo Harry.-
-No tomes decisiones ahora, Harry.- Dijo Niall.- Pero de momento nos hacemos cargo de ella, es lo que me ha dicho un agente de policía. Me ha pedido los datos para informarme de cuando debemos ir a ver a un abogado para ver si nos la quedamos o la damos a un orfanato. En cuanto April se recupere vamos hacia el aparcamiento, ya que solo tiene algunos arañones y hematomas. Podemos respirar tranquilos por April.
-De acuerdo, cariño. Ahora hablamos.- Le contesté yo.-

Fin de la conversación telefónica.

Dios, ¿Ryna y Mike... Muertos junto a toda su familia a excepción de Hannah? No podía creerlo. Rompí a llorar y me regocijé en los brazos de Zayn. Era una catástrofe horrible.

jueves, 22 de mayo de 2014

Lo siento.

No, no voy a dejar de subir la novela ni mucho menos, jajaja.

Esto es solo un pequeño aviso de que no subiré capítulos hasta que finalice el curso.

La semana que viene está la feria de mi pueblo, la siguiente los exámenes petantes y la siguiente mi viaje de fin de curso a Madrid, así que probablemente no tenga tiempo ni de escribir ni de subir.

Pido disculpas de nuevo, pero mi futuro y mis estudios son lo primero.

¡MUCHOS BESITOS, QUERIDAS LECTORAS! ♥♥♥

jueves, 15 de mayo de 2014

Capítulo 45.

 [Narra Chelsea] 

Las pizzas ya habían llegado y los chicos se adelantaron en pagar.

-Oye, Perrie. ¿Por qué no te quedas a dormir?
-No quiero molestar, Chels. Además, tengo ensayo con las chicas mañana por la mañana.
-Por eso no te preocupes. Te llevo yo y de paso me quedo a veros ensayar.
-¿En serio harías eso, Zayn?- Dijo Perrie sonriendo mucho.-
-Claro, para mí no es molestia ninguna. Además, me gustaría que te quedaras esta noche. Ya sabes, con las chicas y con nosotros.- Dijo algo nervioso.- Para echar el rato y tal.
-Anda, cállate que la estás liando.- Rió Louis y Zayn le dio una colleja.- Tsé, es verdad.

Louis se lanzó sobre Zayn y ambos empezaron a revolcarse por el suelo. Parecían dos cachorros de leones jugando.

-Son siempre así, no te asustes, Pezza.- Reí.-
-Jajajaja, no te preocupes, estoy acostumbrada a esto con Little Mix.

Terminamos de cenar, recogimos y nos pusimos en el salón.

-Zayn, dile algo a Perrie, coño.- Le susurré.-
-¿Qué le digo?
-Que se siente encima tuya, por ejemplo. Mira, ahí viene del baño.

Ocupamos todo el sofá para que Perrie no se sentara.

-Perrie, siéntate encima mía si quieres.
-Eh... N-no, que peso mucho.- Dijo nerviosa, mirándose las manos.-
-¿Qué vas a pesar tú?- Rió Harry.- Imposible.- Entonces la cogió como un saco de patatas.- ¿Dónde te la dejo, Zayn?
-¡Pásamela, Harry!- Gritó Louis poniéndose de pie.-

Harry la cogió como una princesa y se la lanzó a Louis, que la cogió al vuelo. Ella chillaba mientras todos reíamos.

-Eres una pluma, Perrie.- Rió Lou.-
-¡Pásamela otra vez!- Gritó Harry saltando, como un niño pequeño.-

Entonces cuando se la iba a pasar, le pegué un pellizco a Zayn para que se levantara. ¿No captaba lo que estaban haciendo Larry?

-¡Yo te salvo, bella dama!

Entonces se interpuso entre Louis y Harry y Perrie acabó en los brazos de Zayn. Ella ruborizada y él sonriendo como un idiota.

-Ahora con... ¡Chels!
-Y una mierda.- Negué.-
-Oh, más motivos me das para lanzarte a los brazos del chico de rizos, pequeña carrot.
-¡Niall, ayúdame!- Dije abrazándolo de la cintura.-
-No dejaré que te rapten, princesa.- Me rodeó con sus brazos.
-Hora de la táctica malévola.
-¡No, esa no!- Gritamos Niall y yo a la vez.-

Entonces nos empezaron a hacer cosquillas a Niall y a mi.

-¡CABRONES, DEJADME!- Dije mientras lloraba de la risa.-
-¡NUNCA!- Dijeron los dos a la vez.-

Estuvimos un rato más de juegos hasta que decidimos irnos a la cama.

-Esto... ¿Yo con quién duermo?- Preguntó Perrie algo sonrojada.-
-Mi cama es muy pequeña, lo siento.- Dije yo.-
-Yo la comparto con Eleanor.
-Y yo con Danielle.
-Yo me muevo mucho.- Dijo Harry.-
-Yo duermo ocupando toda la cama.- Dijo Niall.-
-Perrie, duerme en mi habitación. Yo duermo aquí abajo.
-Zayn, es tu casa, tu habitación. Duerme allí.
-¿Y por qué no dormís juntos?- Dijimos todos a la vez.-

Ambos se sonrojaron y sonrieron.

-Pues ya está. Solucionado.- Dije sonriente.- Y ahora, chicas... Terapia.
-¿Terapia?- Preguntó Perrie.-
-Claro, es la palabra que utilizamos cuanto tenemos que animar a alguien.
-Pues, ¿a qué esperamos? Comencemos con la terapia.- Dijo Perrie subiendo las escaleras.-

Reímos y la seguimos.

-¿Cuál es su habitación?
-Entraremos por el vestidor, sino no nos dejará pasar...
-Tienes razón, yo tampoco lo haría.
-Si en verdad os parecéis mucho, Els.
-¿Seguimos con la terapia o no?
-Claro.- Dijimos las tres contestando a Danielle.-

Entramos en el vestidor y seguidamente entramos en la habitación de April.

 [Narra April] 

Estaba tumbada boca abajo en la cama, llorando muchísimo, cuando de repente noté como mi cama se hundía por todos lados y me acariciaban la espalda.

-Rubia... Siento mucho lo de Ryan.
-Es que no lo entiendo...- Dije negando con la cabeza apoyada en la almohada.-
-Siéntate, anda.

Tiraron de mi brazo y me sentaron en mi cama. Perrie me quitaba las lágrimas y Danielle me acariciaba el pelo.

-Lo habrá hecho por tu bien, para que no sufras...
-¡Pero si es lo que estoy haciendo, Chelsea! Estoy sufriendo mucho por él... Me duele aquí y no sé de qué...- Dije señalándome el pecho.-
-Eso es de haber llorado y el agobio, trata de relajarte, ¿sí?
-Es que lo quiero mucho, joder. No sé por qué me hace esto...
-Hey, olvídate de esto, ¿sí? Mañana será otro día y será diferente.
-Harry me ha dicho que se va a solucionar.- Sonreí.-
-Ya verás como sí.- Dijeron todas a la vez.-
-Pero ahora trata de dormir.- Dijo Perrie.-
-Por cierto, ¿tú donde vas a dormir?
-Con Zayn.
-¿Ya?- Pregunté cuando se me escapó una sonrisa.-
-A mí me da mucho corte dormir con él... Con el único hombre que he dormido en mi vida ha sido con mi padre.- Reímos todas.- ¡Es verdad! Además, es como que me atrae demasiado.
-Es tu debilidad, ¿no?
-Sí, la de Jade es Harry, La de Leigh-Anne es Niall y la de Jesy es Liam, pero ellas tienen novio.
-Eso, porque a mi niño nadie me lo quita.- Dijeron Danielle y Chelsea mientras reían, era obvio que estaban de broma.-
-A mi Lou nada más lo quiero yo, toma.- Rió Eleanor dando palmas.-
-Bueno, nosotras nos vamos yendo. Esperamos que te hayas animado un poco.
-Al menos he dejado de llorar, eso es importante.- Reí.-
-Descansa.- Danielle besó mi frente.-
-No llores más que el azul de tus ojos con rojo no es muy bonito.- Reí junto a Eleanor que me daba un abrazo.-
-Que tengas buena noche y para lo que necesites ya sabes, estoy aquí al lado.- Dijo Perrie dándome un abrazo.-
-Te queremos mucho, cerda.- Dijo Chelsea achuchándome.-

Salieron de mi habitación y me miré, aún tenía el vestido puesto. Me puse el pijama, me quité el maquillaje, me cepillé el pelo y me acosté bastante aliviada. Hablar con las chicas me ha venido genial. Son muy grandes.

 [Narra Zayn] 

Estaba realmente nervioso. Normalmente no suelo dormir con chicas, y menos cuando me atraen, de una manera u otra. No sabía como reaccionar cuando la tuviera tumbada a mi lado, de que lado de la cama estaría más a gusto...

-Hola, Zayn.- Su voz angelical me sacó de mis pensamientos.- Bonita habitación.
-Gracias, la he hecho yo.
-¿En serio?- Dijo sorprendida cerrando la puerta y quedándose ahí de pie.-
-Sí.- Reí- Por lo que veo Chelsea te ha dejado un pijama.- Sonreí.-
-Sí, es muy bonito. Dice que me lo regala, que es mi pijama de quedarme aquí a dormir.- Rió.- ¿Me queda bien?
-Te queda perfecto. Esto... Perrie.- Dije nervioso.-
-Dime.- Dijo acercándose a la cama, donde yo estaba sentado.-
-¿De qué lado quieres dormir?
-Prefiero la izquierda, pero si tú quieres ese lado, todo para ti.
-No, por mí perfecto. Estoy acostumbrado a dormir a la derecha.- Reímos.-

Se sentó y nos tumbamos a la vez. Nos quedamos mirando al techo. Hubo silencio, incómodo, por cierto.

-Zayn.- Se puso de lado, mirándome.-
-¿Qué ocurre?- Dije imitando su gesto.-
-¿No vas a tener frío?
-¿Lo dices por que no llevo camiseta?- Ella rió y asintió. Mierda, la costumbre.- Que va, es otra costumbre.
-Tienes muchas costumbres.- Sonrió y miró mi brazo.- ¡Wow! Cuantos tatuajes. ¿Puedo... Tocarlos?
-Claro, adelante.- Dije poniendo mi brazo entre los dos.-

Mientras ella rozaba con la yema de sus dedos mi brazo, mis vellos se ponían de punta y mis ojos se clavaban en los suyos. Una sonrisa se formaba en su linda carita y unos bonitos y blanquecinos dientes aparecían. Yo sonreí instintivamente y... Mierda, me estaba mirando.

-¿Qué miras, Zayn?- Rió.- Estás embobado.-
-Es que... Eres muy guapa.- Dije algo... ¿Ruborizado?-
-Aw, muchas gracias.- Se acurrucó en sí misma.- Tú también eres muy guapo.- Sonrió y me miró.- Gracias por dejarme dormir aquí.
-Es lo menos que puedo hacer después de que me alegres la vista.
-¡Qué tonto!- Rió y me golpeó suave en el hombro.-
-Auch.- Dije poniendo morros.-

Estuvimos toda la noche hablando de nosotros, contándonos cosas para conocernos mejor. La verdad es que era mejor chica de lo que pensaba.

A la mañana siguiente...

Me desperté y miré a mi lado. No, no era un sueño, había dormido junto a la mujer más bonita que había visto nunca. Estaba de espaldas a mí. Iba a levantarme pero de repente se giró y pasó su brazo sobre mis abdominales, impidiendo levantarme. Yo sonreí muchísimo y me quedé un rato más tumbado, acariciando su mano y jugando con sus uñas de colores.

Miré hacia la puerta, ya que se estaba abriendo y vi asomarse una cabeza por ahí: era Chelsea. Abrió mucho los ojos y la boca, mientras sonreía muchísimo. Señaló a Perrie y luego a mi, así varias veces. Yo negué y reí en silencio. Me hizo un gesto para que saliera y me señalé a mi mismo, no podía desperdiciar la oportunidad de tenerla así de cerca. Así que Chels entró y se sentó en el suelo, al lado mía.

-Bueno, bueno.- Susurró.- ROMEO.
-Jajajaja, ¿qué dices?
-Ya veo que te la has camelado, ¿eh?- Levantó y bajó las cejas rápida y consecutivamente.-
-No.- Hice una mueca.- Es solo que está dormida y ha pasado su brazo por encima mía y así me he quedado.
-Anda, despiértala que tiene que irse a ensayar.- Rió.-
-Ya me parecía extraños que estuvieras tan temprano levantada.
-Coño, es que Perrie no le atiende el teléfono a Jade y me ha llamado a mí.
-Pues sal, que ya la despierto yo.
-Cuidado como la despiertas, ¿eh, tigre?
-Tonta eres, Chelsea.- Reí.-

Salió de la habitación y miré a Perrie. Le soplé en la cara un poco y movió la nariz. Se veía tan linda durmiendo que me daba pena despertarla. Luego me acerqué más a ella y soplé en su oído. Soltó una pequeña carcajada y se despertó. Se dio cuenta de que tenía su brazo sobre mí y lo quitó velozmente y con algo de nerviosismo.

-Buenos días, Perrie.- Sonreí.-
-Buenos días, Zayn.- Sonrió rascándose el ojo.- ¿Qué hora es?
-Las...- Miré el despertador de mi mesita con forma de "ZAP!".- Las 9 y media.
-Ostia.- Abrió los ojos ampliamente.- Que llego tarde al ensayo.
-Ya, me ha dicho Chelsea que la ha llamado Jade enfadada porque no cogías el teléfono.
-Es que me lo dejé anoche en el salón.- Rió.-
-Anda, arréglate que te preparo el desayuno.- Besé su frente, no sé por qué.-
-Gra-gracias.- Dijo nerviosa.-

Ambos nos levantamos de la cama y bajé al salón. Pretendía prepararle un desayuno exprés delicioso.

 [Narra Chelsea] 

Después de hablar con Zayn volví a mi cama. Me alegraba mucho por Zayn, aunque solo hubiera dormido con ella, se le notaba realmente feliz. Ya no podía conciliar el sueño, así que cogí ropa y bajé a la bañera de abajo. Pretendía darme un baño de espuma.

Dejé la ropa en el baño y me dirigí a la cocina. Cogí un pepino y corté dos rodajas. Cuando iba a salir vi a Zayn entrar corriendo.

-¿A dónde vas con tanta prisa?- Reí.-
-A prepararle un desayuno rápido a Perrie. Los ensayos no son buenos si vas a ellos con el estómago vacío.
-Que atento eres.- Sonreí.-
-¿A dónde vas con dos rodajas de pepino?- Preguntó levantando una ceja.-
-A darme un baño de sales. ¡Pásatelo bien en el ensayo de las chicas y dale muchos besos de mi parte a las cuatro!- Dije mientras salía.-

Llegué al cuarto de baño y llené la bañera de agua caliente. Le puse geles tropicales aromáticos y removí el agua haciendo espuma. ¡Olía muy bien! Me quité la ropa, me recogí el pelo en un moño choni y me metí dentro. Dios, esto era vida.

Me metí dentro, suspiré con una bonita sonrisa y eché la cabeza hacia detrás. Me coloqué las rodajas de pepinos en los ojos y me acomodé.

-Esto es el paraíso.- Sonreí.-

De repente escuché como se abría la puerta y se cerraba.

-Buenos días, madrugadora.
-Buenos días, bebé.
-¿Qué haces ahí?
-Relajarme un poco, ¿te apuntas?
-¡Claro! Pero primero mira lo que tengo.

Me quité las rodajas de pepino de los ojos y lo miré. Niall está tan guapo recién levantado... ¿Qué hacía con mi cámara Instagram?

-¿Para qué quieres eso, Niall?
-Para cocinar, ¿no te jode? ¡Quiero una foto contigo!- Sonrió feliz.-
-Luego, que ahora no estoy presentable.- Ambos reímos.-
-Pero una foto así, verás.

Se desvistió completamente y me eché hacia delante, para que él se sentara detrás mía y así poder apoyarme en él. Cogió la cámara, ya que no tenía las manos mojadas.

-Niall...
-Sh, verás que bonita queda.

Entonces puso la cámara delante de mi pero no nos echábamos la foto a nosotros, sino a nuestros pies.

-Me he tomado la libertad de meterme en mi instagram. Y... ¡Tachán!

Entonces vi que había subido la foto y ésta salía por el lado derecho de la cámara. Cogí mi móvil, ya que tenía una interacción en instagram: "@NiallOfficial: Un baño de buenos días con mi princesa. xx" y esta foto:


-¡Aww, pero que bonito!- Coloqué mi cabeza en su hombro y le besé la mejilla.-
-Oye, ¿me puedo comer eso?
-Niall, está crudo, con cáscara y es para mis ojos, no para ti.- Reí colocándomelos.-
-Pues yo tengo hambre...- Dijo abrazándome.-
-Y no, tampoco me puedes comer a mi. ¡Ay!- Reí al notar sus dientes en mi hombro.- ¿Eres tonto?
-Soy TU tonto.- Rió y besó mi mejilla repetidas veces.-
-Te quiero.- Dijimos a la vez.-

Sonreí y me apoyé otra vez en su hombro. Me puse las rodajas en los ojos y noté como los brazos de Niall rodeaban mi cuerpo. Posaba pequeños besos en mi hombro derecho y me cantaba baladas al oído. ESO SÍ QUE ERA EL PARAÍSO. Estuvimos así durante aproximadamente 10 minutos. Después de ese pequeño rato, Niall comenzó a hacer el gilipollas, como lo quiero, jo.

-¡Por favor, Chelsea! Sé que te mueres por hacerlo.
-Joder, Niall, nome dejas tranquila ni un ratito, ¿eh?- Reí ante la estupidez que acababa de decir.-
-Es que quiero estresarte como a las viejas para luego darte un masaje. Venga, que sé que lo estás deseando.
-Pero Niall...
-Chels...
-Venga, de acuerdo. Pero no hagas mucho ruido que tus gritos se oyen en toda la casa.
-Vale, te prometo que grito bajo.- Sonrió como un niño pequeño.-
-Venga, a la de tres, ¿eh?
-De acuerdo.
-¡TRES!

Entonces nos empezamos a mover para delante y para detrás varias veces.

-¡TSUNAMIIIIIIIIIIII!
-¡NIALL, BAJA LA VOZ!- Reí.-
-¡OH, NOS VA A ALCANZAR EL TSUNAMI, TENEMOS QUE NAVEGAR HACIA OTROS MARES MÁS CALMADOS!- Dijo con voz grave, de pirata.-
-¡A SUS ÓRDENES, CAPITÁN!- Respondí de la misma manera tapándome un ojo con una sola mano para hacer de pirata tuerto.-

Estuvimos ahí jugando durante varios minutos más hasta que llamó Zayn para decir que se iba con Perrie y que no volvería hasta las 6 y media o 7.

Niall y yo nos duchamos en condiciones mientras nos dábamos besos y caricias (y él me daba un bonito masaje mientras el agua recorría nuestros cuerpos). Me quedé en el baño después de la ducha y él subió con una toalla alrededor de su cintura. Me vestí, peiné y maquillé así:


-¡Buenos días!- Grité feliz cuando llegué a la cocina.-
-Vaya, que "nigga" te has vestido hoy, ¿no?- Sonrió Liam.-
-Jajaja, sí. Si Zayn estuviera aquí me adoraría.
-Seguramente.- Ambos reímos.-
-Oye, ¿y Dani?
-Durmiendo. Me daba pena despertarla tan temprano.
-Joder, todos durmiendo menos nosotros tres.
-¿Qué tres?
-Niall, tú y yo.
-Pero si acabo de pasar por su cuarto y estaba tirado en la cama durmiendo.
-Pero... Si acabo de bañarme con él...- Dije yendo al frigorífico para beber zumo de naranja en una garrafa.-
-¡Ah! Eso explica lo de la toalla alrededor de la cintura.- Rió.-
-Este tío no es normal.- Reí.-
-Pero lo quieres mucho, ¿eh?
-No sabes cuando.- Sonreí.-

(···)

-Y eso, que no creo que se hayan liado ni nada. Perrie se la ve muy cortada y tímida.- Dije en conclusión a lo que había visto esta mañana.-
-Y Zayn es más de lo mismo.- Añadió Harry.-
-De todas formas es muy pronto, ¿no?- Dijo Eleanor.-
-Pero el tiempo no importa. A Zayn le gusta de verdad, lo conozco.- Comentó Liam.-
-Pues a Perrie la tiene loca.- Rió Danielle.-

De repente oímos un grito que provenía de la habitación de April. Era April.

Capítulo 44.

 [Narra Chelsea] 

Después de ver todas las fotos la gente aplaudió y yo me sonrojé muchísimo mientras secaba las lágrimas que tenía de la emoción. De repente, empezó a sonar una música lenta y se formo una pequeña pista de baile. Niall se acercó a mí, ya que seguía en el suelo sentada.

-¿Me concedes este baile?
-Claro.- Sonreí.-

Agarró mi mano suavemente, me levantó de un ligero tirón y me puse de pie. Besó mi mano y ambos nos dirigimos a la pista. Comenzamos a bailar bien pegados.

-No sabía que bailaras tan bien.
-Tendré que practicar para cuando me case, ¿no? Tendré que bailar perfectamente bien.
-Aquella chica tendrá mucha suerte.
-Pues sí, sí que la tendrá.- Se acercó a mi oído.- Tendrá la suerte de bailar conmigo como lo está haciendo ahora mismo.

Mis vellos se erizaron y yo me sonrojé.

-Pero... ¿Y si te enamoras de otra chica? Ya no seré yo la que baile contigo.- Dije apenada.-
-Pues sí, me enamoraré de otra chica, pero esa chica te llamará mamá y a mí papá. O incluso puede que me enamore de tres más.
-¡Ala! Ni que yo fuera un conejito.- Ambos reímos.- Somos especiales jodiendo momentos.
-Jo...- Me miró poniendo morritos.- Será mejor disfrutar de este momento, ¿no?
-Claro que sí.

Entonces coloqué mis manos en su nuca y lo acerqué más a mí para poder besar sus labios. Tenía sed de ellos. Adoraba besarlo. Aquel tierno e inocente beso pasó a ser salvaje y posesivo con los labios del otro.

-Ven, tengo que darte un último regalo antes de irnos a la discoteca.- Dijo rápido cogiendo mi mano.-

Yo lo seguí veloz y subimos los escalones hasta llegar a la sala del cine. Parece mentira, pero aquello no era igual, ahora estaba todo tapado con telas y el gran sofá no estaba. En lugar de eso, estaba así:


-Wow, esto es muy romántico.- Dije abrazándolo por la cintura.-
-Aquí podemos tener un poco más de intimidad.- Rió.-

Lo miré y él me miró a mí. Ambos nos quedamos hipnotizados por los ojos del otro. Y, de un momento a otro, como si nos leyéramos la mente, nos lanzamos a los labios del otro. Me cogió en peso y yo me enrosqué en su cadera. Su lengua humedecía mis labios y le di un pequeño mordisco. Solté una sonrisa risueña y seguimos besándonos. De un momento a otro caí sobre el colchón repleto de cojines y pétalos. Niall estaba sobre mí.

-¿Sabes? Pareces una diosa griega. Ese cuerpo, esa mirada y esos pétalos de rosa sobre tu pelo... Dios.
-Que tonto eres.- Sonreí acariciando su mejilla.- Bésame.
-A la orden, mi princesa.

Entonces acortamos las distancias entre los dos. Los besos se fueron volviendo más duraderos y apasionados con respecto a los anteriores, siempre con su toque de amor que ambos desprendíamos. Mientras me besaba me iba quitando el cinturón y yo desabrochaba su camisa blanca. En cuestión de segundos ambos acabamos en ropa interior.

-Esto... Niall. Siento joder el momento pero... Tengo que quitarme los zapatos.
-De eso nada, siempre me ha hecho ilusión hacerlo por primera vez con mi chica y ella con los zapatos puestos.
-¿Eres virgen?
-Jajajajaja, que va, pero siempre he soñado que la deseada tuviera puestos los zapatos.
-Pues vamos a cumplir ese sueño, ¿no?

Ambos sonreímos y comenzó a besar mis labios, deslizándose por mi cuello y dándome mordiscos en la clavícula, mientras que de mis labios salían pequeños gemidos al notar el roce de sus labios sobre mi piel. Luego su lengua llegó al valle de mis pechos y yo enredaba mis dedos en su pelo. Dios, como me gustaba ese sedoso pelo. En un ligero movimiento, me colocó sobre él y, mientras yo besaba su cuello, él se deshacía rápidamente de mi sujetador, dejando verdaderamente visibles mis pechos. Noté como su erección rozaba mi zona ya húmeda. Nosotros seguíamos con la guerra de besos mientras él masajeaba con experiencia mis pechos y yo me rozaba con su miembro para aumentar su erección.

-Dios, como sigas así no voy a aguantar las ganas de...
-Sh.- Le interrumpí.- Vamos a deshacernos ya de esos pantalones y esos bóxers. Quiero tenerte ya dentro de mí.- Le susurré en los labios.-

Él sonrió feliz y le desabroché el botón del pantalón. Hizo un movimiento pélvico que facilitó la salida de los pantalones. Se colocó sobre mí sin echar todo el peso y metió sus manos dentro de mis braguitas. Apretó mis nalgas y yo me mordí el labio. Poco a poco me las fue quitando y acabamos desnudos. Era hora de comenzar a jugar.

-¿Dominas tú o domino yo?- Le dije con una voz realmente sexy.-
-Déjame a mí. Es mi regalo de cumpleaños.

Sonrió pícaro, besó mis labios y noté como su cosa estaba rozando mi monte de Venus. Estaba deseando que entrara, ¿por qué no lo hacía?

-Quiero que sepas que te amo y que pasaría mi vida a tu lado.
-Yo también te amo.

Entonces besó mis labios y lo noté dentro. No dolía, al contrario, me daba más placer del que recibí de cualquier otro hombre. Era suave, era delicado... Era amor.

Poco a poco sus envestidas fueron más salvajes y más placenteras. No paraba de decir su nombre en voz alta. Me daba completamente igual que los invitados me escucharan. Estaba gozando muchísimo.

-Es hora de que el barrio se aprenda mi nombre, nena.

De repente aceleró sus penetraciones llegando los dos al orgasmo, a la misma vez. Salió de dentro de mí, depositó un dulce beso en mis labios y se tumbó a mi lado.

-Ha sido espectacular...- Dije abrazándolo.- Lo mejor en años.
-Todo con mucho amor para mi pequeña. Tu primer polvo de los dieciocho.
-El primero de muchos, ¿a que sí, mi amor?
-Claro que sí.- Besó mi frente y nos quedamos abrazados, encajados como dos piezas de puzzle.-

 [Narra April] 

Estaba bebiendo y bailando con Ryan cuando me percaté de un grito, bueno... Yo y todos los invitados. Oh, dios.

-¡Dj, sube la música!- Grité.-

El DJ que contratamos la subió. Mi hermano ya le estaba dando 'su sorpresa de cumpleaños' a Chelsea.

-Esto... Rubia...- Dijo Ryan algo nervioso.-
-Dime, cielo.
-¿Podemos hablar un momento? Tengo que decirte una cosa.
-Ryan... Me estás asutando...
-No te preocupes, ven.

Agarró mi mano y nos adentramos en casa. Algunas personas estaban hablando animadamente en la cocina y nosotros pasamos al salón. Estábamos solos.

-Siéntate, anda.- Dijo palmeando el sofá.-
-No, gracias. Estoy bien de pie. ¿Qué ocurre?
-Me han dado una beca para estudiar en Madrid.
-¡Pero eso es genial!- Lo abracé.- Me estabas preocupando.- Reí.-
-Son seis meses y... Y no podré estar seis meses separado de ti.- Se empezó a poner nervioso.- Quiero que esta relación se acabe aquí.- Comenzó a derrochar lágrimas y mi corazón se partió en pedazos.- Te quiero, te amor, te adoro y lo sabes. Pero me voy dentro de una semana y no quiero despedirme de mi novia. No quiero dejarte, quiero que te vengas conmigo y vivamos los dos allí, pero no tengo otra opción que dejar aquí parte de mi vida, de mi corazón. Lo siento mucho, mi vida. No quiero hacerlo, pero tengo que luchar por mi futuro y tú no estás en él, de momento.

No podía creer lo que me estaba diciendo. ¿Me estaba dejando y diciendo que no estaba en sus planes del futuro? En parte lo entendía, pero yo podría aguantar la distancia con tal de que no me dejara... No quería estar soltera. Quería estar con él.

Sin dudarlo lo abracé y ambos comenzamos a llorar en silencio. Yo humedecía su hombro y él el mío.

-Te voy a echar muchísimo de menos. Tus besos, tus abrazos, tus caricias y tus miradas. Te voy a echar de menos al cien por cien.- Se separó de mí y colocó sus manos sobre mis mejillas, obligándome a mirarlo.- Prométeme que harás tu vida, que tendrás muchos novios y que el primero de ellos sea Harry, pero que jamás olvides todo lo sucedido en casi dos meses.
-Te lo prometo pero... ¿Por qué con Harry primero? ¿Y por qué tengo que tener novio?
-Porque sé que una parte de ti ama a Harry, lo sé. Y quiero que tengas novio porque quiero que te tengan bien cuidada, que te tengan mimada y te den mucho cariño y amor el tiempo en el que yo falte. Pero prométeme que vas a recordar estos días en los que te he conseguido enamorar aunque sea un poco.
-Te lo prometo.

Nos abrazamos de nuevo y nos dimos un último beso.

-April, me tengo que ir. ¿Vendrás a despedirte de mi al aeropuerto aunque no estemos juntos?
-Claro que sí. Te desearé buen viaje, me despediré de ti y regresaré a casa. Solo tienes que decirme que día y a que hora te vas y estaré allí.
-Muchas gracias, cielo.- Lo acompañé a la puerta.- Buenas noches, pásalo en grande, pequeña.
-Lo intentaré. Te quiero.

Iba a darle un pico, pero giró su cara y el beso llegó a su mejilla. Besó mi frente y se fue secándose las lágrimas de su rostro. Cerré la puerta y me apoyé sobre ella, asimilando lo que acababa de ocurrir.

-Hey, April...- Oí una voz en mi espalda.- ¿Qué haces aquí?

Me giré y vi a Harry con un vaso en su mano. Me miraba preocupado.

-¿Por qué lloras?

Instintivamente dejó el vaso sobre la mesita que había en la entrada y me abrazó. Lloré colocando mi cabeza entre el hueco de su cuello y él me tranquilizaba acariciando mi espalda y mi pelo.

-Sh... tranquila, gatita. ¿Qué ha pasado?- Dije separándose de mí.-
-Que... Que...- Respiré hondo y suspiré.- Que Ryan... Ryan...
-¿Ryan qué?- Dijo con sus ojos cargados de rabia. Pensaría que me había hecho algo. Que mono.-
-Me ha dejado.

 [Narra Harry] 

Un momento, un momento... ¿Ryan ha dejado a April? Por una parte me sentía feliz, pero por la otra fatal. ¿Y si se ha enterado de que la he besado? ¿Y si sabe que la amo y que quería conquistarla por encima de todo?

-Lo siento.- La abracé.-
-Me ha dejado porque se va medio año a España a estudiar...

Bien, no había sido por mi culpa.

-April, no te sulfures, ¿sí? Disfruta de la fiesta de tu mejor amiga, que ahora nos vamos de discoteca.
-No tengo ganas de fiesta ahora mismo, Harry.
-Bueno.- La agarré de los hombros.- Mírame.- No lo hizo.- Mírame.- Le dije algo más alto y lo hizo.- Voy a estar siempre a tu lado, para lo que necesites. Un chocolate caliente, un payaso que te haga reír...- Dije mientras le quitaba las lágrimas.- Cualquier cosa, solo tienes que decir mi nombre.
-Muchas gracias.- Me abrazó.- Ahora, si no te importa... Me voy a poner el pijama y a dormir.
-Habla con Chelsea y se lo explicas, no valla a ser que se enfade.
-No se enfadará, seguro.- Besó mi mejilla y subió escaleras arriba.-
-Espera, April.
-Dime.- Paró a mitad de las escaleras.-
-Ya verás como se va a solucionar.
-Eso espero.- Sonrió levemente y terminó de subir las escaleras.-

No me gustaba verla mal, y menos por un tío.

-Harry.- Oí la voz de Louis detrás de mí.- ¿Qué haces aquí?
-Tengo que irme.- Cogí las llaves del coche de April.- Vuelvo en poco tiempo. Luego te explico.- Dije mirando la cara de incredulidad de mi mejor amigo.-

Salí y me monté en el coche rumbo a casa de Ryan, debía hablar con él.

(···)

Llegué a su casa y llamé a la puerta. Abrió su hermanita Hannah.

-¿Harry? ¡Harry!- Me abrazó.-
-Buenas noches, Hannah.- La abracé entre mis brazos.- ¿Está tu hermano?
-Sí... Está llorando en su cuarto. Ven.

Agarró mi mano y subimos escaleras arriba. Paramos delante de una puerta.

-Aquí es. Intenta animarlo. Yo lo he intentado pero no he podido...- Dijo mirando al suelo y moviendo su pie en círculos.-
-No te preocupes, pequeña.- Revolví sus rizos rubios.- Yo lo animo, soy su amigo.

Ella sonrió y bajó las escaleras. Respiré hondo y llamé a su puerta.

-Hannah, quiero estar solo, por favor...
-No soy Hannah, soy Harry.

Entonces hubo silencio.

-¿Puedo pasar?- Pregunté.-
-Eh... Claro, pasa.

Abrí la puerta y lo vi tumbado en su casa boca abajo. Me senté en el suelo, mirándolo.

-¿La quieres?- Le pregunté.-
-Claro que la quiero, la amo, Harry...
-¿Y por qué la has dejado?
-Porque voy a estar seis meses alejado de ella, la voy a echar muchísimo de menos y no podría con la distancia. El no besarla, en lo abrazarla... No puedo, Harry. Simplemente no puedo.
-Tío, ¿sabes qué?- Me miró.- Yo siento lo mismo que tú por ella. La amo.- Le confesé.- Y esto que estoy haciendo es muy duro para mí, pero la amo y no puedo verla llorar por ti. Vuelve con ella.

Me miró extrañado y se sentó en su cama.

-¿Qué?
-Lo que oyes. La distancia hará vuestra relación más fuerte. Y hazme caso que sé de lo que hablo.
-¿Crees que soportará la distancia?
-Sí. Ella te quiere mucho, lo sé. Lo he comprobado y... Y te quiere mucho.
-Harry, lo siento, tío...
-¿El qué?
-Que me haya elegido a mí antes que a ti. Tú te la mereces más.
-Eso no lo sé, pero lo que sé es que te ha elegido a ti y eso es por algo. Así que por favor, vuelve con ella, la tienes que querer en la distancia y llamar todos los días antes de que me arrepienta de esto que estoy haciendo. No la abandones.
-Tienes razón... Pero, ¿y si no quiere volver conmigo?
-Hazme caso, que sí lo hará.- Dije sonriendo con algo de pena.- Es lo que más quiere en este momento. Pero yo que tú hablaba mañana con ella, ahora mismo estará durmiendo.
-Gracias por abrirme los ojos, Harry. Eres un tío legal.
-De nada. Y ahora anima a tu hermana que se siente mal por no haberte hecho reír. Yo me voy ya, tengo una fiesta que continuar.
-Te acompaño.

Bajamos. Me despedí de él y de Hannah y conduje a mi casa.

Tal vez haya hecho lo correcto. La amo muchísimo y, si no soy correspondido, tendré que lanzarla a los brazos del otro para que sea feliz... Esto es muy duro para mí, supongo que ya no soy tan egoísta como antes... Quizás haya madurado en ese sentido. Al menos recibiré la recompensa de verla sonreír al día siguiente.

Llegué a casa y los invitados estaban saliendo de casa. Me despedí de Ed, que lo cogí saliendo por la puerta y entré. Ya no había nadie y todos estaban recogiendo. Me uní y, una vez que terminamos...

-¿Sabéis que le pasa a April? No quiere salir de su habitación...
-Ryan la ha dejado.- Dije yo.-
-¿Qué?- Contestaron todos.-
-Lo que escucháis, pero tranquilos, ya lo he arreglado. Mañana volverán.
-Así que por eso te has ido... -Dijo Louis.- ¿Has ido a hablar con Ryan?
-Exacto. Y no, no he ido a pegarle ni nada, Louis.- Reí.- Solo he ido para convencerlo de que vuelva con ella. Y lo he conseguido.- Dije metiendo las manos en mis bolsillos y mirando al suelo.-
-Eres todo un caballero.- Dijo Eleanor.-
-Los tíos así valéis mucho.- Dijo Danielle.-
-Dejar escapar a un amor para dárselo a otro... Tiene mucho mérito.- Dijo Perrie.-
-De acuerdo, dejad de mojar bragas con Harry, ¿no?- Rió Louis, a lo que recibió muchas collejas.-
-Tenía que hacerlo... No conseguiría nada intentando conquistarla. Además, ya me ha dejado bien claro que lo ama a él así que... Si es feliz con él, pues que lo sea.
-Es lo mejor que podrías hacer, Harry.- Comentó Chelsea.- ¿Nos vamos vistiendo y nos vamos?
-Yo muchas ganas de fiesta no tengo, la verdad...- Dijo Danielle.- Además, no me gustaría dejar a April sola.
-La verdad es que a mí me da pereza cambiarme.- Rió Zayn.-
-Y a mi igual.- Sonrió Liam.- ¿Qué tal una película?
-Eh, recuerda que la salita de cine no está disponible.
-Ui, verdad.- Rió Leeyum.- Dime, Chels. ¿Te gustó tu regalo especial de cumpleaños?

Todos reímos y ella enterró la cara en el pecho de Niall que reía sin parar.

-Sois muy cabrones.- Rió ruborizada.- Pues sí, me ha encantado.- Reímos todos.-

Pedimos pizzas para cenar y, mientras llegaban o no, nos pusimos el pijama.

domingo, 4 de mayo de 2014

Capítulo 43.

 [Narra Chelsea] 

Tiré y vi como April llegaba con una tarta de cumpleaños, platos y cubiertos y una red caía del techo. Junto a la red, cientos de globos de colores, una pancarta que ponía "¡HAPPY 18th BDAY!" con muchísimos colores y una piñata con forma de unicornio amarillo realmente grande.

-¡FELIZ CUMPLEAÑOS, CHELSEA!- Gritaron todos.-

Mis manos las llevé a la boca a causa de la emoción. ¡Eran realmente geniales!

Me cantaron cumpleaños feliz mientras encendían las velas de la tarta. Las apagué y pude ver el delicioso pastel que tenía frente a mis narices.

-La hemos hecho entre todos.
-¿Los nueve?
-Los nueve.
-Wow... Tiene una pinta buenísima... ¡Y es multicolor! Os como, en serio, muchas gracias.- Sonreí ampliamente.- Pero primero dejad que le eche una foto...
-¡Niall!- Gritó April.-
-Ups, lo siento.- Rió al colocarse su trozo de tarta en el plato.- No me he podido resistir.
-No pasa nada, mi vida.- Sonreí besando su sien.- Yo echo la foto así, que queda más chula.

Cogí la cámara que me regaló Liam y le eché una foto. De verdad que era la caña: esa tarta junto a Boo tumbada encima de la mesa mirando la tarta. Era realmente bonita, era una tarta muy pero que muy currada:


-¡A COMER!- Grité.-

Todos reímos y empezamos a comer tarta a pesar de que media hora antes habíamos desayunado churros.

-Bueno, ¿qué plan hay para hoy?
-A las 11 nos vamos de discoteca.
-¿Y qué hacemos el resto del día?- Dije acariciando a Boo.- Es que no quiero quedarme en casa.
-Pues lo harás, porque tenemos otra sorpresa.
-Anda, déjate ya de cachondeo, Louis. Muchas sorpresas me habéis dado hoy.
-Es en serio.- Sonrió Harry.- Es una sorpresa que te encantará.
-Que bien.- Sonreí.-
-Y ahora toca ponerse otra vez la venda.- Dijo Eleanor acercándose a mí para ponérmela.-
-Y toma, ten cuidado.- Dijo Liam dándome un bate de béisbol.-
-¡SEÑORAS Y SEÑORES, RETIREN LOS OBJETOS FRÁGILES PARA QUE NO LLEGUEN AL ALCANCE DE ESTA NIÑA PEQUEÑA!- Reímos todos.-
-¡Eh! Que ya no soy tan pequeña, jo.- Reí.-

Le di a la piñata a la decimoctava vez (qué ironía, el mismo número que mi edad) y salieron muchísimas chucherías del muñeco. Parecíamos locos por coger el máximo número de golosinas.

 [Narra Niall] 

Al final, cambiamos de idea. El plan del día de hoy sería ir al medio día a casa de la madre de Chels a comer, por la tarde la fiesta ibicenca hasta las 10 y después, los que estábamos en ese momento en casa, a Funky Buddha... Si es que nos duran las fuerzas, claro.

De repente llamaron al teléfono fijo.

-Yo lo cojo.

Chels lo cogió y estuvo como media hora hablando con su madre y con Dylan. No paraba de contar emocionada todo lo que le habíamos hecho nada más levantarse.

-Esto... Chicos.- Dijo una vez que colgó.- Mi madre me ha dicho que teníais que contarme algo, ¿qué es?
-No es nada grande.- Dije yo.- Es solo que tu madre nos ha invitado a todos a comer a su casa.- Sonreí.-
-¡Que guay! Así la veo, que hace mil que no sé nada de ella.- Sonrió con algo de nostalgia en sus ojos.-
-Pues, ¿a qué esperamos? ¡Vamos a casa de la señora Becker!- Gritó Louis.-

Reímos, recogimos la tarta y salimos de casa.

-Chelsea, déjala en el suelo, ni que fuera un bebé y no supiera andar.
-April, es mi cachorrita y yo hago lo que quiera. Además, es putamente adorable.- Dijo Chelsea achuchando a Boo, que le lamía la cara.-
-A mí me da cosa ir a tu casa, Chels.- Dijo Perrie.-
-¿Por qué? A mi madre le encantarás, pero a mi hermano más.- Rió.- Está loco por ti desde que te vio en The X Factor.
-Pues es mía, ¿eh?- Dijo Zayn abrazando a Perrie.- Esto...- Dijo nervioso.- Me refiero a que... Nada, dejadlo.- Rió sonrojado.-

Las chicas caminaron delante de nosotros riendo.

-Joder, Zayn, más vale que te controles porque la vas a terminar asustando.- Dijo Liam.-
-No lo he podido evitar, ha salido solo.
-Ha sido un impulso, no culpes al chaval.- Rió Louis mirando a Liam.-
-¿Y cuándo tienes pensado pedirle salir?
-Niall, no quiero ir deprisa con ella. Además, no creo que se fije en mí. Nada más recuerda la cara que se le ha quedado cuando la he abrazado.
-Pero eso es por la sorpresa, retrasado.- Rió Harry.- Además, a ella le gustas.
-Tú y tu manía de mentirme, Harold.
-Bueno, al menos eso es lo que vemos, ¿no?- Nos miró a los demás y asentimos.-
-Da igual, ya lo comprobaré con el tiempo.- Suspiró.- ¿Ya hemos llegado?
-Sí.- Dije yo.-

April y yo nos pusimos junto a Chelsea y llamé al timbre.

-¡Feliz cumpleaños, hija mía!- La abrazó su madre.- Ya veo que vienes bien acompañada.- Le dio un abrazo a April y otro a mi.- Wow, qué grande estás Niall.- Sonrió.-
-Gracias, Raquel.- Sonreí.- Te presento al resto de One Direction: Liam, Zayn, Harry y Louis.
-Encantado.- Dijeron los cuatro a la vez.-
-Y ellas son Eleanor, la novia de Louis. Danielle, bailarina de The X Factor y novia de Liam y Perrie, una de las componentes de Little Mix.- Presentó mi hermana a las chicas.-

Cada una le dio dos besos a la madre de Chelsea y ella nos dio permiso para pasar. Fuimos al jardín y nos sentamos.

-Ahora vuelvo. Voy a llamar a Dylan que está arriba.
-Da igual, mamá. Yo le pego una voz desde aquí abajo.- Rió Chelsea.-
-Bueno, ¿queréis algo de beber?- Dijo mientras me revolvía mi pelo rubio.-
-Jajaja, no gracias.- Dijimos todos a la vez al escuchar el grito de Chelsea.-
-¿Y tú que tal estás, pequeño?- Me preguntó.-
-Pues muy bien, gracias por preguntar.- Sonrió.- Me acerqué hace tiempo para venir a verte con Chelsea, cuando llegué de viaje. Pero no estabas. Dylan nos dijo a ella y a mi que estabas con tu cuñada Rose.
-Pues sí, estaba pachucha, pero ya está mejor.- Sonrió.-
-Me alegro.- Sonreí.-

Entonces llegó Dylan.

-Buenos días.- Dijo con los ojos entrecerrados y en calzonas.- Vaya, no sabía que teníamos tanta visita.- Se acercó a nosotros.- Veo que hay mucha chica linda en mi jardín.
-Deja de intentar ligar porque todas están cogidas por ellos.- Rió Chelsea dándole una colleja.- Y no trates de hacerte el machote por tener esos abdominales tan marcados, tío bueno.- Reímos todos aún más al ver como ella lo abrazaba.-
-Anda, suéltame y déjame saludar.- Rió nervioso.- ¿Qué hay, chicos?

Nos dio la mano a los chicos y dos besos a cada chica.

-Dios, ¿eres Perrie Edwards?
-Eh, sí, soy yo.- Rió nerviosa y algo sonrojada.-
-Soy muy fan de Little Mix, pero tú eres mi amor platónico.
-¡ALA!- Dijeron Chelsea y su madre a la vez.-
-Cuidado que este señorito de aquí te va a matar, ¿eh?- Dijo Louis señalando a Zayn.-
-Jajajaja, que va, hombre. Cualquiera la tendría de amor platónico.

Dylan y Zayn se chocaron los puños y rieron.

-Ostia, Chelsea. Feliz cumpleaños.- Dijo Dylan unos minutos después de haberse sentado en una silla.- Se me había olvidado.- Rió.- Y eso que no paro de jugar con tu regalo.- Rió acariciando a Boo.-
-Ya veo, gilipollas.- Sonrió y se abrazaron.-
-¡Háblale bien a tu hermano, Chelsea!
-Lo siento, mamá.- Sonrió algo avergonzada, a lo que todos reímos.-
-Chicos, vuelvo en seguida que están llamando al fijo.- Dijo la madre de Chelsea.-
-Si me disculpáis, me tengo que ir a la ducha y vestirme en condiciones y tal. Si necesitáis algo, ya sabéis donde estoy.- Sonrió mirando a las chicas.-

Chelsea le dió otra colleja y todos reímos. Se fue y todos la miramos.

-Relajaos, que está de coña.- Rió mirando a los chicos.-
-Oye, ¿tu madre sabe que estás con mi hermano?
-No se lo he dicho.- Dijo algo sonrojada.-
-¿Qué tal si se lo decimos?
-¡Sí!- Me abrazó.- Le va a encantar. Ella ya te consideraba mi novio desde hace tiempo, así que... Se lo tomará genial. ¿Y la tuya lo sabe, mi amor?
-Tampoco.- Reí nervioso.-

En ese momento llegó Raquel con el teléfono.

-Chelsea, es Maura.- Sonrió mirándome.- Que quiere felicitarte por tu cumpleaños.

Ambos abrimos los ojos ampliamente y sonreímos. Chelsea habló durante un rato hasta que dijo...

-Un momento, que voy a poner esto en altavoz.- Pulsó un botón y de repente oí la voz de mi madre.-
-¡Hola, mami!- Gritamos April y yo.-
-¡Hola, hijos míos!
-¡Buenos días, Maura!- Dijeron Liam, Harry, Zayn y Louis.-
-¡Vaya! ¿Qué estáis todos juntos hoy?
-Sí.- Dijimos todos seguidos de risas.-
-A ver, dejad hablar a la cumpleañera..- Dijo Chelsea para que la dejáramos hablar.- Quiero deciros algo. Maura, mamá... Niall y yo somos novios.- Sonrió y yo la abracé de la cintura, ya que estaba sentada encima mía.-
-¡AAAAAAH! ¡PERO ESO ES GENIAL!- Dijeron las dos madres a la vez.-

Estuvimos unos cinco minutos más hablando y llegó la hora de comer. Pusimos la mesa entre todos a gran velocidad y llegó la comida: Fish And Ships caseros.

A las 3 y media decidimos que era momento de regresar a casa. Al entrar...

-Bien, Chelsea. Vamos a cambiarnos, ¡rápido!- Dijo April tirando del brazo de mi novia escaleras arriba.-

Ella solo reía mientras las seguían las otras tres chicas que nos acompañaban.

 [Narra Chelsea] 

Entramos en el vestidor y todas se empezaron a vestir de blanco.

-¿Qué vamos a una boda o qué?- Reí.-
-No, tú coge un vestido blanco y te lo pones.
-¿Pero por qué?
-Tú solo hazme caso.
-De acuerdo, Eleanor.

Me vestí así:



April así:



Danielle así:



Perrie así:



Y Eleanor así:



-Pues vámonos para abajo, ¿no?
-No, no, señorita.- Dijo Perrie abrazándome.- De aquí no nos movemos hasta que nos avisen los chicos.
-Joder, ¿esta era la otra sorpresa?
-Sí, pero no te la esperas para nada.

Empecé a pensar y no se me pasaba nada por la mente, ¿qué mierdas me podrían estar preparando?

Escuché varias voces abajo, pero no las pude reconocer. Al rato llamaron a la puerta y April me agarró de la cintura, Eleanor y Perrie me agarraron cada una de una mano y Danielle me tapó los ojos con sus manos.

-Dios, ¿en serio? Me voy a matar.
-Por algo te he agarrado de la cintura, cara culo.

Reí y supuse que llegamos al jardín. Oí muchos 'Shh'. Eso significa que habría gente allí...

Quitaron las manos de mi cara y parpadeé varias veces para adaptarme bien a la luz del sol, que brillaba con más intensidad que una hora antes a pesar de estar anocheciendo. Miré a todos los que estaban allí y gritaron: ¡SORPRESA!

No pude evitar sorprenderme. Iban todos de blanco... ¡Me habían organizado una fiesta ibicenca!

Vi a Ryan, Ed Sheeran, Cher, el resto de Little Mix, Luke, Calum, Ashton y Michael, varias compañeras mías del instituto, y a más gente. ¡Esta era la mejor fiesta de toda mi vida! Y por no decir que el jardín estaba así decorado:


El cielo se tornaba de un color rosáceo mientras el sol tenía escondido más de la mitad de su cuerpo en el horizonte. Encendieron unas antorchas mientras yo caminaba despacio entre ellas mientras asimilaba todo lo que tenía a mi alrededor, seguido de un remix de la típica canción de cumpleaños por los cantantes que allí se presentaron: One Direction, Little Mix y Five Seconds Of Summer.

-No sé como habéis sacado tanto tiempo para montar todo esto.- Dije una vez que todos aplaudimos y me prestaron atención.- Muchas gracias por venir y por pasar esta tarde noche a mi lado. Sois grandes, todos. Muchas gracias de nuevo.- Sonreí a punto de llorar.-

De repente me abrazaron en masa. Eran las chicas con las que convivía, más Perrie, Leigh-Anne, Jesy, Jade y las siete u ocho del instituto. ¡Me iban a ahogar!

-Atención.- Miré a mi alrededor y pude ver a Niall sobre los hombros de Liam.- Quiero anunciar una cosa. Así que necesito que toméis asiento en los pequeños sillones que hemos puesto.- Sonrió y se bajó de Liam.- Es hora de repasar un poco de tu vida.- Agarró mi mano y caminamos.-

Llegamos hasta el final de la piscina. Delante había una sábana con un proyector a unos metros de ella. Zayn manejó el portátil en el que estaba conectado el proyector y salió un Power Point. En ese Power Point salieron varias fotos mías. Dios, me estaba muriendo. Niall y April se habían puesto de pie junto a la sábana blanca junto a un micrófono y unos papeles. ¿Se habían preparado hasta un guión?

-El 22 de agosto de 1996 nació una chica muy linda en el hospital Valme de Sevilla, una localidad muy animada de España. Esa chica se llamó Chelsea Anne Becker, ya que su padre era inglés y su madre es española. Aquel día, a las 7 de la mañana nació una bebé de lo más lindo del mundo que hoy cumple 18 años. Aquí la vemos con unos pocos días de vida, la primera selfie que tuvo.- Reímos todos ante la cara que tenía.- La pillaron antes de que se le cayera la baba, jajajajaj, que adorable:



-Aquella pequeña niña resultó ser un manojo de nervios y curiosa, pero no dejó de ser aquella niña risueña a la que tanto adoraban sus padres, sus amigos y todo su entorno español. Aquí la vemos con tres años sentada en unas escaleras de piedra esperando a que pasaran unas carrozas llenas de niños que lanzaban caramelos, celebrando la llegada de los reyes magos y a la mañana siguiente encontrarse muchos regalos. Se puede ver que, desde pequeña, es una niña realmente fotogénica:



-A los seis años su pelo se puso castaño oscuro y sus ojos verde oliva. En este cambio comenzó a apasionarle el baile clásico, es decir: el ballet. Aunque luego terminara bailando de todo. Cuando algún paso no le salía bien lloraba y se enfadaba porque quería hacerlo mejor. Se insistía mucho en realizar las cosas y lo sigue haciendo. Es una perseguidora de sueños y poco a poco los consigue. Aquí se la ve realmente emocionada en su primera clase de ballet en una academia muy humilde:


-Luego llegó la etapa de la comunión. Era su gran día y parecía una princesita. La foto que enseñaremos a continuación es una que se la hizo su padre en su jardín. Al fondo sale un pato. Era su mascota y se llama Donald, que original, mi amor.- Reímos todos y yo reí de la vergüenza.- Pero aún así, era foto es de lo más adorable, a pesar de tener cara de pocos amigos. Esta foto se la echaron justo después de que su hermano Dylan, con 7 años, le dijera que era horrible y que cuando no se diera cuenta le rajaría el vestido. Chels lo miró así y no se acercó más a ella.- Todos reímos y yo aún más al recordar la anécdota.- Y sigue siendo una chica linda y fotogénica, no cambia:


-Después llegó la mudanza. Era hora de cambiar de país, de amigos, de hogar... Era hora de cambiar de aires. Hay que dar gracias a que tenía a sus padres que le enseñaron las dos lenguas, si no no la entendería ni dios.- Reímos todos.- Llegó a la capital inglesa a los trece años entrando en el instituto por primera vez. A su padre lo ascendieron y tuvo que mudarse a Londres para mantener el trabajo. En esta foto estaba inspeccionando las taquillas, como si fuera la primera vez que las veía en su vida:


-Luego llegó la etapa en la que nos conocimos los tres, la etapa de los quince años. Recuerdo que, tanto mi hermana como yo, llegamos a parar al mismo instituto que Chelsea. Una vez la vimos sentada debajo de un árbol sola y dibujando. Ambos nos acercamos a ella porque le dije a mi hermana que, el día anterior, me choqué con ella en un parque, nuestro parque. Desde entonces ellas dos se hicieron mejores amigas y yo me enamoré de ella.- Entonces se escuchó un sonoro 'AAWW'.- Y también nos hicimos mejores amigos, que conste.- Rió.- Aquí hay una foto de Chels y de mi hermana cuando vino por primera vez a la playa con nosotros y mi familia:


-Y aquí una foto de la actual pareja, siendo amigos. Él le tocaba una canción realmente bonita.



-¡CHASING CARS!- Gritamos Niall y yo a la misma vez.- Esa es nuestra canción.

Entonces todos dijeron 'AAWW' y yo me ruboricé a la misma vez que reíamos.

-Luego, yo me tuve que ir de gira y, al volver, no la había reconocido. ¡Estaba realmente preciosa! Incluso mucho más que antes. Y esta foto es una de mis favoritas, se la hizo hace unas... ¿Tres semanas? Posiblemente, pero sale preciosa y siendo ella, una niña pequeña en el cuerpo de una mujercita que hoy cumple 18 años: