[Narra Chelsea]
A las dos y media de la tarde aún seguíamos en el aeropuerto. Vi a Niall llegar a lo lejos con April apoyada en él y a Hannah dormida entre sus brazos.
Fui corriendo a abrazar a April.
-Me dijo que nos veríamos pronto y que me quería, Chels. Pero ya no lo voy a volver a ver.- Dijo mientras nos abrazábamos, llorando.-
-Shh...- Dije tratando de calmarla.- April, lo siento mucho, en serio. Pero no llores. Llorando lo único que vas a conseguir es mojarte la cara e irritarte los ojos. No vas a conseguir que vuelva.
-Pero yo quiero que vuelva.
-¡April!- Le grité.- Despierta. Ryan ha muerto y no va a volver. Sé que lo querías mucho, pero no se puede arreglar. No se puede resucitar a nadie.
Ella me abrazó de nuevo y, a su vez, Eleanor y Danielle.
-Siento que me han destrozado. Debería haberme muerto yo en lugar de él.
-Ni se te ocurra repetir eso.- Dijo Harry acercándose con semblante serio.- Lo que ha pasado ha pasado y ya está. No ha sido culpa tuya y no tienes por qué tener que pensar en morirte. ¿Está claro?
April asintió y lo abrazó.
-Creo que es hora de irnos.- Dijo Liam acercándose a nosotros.-
Nos montamos en los coches y a Hannah la llevaba yo en mi regazo. A llegar a casa todos nos fuimos al sofá y estuvimos en un silencio sepulcral.
-Chicos, creo que lo mejor sería ir a por las cosas de Hannah y traerlas aquí.- Dijo April.- Por suerte o por desgracia tengo una copia de la llave de su casa. Ryan me la regaló al cumplir el primer mes.- Sonrió y luego enterró su rostro en sus manos.-
-¿Quieres que vayamos nosotras contigo?- Dijo Eleanor.-
-Sí, por favor. Chicos, encargaros de Hannah. Tardaremos como máximo media hora.- Dijo quitándose las lágrimas.-
-Descuida, no creo que se despierte hasta entonces.- Dijo Liam.- De todas formas no le quitaremos un ojo de encima.
-Volvemos enseguida.- Dije antes de salir por la puerta.-
Nos montamos las cuatro en el coche y April puso rumbo a casa de Ryan. Al llegar y entrar...
-Chels, ¿te acuerdas cuando estuvimos aquí por primera vez?- Sonrió nostálgica.- Todos los que estaban aquí de negro, elegantes... Ya no volverán a estar aquí. No habrán más reuniones familiares, ni visitas de primos ni tíos... Ya no habrá vida en esta casa.
-April, deja de pensar en eso, ¿sí? Vamos a por las cosas de la pequeña, anda.- Dijo Danielle agarrándola del brazo.-
-Mira, Ryan de pequeño. Que mono.- Dijo llorando mientras miraba los cuadros que habían en las escaleras colgados.-
Yo rodé los ojos y subí la primera. Entré en una habitación y era la de Ryan, así que cerré rápido para que April no entrara. Abrí la contigua y era la de Hannah. Era como el de una princesita:
-Bien, ahora hay que buscar su maleta y meter toda su ropa.
-Pienso hacerme cargo de Hannah.
-April...
-No, Eleanor. Déjame hablar. He sido la novia de su hermano. Lo último que la pequeña se merece es quedarse sola o peor... Con gente desconocida. A mi me quiere mucho, desde el primer momento en que me vió. Y yo a ella también la quiero mucho, es como mi hermanita pequeña. Mi conciencia y mi deber me obligan a quedarme con ella.
-Si es lo quieres, adelante. Te apoyo.- Dije abrazándola.-
-Yo también.- Dijo Danielle.-
-Y yo.- Dijo Eleanor.- Venga, apresuraros y recojamos.
Abrimos el armario. Habían muchos vestiditos y en el fondo una maleta rosa y púrpura. Ahí metimos todo. Los zapatos los metió Eleanor en el maxi bolso que ella traía. En unos cinco o diez minutos aproximados, recogimos todo.
Salimos y regresamos a casa. Al entrar escuchamos un llanto. Entramos apresuradas y era Hannah.
-Hannah...
-¡April!
La pequeña se bajó del sofá y fue a abrazar a mi mejor amiga.
-¿Dónde están mi mamá, mi papá y mi hermano?
-Pequeña, ahora están en el cielo.
-¿Por qué?
-Porque el Señor ha querido reunirse con ellos.- Dijo Danielle.-
-¿Y volverán después de la reunión?
-No.- Dije mirando a Hannah.- Te cuidarán a través de nosotros, ¿de acuerdo?
-¿Por qué?
-Ya lo entenderás cuando seas mayor.- Dijo Eleanor acariciando sus rizos rubios.-
-¿Y quiénes serán mis nuevos papás?
Todos nos miramos entre nosotros.
-¿Sabes, Hannah?- Se acercó Harry.- Puede que ahora tus papás estén en el cielo al igual que tu hermano. Pero yo ahora soy tu hermano mayor. Y todos los que estamos aquí. Te queremos mucho, como si fueras nuestra hermana pequeña.
-¿De verdad me queréis?
-¡Claro!- Dijo April.- Y mucho mucho mucho. Tanto que nadie va a lograr separarte de nosotros. ¿Estás de acuerdo?
-Ajá.- Sonrió asintiendo a pesar de que aún seguía llorando.- Tengo sueño...- Dijo rascándose el ojo.-
-¿Quieres dormir sobre un sandwich gigante?
-¿En serio?- Dijo abriendo mucho los ojos.- No me quiero llenar de migas el pelo...
-Tranquila, no lo harás. ¿Me das la mano?
-Claro que sí.
Mi novio sonrió ampliamente y subieron las escaleras.
-Chicos, esta pequeña es muy fuerte.- Dijo Liam.-
-La vamos a educar entre todos lo mejor posible.
-NADA DE MIMARLA DEMASIADO. ¿Queda claro, Chelsea?
-De acuerdo, April.
-Ni de protegerla demasiado. ¿Okey, Liam?
-De acuerdo, amor.
-Nada de enseñarle demasiadas bromas pesadas.
-Eso no me lo podéis pedir. Por favor, soy Louis Tomlinson, el rey de las bromas. No podéis quitarme mi personalidad.
-De acuerdo, pero enséñaselas cuando sea más grande.
-¡Sí!
Niall bajó al rato.
-Se ha quedado totalmente dormida.- Se sentó junto a mí en el sofá y comenzó a acariciar mi rodilla.- Me ha preguntado muchas cosas y algunas no sabía que contestar.
-¿Como qué?
-Que qué será ahora de ella, que si cuando sea más grande se acordará de esto, que si se quedará traumatizada toda su vida...
-Pobre pequeña...
-Y también me ha dicho que prefiere a Harry como su papá y a April como su mamá.
Harry miró a April y luego a sus pies.
-Hey, ¿comemos? Es la hora del almuerzo.
-Yo creo que hablo en nombre de todos, Zayn.- Dije yo.- Tenemos el estómago cerrado.
-Y algunas también los párpados.- Dijo Harry mirando a April.- Creo que necesitamos un buen descanso. El día de hoy ha sido duro.
-¿Y cómo llevaremos mañana a Hannah al entierro?
-Le diremos que toda su familia está durmiendo dentro de esas cajitas y que la cuidarán allá donde esté.
-¿No será demasiado duro para ella?
-Mi padre murió cuando tenía 13 años y mi hermano 10. Fue duro para todos, pero lo logramos superar. Sí, que éramos más mayores que Hannah, pero la manera en la que murió fue más traumática.- Dije apunto de llorar.-
-¿Qué ocurrió?- Preguntó Louis.-
-Tío...- Dijo Niall mirándolo.-
-Pues que...- Hablé con la voz entre cortada.- Andábamos por una de las callejuelas de aquí, de Londres y...- Tragué saliva al recordar aquel día.- Pues nos empujaron tres atracadores a mi padre, a mi madre, a mi hermano y a mí a un callejón sin salida. Los tres nos pidieron que les diéramos todo lo que teníamos. Mi padre, al ser policía, llevaba una pistola consigo. Se puso delante de nosotros tres y apuntó a los atracadores con la pistola. Uno le disparó en la pierna varias veces y mi padre cayó al suelo. Me acerqué a él para socorrerle, pero me dieron una patada en la cara y me caí de lado. Mi madre y mi hermano me recogieron y contemplé como dos de los estúpidos cabrones le pegaban a mi padre patadas y puñetazos y el otro reía mientras nos apuntaba con su pistola. Nosotros llorábamos sin parar. Le dieron tres balazos más en el pecho y cuando nos iban a disparar a nosotros aparecieron unos policías que patrullaban por allí, eran compañeros de mi padre. Era un tres contra tres. Los consiguieron reducir y llamaron a la ambulancia, pero mi padre ya había muerto durante la llamada.- Ya había llorando desde hace varios minutos.- Pero bueno.- Miré hacia arriba y me quité las lágrimas.- Ya no hay remedio para ello.- Sonreí.- Es hora de olvidar aquello y centrarme en Hannah y hacer que no sufra tanto.
-¿De verdad te pasó eso?
Dios, esa voz.
-Hannah, ¿no estabas durmiendo?- Preguntó Niall nervioso.-
-Sí, pero quería agua y bajé.- Se acercó a mí.- ¿De verdad tu papá también está en el cielo?
-Sí, pequeña. Desde hace unos años me vigila para que haga bien las cosas desde allí arriba. Ahora mi papá le enseñará al tuyo como cuidarnos a las dos.
-Si es tu papá el que le enseñe al mío, me cuidará muy bien.- Me abrazó.-
-Vamos a por tu vasito de agua, pequeña.- Dije cogiéndola en brazos sin dejar de llorar.-
Me dirigí a la cocina y le serví un vaso de agua.
-Una vez oí hablar a mi hermano de la madurez. Me dijo que según los actos que realizara debía madurar o no. Y dijo que para mis 4 años y medio tenía la madurez suficiente de una niña de mi edad. Aún no sé lo que es la madurez, pero creo que ahora tengo la madurez de una niña de 10 años.
-La madurez es la actitud de una persona mayor en una persona pequeña. Y creo que, con esto que ha pasado, has madurado demasiado para tu corta edad.
-¿Eso es bueno?
-No, es bueno cuando tengas mi edad. Siento tan pequeña como eres tienes que tener muy poca madurez, para hacer trastadas y locuras.
-¡Eh! Que yo no soy tan pequeña. Tengo cuatro añitos.- Dijo enseñándome 4 dedos.-
-Jajajaja, pero para mí siempre serás pequeña.
-Te quiero mucho, Chelsea.
-Y yo a ti, Hannah.
Le di un abrazo y me dio el vaso de agua vacío. Regresamos al salón.
-Chelsea, ¿puedo jugar con los perritos? Es que no tengo sueño...
-Claro.- Sonreí.-
-¿Puedo jugar contigo, Hannita?- Preguntó Louis poniendo las manos como si estuviera rezando.- Porfi, porfi, porfi.
-¡Sí! Vamos, ven.
Agarró su mano, llamaron a los cachorritos y salieron al jardín.
-No se la ve muy afectada ahora...- Dijo Zayn.-
-Se va a llevar dos meses llorando todas las noches.
-¿Cómo lo sabes?
-Porque yo estuve cuatro.
[Narra April]
Era la hora del entierro. Sería en Cementerio de Highgate, al norte de Londres.
-Hola, Hannah.- Sonreí al entrar en la habitación de Chelsea.- ¿Te gusta?
-Sí, tiene muchos colores.- Sonrió sentada en la cama.- ¿Vamos a ir al entierro?
-Eh... Sí.
-La tía Chels me ha dicho que me vista de negro porque es un color elegante. ¿Tú crees?
-Claro.- Sonreí.- Pero tienes que hacerme un favor.
-Vale, mami.
-Uhm... ¿Mami?
-Sí. ¿Puedo llamarte así?
-Desde luego.- Sonreí.-
-No quiero quitarle la habitación a la tía...
-Chels va a dormir con Niall, así que no hay problema.- Sonreí acariciando su pelo.- Venga, vamos a elegir un vestido para ti.
-A mi familia le gustaba este.- Se acercó a su maleta y lo sacó.-
-¡Es precioso!
-Pues me queda mejor puesto.- Sonrió.-
-Ahí tienes el baño para vestirte.- Dije señalándolo.-
-Es que... No me sé poner el vestido.- Dijo haciendo pucheros.-
-Tranquila, no pasa nada. Yo te ayudo.
Le ayudé a quitarse la ropa y la ayudé a ponerse el vestido. Luego le recogí el flequillo con un lacito blanco.
-Era más fácil de lo que creía ponerme el vestido.
-Jajajaja, claro que sí, cielo. Lo difícil será ponerte tacones cuando tengas 14 o 15 años.
-Pero aprenderé rápido.
-Venga, baja con los chicos que en un rato voy yo.
-Vale.
Se miró al espejo de nuevo. Iba así:
-¿Voy guapa, mami?
-Vas preciosa.- Besé su frente.- Te quiero.
-Y yo a ti.- Me abrazó.-
La pequeña salió de la habitación y yo me dirigí a la mía. Me encontré a Danielle, a Eleanor y a Chelsea en el pasillo. Estaban hablando.
-¿De qué habláis, chicas?
-De nada.- Sonrió Danielle.- Ahora vendrá Perrie. Acaba de terminar de dar un concierto.
-Vamos a vestirnos, ¿no?
-Vamos.
Entramos en los vestidores y nos vestimos. Luego cada una fue a su habitación para peinarse y maquillarse. Yo estaba así:
Chelsea así:
Así Danielle:
Y así Eleanor:
Salí al pasillo y me las encontré otra vez hablando.
-Chicas, si estáis hablando de algo que no me pueda enterar... Me voy y seguís hablando.
-April...- Dijo Chels dando un paso hacia a mí.- Es que Hannah ha dicho una cosa que...- Carraspeó.- No creo que te siente bien, al menos en estos momentos.
-¿Qué pasa con la pequeña?
-¿Te ha dicho mamá o algo?
-Mami.- Sonreí.- ¿Por qué?
-Porque a Harry lo llama papi.
-¿Por qué?
-No sé, dice que él es su padre y tú su madre.- Dijo Chelsea encogiéndose de hombros.- Yo creo que deberíais estar juntos para parecer una familia.
-Ni de coña.- Negué.- No, no, no. Me niego, vaya.
-¿Pero por qué? Será lo mejor para la pequeña.
-Ya se hablará de esto cuando hable mi hermano con algún abogado. Vámonos que nos están esperando abajo.
Ellas tres suspiraron y bajamos a la planta de abajo. En el salón nos encontramos a los chicos así:
Y a Perrie así:
-April...- La rubia se levantó y me abrazó.- Te doy mi más sentido pésame. Lo siento mucho.
-Gracias por tu apoyo, Pezza.
Miré un momento a Harry y estaba jugando con Hannah en sus piernas. Suspiré y me dirigí a la entrada seguida de las chicas. Al salir, noté como una pequeña mano agarraba la mía. Miré hacia debajo y era Hannah. A su otro lado tenía a Harry, que también agarraba su mano. Él sonrió levemente y yo suspiré.



Pobre Hannah, es muy pequeña todavía para soportar esta desgracia... pero menos mal que están tod@s para que se sienta bien.
ResponderEliminar¿Enserio le pasó eso a Chels? Joder que mal...
Mucho drama en este capítulo. Espero el próximo.
SIGUIENTE :)