jueves, 22 de mayo de 2014

Lo siento.

No, no voy a dejar de subir la novela ni mucho menos, jajaja.

Esto es solo un pequeño aviso de que no subiré capítulos hasta que finalice el curso.

La semana que viene está la feria de mi pueblo, la siguiente los exámenes petantes y la siguiente mi viaje de fin de curso a Madrid, así que probablemente no tenga tiempo ni de escribir ni de subir.

Pido disculpas de nuevo, pero mi futuro y mis estudios son lo primero.

¡MUCHOS BESITOS, QUERIDAS LECTORAS! ♥♥♥

jueves, 15 de mayo de 2014

Capítulo 45.

 [Narra Chelsea] 

Las pizzas ya habían llegado y los chicos se adelantaron en pagar.

-Oye, Perrie. ¿Por qué no te quedas a dormir?
-No quiero molestar, Chels. Además, tengo ensayo con las chicas mañana por la mañana.
-Por eso no te preocupes. Te llevo yo y de paso me quedo a veros ensayar.
-¿En serio harías eso, Zayn?- Dijo Perrie sonriendo mucho.-
-Claro, para mí no es molestia ninguna. Además, me gustaría que te quedaras esta noche. Ya sabes, con las chicas y con nosotros.- Dijo algo nervioso.- Para echar el rato y tal.
-Anda, cállate que la estás liando.- Rió Louis y Zayn le dio una colleja.- Tsé, es verdad.

Louis se lanzó sobre Zayn y ambos empezaron a revolcarse por el suelo. Parecían dos cachorros de leones jugando.

-Son siempre así, no te asustes, Pezza.- Reí.-
-Jajajaja, no te preocupes, estoy acostumbrada a esto con Little Mix.

Terminamos de cenar, recogimos y nos pusimos en el salón.

-Zayn, dile algo a Perrie, coño.- Le susurré.-
-¿Qué le digo?
-Que se siente encima tuya, por ejemplo. Mira, ahí viene del baño.

Ocupamos todo el sofá para que Perrie no se sentara.

-Perrie, siéntate encima mía si quieres.
-Eh... N-no, que peso mucho.- Dijo nerviosa, mirándose las manos.-
-¿Qué vas a pesar tú?- Rió Harry.- Imposible.- Entonces la cogió como un saco de patatas.- ¿Dónde te la dejo, Zayn?
-¡Pásamela, Harry!- Gritó Louis poniéndose de pie.-

Harry la cogió como una princesa y se la lanzó a Louis, que la cogió al vuelo. Ella chillaba mientras todos reíamos.

-Eres una pluma, Perrie.- Rió Lou.-
-¡Pásamela otra vez!- Gritó Harry saltando, como un niño pequeño.-

Entonces cuando se la iba a pasar, le pegué un pellizco a Zayn para que se levantara. ¿No captaba lo que estaban haciendo Larry?

-¡Yo te salvo, bella dama!

Entonces se interpuso entre Louis y Harry y Perrie acabó en los brazos de Zayn. Ella ruborizada y él sonriendo como un idiota.

-Ahora con... ¡Chels!
-Y una mierda.- Negué.-
-Oh, más motivos me das para lanzarte a los brazos del chico de rizos, pequeña carrot.
-¡Niall, ayúdame!- Dije abrazándolo de la cintura.-
-No dejaré que te rapten, princesa.- Me rodeó con sus brazos.
-Hora de la táctica malévola.
-¡No, esa no!- Gritamos Niall y yo a la vez.-

Entonces nos empezaron a hacer cosquillas a Niall y a mi.

-¡CABRONES, DEJADME!- Dije mientras lloraba de la risa.-
-¡NUNCA!- Dijeron los dos a la vez.-

Estuvimos un rato más de juegos hasta que decidimos irnos a la cama.

-Esto... ¿Yo con quién duermo?- Preguntó Perrie algo sonrojada.-
-Mi cama es muy pequeña, lo siento.- Dije yo.-
-Yo la comparto con Eleanor.
-Y yo con Danielle.
-Yo me muevo mucho.- Dijo Harry.-
-Yo duermo ocupando toda la cama.- Dijo Niall.-
-Perrie, duerme en mi habitación. Yo duermo aquí abajo.
-Zayn, es tu casa, tu habitación. Duerme allí.
-¿Y por qué no dormís juntos?- Dijimos todos a la vez.-

Ambos se sonrojaron y sonrieron.

-Pues ya está. Solucionado.- Dije sonriente.- Y ahora, chicas... Terapia.
-¿Terapia?- Preguntó Perrie.-
-Claro, es la palabra que utilizamos cuanto tenemos que animar a alguien.
-Pues, ¿a qué esperamos? Comencemos con la terapia.- Dijo Perrie subiendo las escaleras.-

Reímos y la seguimos.

-¿Cuál es su habitación?
-Entraremos por el vestidor, sino no nos dejará pasar...
-Tienes razón, yo tampoco lo haría.
-Si en verdad os parecéis mucho, Els.
-¿Seguimos con la terapia o no?
-Claro.- Dijimos las tres contestando a Danielle.-

Entramos en el vestidor y seguidamente entramos en la habitación de April.

 [Narra April] 

Estaba tumbada boca abajo en la cama, llorando muchísimo, cuando de repente noté como mi cama se hundía por todos lados y me acariciaban la espalda.

-Rubia... Siento mucho lo de Ryan.
-Es que no lo entiendo...- Dije negando con la cabeza apoyada en la almohada.-
-Siéntate, anda.

Tiraron de mi brazo y me sentaron en mi cama. Perrie me quitaba las lágrimas y Danielle me acariciaba el pelo.

-Lo habrá hecho por tu bien, para que no sufras...
-¡Pero si es lo que estoy haciendo, Chelsea! Estoy sufriendo mucho por él... Me duele aquí y no sé de qué...- Dije señalándome el pecho.-
-Eso es de haber llorado y el agobio, trata de relajarte, ¿sí?
-Es que lo quiero mucho, joder. No sé por qué me hace esto...
-Hey, olvídate de esto, ¿sí? Mañana será otro día y será diferente.
-Harry me ha dicho que se va a solucionar.- Sonreí.-
-Ya verás como sí.- Dijeron todas a la vez.-
-Pero ahora trata de dormir.- Dijo Perrie.-
-Por cierto, ¿tú donde vas a dormir?
-Con Zayn.
-¿Ya?- Pregunté cuando se me escapó una sonrisa.-
-A mí me da mucho corte dormir con él... Con el único hombre que he dormido en mi vida ha sido con mi padre.- Reímos todas.- ¡Es verdad! Además, es como que me atrae demasiado.
-Es tu debilidad, ¿no?
-Sí, la de Jade es Harry, La de Leigh-Anne es Niall y la de Jesy es Liam, pero ellas tienen novio.
-Eso, porque a mi niño nadie me lo quita.- Dijeron Danielle y Chelsea mientras reían, era obvio que estaban de broma.-
-A mi Lou nada más lo quiero yo, toma.- Rió Eleanor dando palmas.-
-Bueno, nosotras nos vamos yendo. Esperamos que te hayas animado un poco.
-Al menos he dejado de llorar, eso es importante.- Reí.-
-Descansa.- Danielle besó mi frente.-
-No llores más que el azul de tus ojos con rojo no es muy bonito.- Reí junto a Eleanor que me daba un abrazo.-
-Que tengas buena noche y para lo que necesites ya sabes, estoy aquí al lado.- Dijo Perrie dándome un abrazo.-
-Te queremos mucho, cerda.- Dijo Chelsea achuchándome.-

Salieron de mi habitación y me miré, aún tenía el vestido puesto. Me puse el pijama, me quité el maquillaje, me cepillé el pelo y me acosté bastante aliviada. Hablar con las chicas me ha venido genial. Son muy grandes.

 [Narra Zayn] 

Estaba realmente nervioso. Normalmente no suelo dormir con chicas, y menos cuando me atraen, de una manera u otra. No sabía como reaccionar cuando la tuviera tumbada a mi lado, de que lado de la cama estaría más a gusto...

-Hola, Zayn.- Su voz angelical me sacó de mis pensamientos.- Bonita habitación.
-Gracias, la he hecho yo.
-¿En serio?- Dijo sorprendida cerrando la puerta y quedándose ahí de pie.-
-Sí.- Reí- Por lo que veo Chelsea te ha dejado un pijama.- Sonreí.-
-Sí, es muy bonito. Dice que me lo regala, que es mi pijama de quedarme aquí a dormir.- Rió.- ¿Me queda bien?
-Te queda perfecto. Esto... Perrie.- Dije nervioso.-
-Dime.- Dijo acercándose a la cama, donde yo estaba sentado.-
-¿De qué lado quieres dormir?
-Prefiero la izquierda, pero si tú quieres ese lado, todo para ti.
-No, por mí perfecto. Estoy acostumbrado a dormir a la derecha.- Reímos.-

Se sentó y nos tumbamos a la vez. Nos quedamos mirando al techo. Hubo silencio, incómodo, por cierto.

-Zayn.- Se puso de lado, mirándome.-
-¿Qué ocurre?- Dije imitando su gesto.-
-¿No vas a tener frío?
-¿Lo dices por que no llevo camiseta?- Ella rió y asintió. Mierda, la costumbre.- Que va, es otra costumbre.
-Tienes muchas costumbres.- Sonrió y miró mi brazo.- ¡Wow! Cuantos tatuajes. ¿Puedo... Tocarlos?
-Claro, adelante.- Dije poniendo mi brazo entre los dos.-

Mientras ella rozaba con la yema de sus dedos mi brazo, mis vellos se ponían de punta y mis ojos se clavaban en los suyos. Una sonrisa se formaba en su linda carita y unos bonitos y blanquecinos dientes aparecían. Yo sonreí instintivamente y... Mierda, me estaba mirando.

-¿Qué miras, Zayn?- Rió.- Estás embobado.-
-Es que... Eres muy guapa.- Dije algo... ¿Ruborizado?-
-Aw, muchas gracias.- Se acurrucó en sí misma.- Tú también eres muy guapo.- Sonrió y me miró.- Gracias por dejarme dormir aquí.
-Es lo menos que puedo hacer después de que me alegres la vista.
-¡Qué tonto!- Rió y me golpeó suave en el hombro.-
-Auch.- Dije poniendo morros.-

Estuvimos toda la noche hablando de nosotros, contándonos cosas para conocernos mejor. La verdad es que era mejor chica de lo que pensaba.

A la mañana siguiente...

Me desperté y miré a mi lado. No, no era un sueño, había dormido junto a la mujer más bonita que había visto nunca. Estaba de espaldas a mí. Iba a levantarme pero de repente se giró y pasó su brazo sobre mis abdominales, impidiendo levantarme. Yo sonreí muchísimo y me quedé un rato más tumbado, acariciando su mano y jugando con sus uñas de colores.

Miré hacia la puerta, ya que se estaba abriendo y vi asomarse una cabeza por ahí: era Chelsea. Abrió mucho los ojos y la boca, mientras sonreía muchísimo. Señaló a Perrie y luego a mi, así varias veces. Yo negué y reí en silencio. Me hizo un gesto para que saliera y me señalé a mi mismo, no podía desperdiciar la oportunidad de tenerla así de cerca. Así que Chels entró y se sentó en el suelo, al lado mía.

-Bueno, bueno.- Susurró.- ROMEO.
-Jajajaja, ¿qué dices?
-Ya veo que te la has camelado, ¿eh?- Levantó y bajó las cejas rápida y consecutivamente.-
-No.- Hice una mueca.- Es solo que está dormida y ha pasado su brazo por encima mía y así me he quedado.
-Anda, despiértala que tiene que irse a ensayar.- Rió.-
-Ya me parecía extraños que estuvieras tan temprano levantada.
-Coño, es que Perrie no le atiende el teléfono a Jade y me ha llamado a mí.
-Pues sal, que ya la despierto yo.
-Cuidado como la despiertas, ¿eh, tigre?
-Tonta eres, Chelsea.- Reí.-

Salió de la habitación y miré a Perrie. Le soplé en la cara un poco y movió la nariz. Se veía tan linda durmiendo que me daba pena despertarla. Luego me acerqué más a ella y soplé en su oído. Soltó una pequeña carcajada y se despertó. Se dio cuenta de que tenía su brazo sobre mí y lo quitó velozmente y con algo de nerviosismo.

-Buenos días, Perrie.- Sonreí.-
-Buenos días, Zayn.- Sonrió rascándose el ojo.- ¿Qué hora es?
-Las...- Miré el despertador de mi mesita con forma de "ZAP!".- Las 9 y media.
-Ostia.- Abrió los ojos ampliamente.- Que llego tarde al ensayo.
-Ya, me ha dicho Chelsea que la ha llamado Jade enfadada porque no cogías el teléfono.
-Es que me lo dejé anoche en el salón.- Rió.-
-Anda, arréglate que te preparo el desayuno.- Besé su frente, no sé por qué.-
-Gra-gracias.- Dijo nerviosa.-

Ambos nos levantamos de la cama y bajé al salón. Pretendía prepararle un desayuno exprés delicioso.

 [Narra Chelsea] 

Después de hablar con Zayn volví a mi cama. Me alegraba mucho por Zayn, aunque solo hubiera dormido con ella, se le notaba realmente feliz. Ya no podía conciliar el sueño, así que cogí ropa y bajé a la bañera de abajo. Pretendía darme un baño de espuma.

Dejé la ropa en el baño y me dirigí a la cocina. Cogí un pepino y corté dos rodajas. Cuando iba a salir vi a Zayn entrar corriendo.

-¿A dónde vas con tanta prisa?- Reí.-
-A prepararle un desayuno rápido a Perrie. Los ensayos no son buenos si vas a ellos con el estómago vacío.
-Que atento eres.- Sonreí.-
-¿A dónde vas con dos rodajas de pepino?- Preguntó levantando una ceja.-
-A darme un baño de sales. ¡Pásatelo bien en el ensayo de las chicas y dale muchos besos de mi parte a las cuatro!- Dije mientras salía.-

Llegué al cuarto de baño y llené la bañera de agua caliente. Le puse geles tropicales aromáticos y removí el agua haciendo espuma. ¡Olía muy bien! Me quité la ropa, me recogí el pelo en un moño choni y me metí dentro. Dios, esto era vida.

Me metí dentro, suspiré con una bonita sonrisa y eché la cabeza hacia detrás. Me coloqué las rodajas de pepinos en los ojos y me acomodé.

-Esto es el paraíso.- Sonreí.-

De repente escuché como se abría la puerta y se cerraba.

-Buenos días, madrugadora.
-Buenos días, bebé.
-¿Qué haces ahí?
-Relajarme un poco, ¿te apuntas?
-¡Claro! Pero primero mira lo que tengo.

Me quité las rodajas de pepino de los ojos y lo miré. Niall está tan guapo recién levantado... ¿Qué hacía con mi cámara Instagram?

-¿Para qué quieres eso, Niall?
-Para cocinar, ¿no te jode? ¡Quiero una foto contigo!- Sonrió feliz.-
-Luego, que ahora no estoy presentable.- Ambos reímos.-
-Pero una foto así, verás.

Se desvistió completamente y me eché hacia delante, para que él se sentara detrás mía y así poder apoyarme en él. Cogió la cámara, ya que no tenía las manos mojadas.

-Niall...
-Sh, verás que bonita queda.

Entonces puso la cámara delante de mi pero no nos echábamos la foto a nosotros, sino a nuestros pies.

-Me he tomado la libertad de meterme en mi instagram. Y... ¡Tachán!

Entonces vi que había subido la foto y ésta salía por el lado derecho de la cámara. Cogí mi móvil, ya que tenía una interacción en instagram: "@NiallOfficial: Un baño de buenos días con mi princesa. xx" y esta foto:


-¡Aww, pero que bonito!- Coloqué mi cabeza en su hombro y le besé la mejilla.-
-Oye, ¿me puedo comer eso?
-Niall, está crudo, con cáscara y es para mis ojos, no para ti.- Reí colocándomelos.-
-Pues yo tengo hambre...- Dijo abrazándome.-
-Y no, tampoco me puedes comer a mi. ¡Ay!- Reí al notar sus dientes en mi hombro.- ¿Eres tonto?
-Soy TU tonto.- Rió y besó mi mejilla repetidas veces.-
-Te quiero.- Dijimos a la vez.-

Sonreí y me apoyé otra vez en su hombro. Me puse las rodajas en los ojos y noté como los brazos de Niall rodeaban mi cuerpo. Posaba pequeños besos en mi hombro derecho y me cantaba baladas al oído. ESO SÍ QUE ERA EL PARAÍSO. Estuvimos así durante aproximadamente 10 minutos. Después de ese pequeño rato, Niall comenzó a hacer el gilipollas, como lo quiero, jo.

-¡Por favor, Chelsea! Sé que te mueres por hacerlo.
-Joder, Niall, nome dejas tranquila ni un ratito, ¿eh?- Reí ante la estupidez que acababa de decir.-
-Es que quiero estresarte como a las viejas para luego darte un masaje. Venga, que sé que lo estás deseando.
-Pero Niall...
-Chels...
-Venga, de acuerdo. Pero no hagas mucho ruido que tus gritos se oyen en toda la casa.
-Vale, te prometo que grito bajo.- Sonrió como un niño pequeño.-
-Venga, a la de tres, ¿eh?
-De acuerdo.
-¡TRES!

Entonces nos empezamos a mover para delante y para detrás varias veces.

-¡TSUNAMIIIIIIIIIIII!
-¡NIALL, BAJA LA VOZ!- Reí.-
-¡OH, NOS VA A ALCANZAR EL TSUNAMI, TENEMOS QUE NAVEGAR HACIA OTROS MARES MÁS CALMADOS!- Dijo con voz grave, de pirata.-
-¡A SUS ÓRDENES, CAPITÁN!- Respondí de la misma manera tapándome un ojo con una sola mano para hacer de pirata tuerto.-

Estuvimos ahí jugando durante varios minutos más hasta que llamó Zayn para decir que se iba con Perrie y que no volvería hasta las 6 y media o 7.

Niall y yo nos duchamos en condiciones mientras nos dábamos besos y caricias (y él me daba un bonito masaje mientras el agua recorría nuestros cuerpos). Me quedé en el baño después de la ducha y él subió con una toalla alrededor de su cintura. Me vestí, peiné y maquillé así:


-¡Buenos días!- Grité feliz cuando llegué a la cocina.-
-Vaya, que "nigga" te has vestido hoy, ¿no?- Sonrió Liam.-
-Jajaja, sí. Si Zayn estuviera aquí me adoraría.
-Seguramente.- Ambos reímos.-
-Oye, ¿y Dani?
-Durmiendo. Me daba pena despertarla tan temprano.
-Joder, todos durmiendo menos nosotros tres.
-¿Qué tres?
-Niall, tú y yo.
-Pero si acabo de pasar por su cuarto y estaba tirado en la cama durmiendo.
-Pero... Si acabo de bañarme con él...- Dije yendo al frigorífico para beber zumo de naranja en una garrafa.-
-¡Ah! Eso explica lo de la toalla alrededor de la cintura.- Rió.-
-Este tío no es normal.- Reí.-
-Pero lo quieres mucho, ¿eh?
-No sabes cuando.- Sonreí.-

(···)

-Y eso, que no creo que se hayan liado ni nada. Perrie se la ve muy cortada y tímida.- Dije en conclusión a lo que había visto esta mañana.-
-Y Zayn es más de lo mismo.- Añadió Harry.-
-De todas formas es muy pronto, ¿no?- Dijo Eleanor.-
-Pero el tiempo no importa. A Zayn le gusta de verdad, lo conozco.- Comentó Liam.-
-Pues a Perrie la tiene loca.- Rió Danielle.-

De repente oímos un grito que provenía de la habitación de April. Era April.

Capítulo 44.

 [Narra Chelsea] 

Después de ver todas las fotos la gente aplaudió y yo me sonrojé muchísimo mientras secaba las lágrimas que tenía de la emoción. De repente, empezó a sonar una música lenta y se formo una pequeña pista de baile. Niall se acercó a mí, ya que seguía en el suelo sentada.

-¿Me concedes este baile?
-Claro.- Sonreí.-

Agarró mi mano suavemente, me levantó de un ligero tirón y me puse de pie. Besó mi mano y ambos nos dirigimos a la pista. Comenzamos a bailar bien pegados.

-No sabía que bailaras tan bien.
-Tendré que practicar para cuando me case, ¿no? Tendré que bailar perfectamente bien.
-Aquella chica tendrá mucha suerte.
-Pues sí, sí que la tendrá.- Se acercó a mi oído.- Tendrá la suerte de bailar conmigo como lo está haciendo ahora mismo.

Mis vellos se erizaron y yo me sonrojé.

-Pero... ¿Y si te enamoras de otra chica? Ya no seré yo la que baile contigo.- Dije apenada.-
-Pues sí, me enamoraré de otra chica, pero esa chica te llamará mamá y a mí papá. O incluso puede que me enamore de tres más.
-¡Ala! Ni que yo fuera un conejito.- Ambos reímos.- Somos especiales jodiendo momentos.
-Jo...- Me miró poniendo morritos.- Será mejor disfrutar de este momento, ¿no?
-Claro que sí.

Entonces coloqué mis manos en su nuca y lo acerqué más a mí para poder besar sus labios. Tenía sed de ellos. Adoraba besarlo. Aquel tierno e inocente beso pasó a ser salvaje y posesivo con los labios del otro.

-Ven, tengo que darte un último regalo antes de irnos a la discoteca.- Dijo rápido cogiendo mi mano.-

Yo lo seguí veloz y subimos los escalones hasta llegar a la sala del cine. Parece mentira, pero aquello no era igual, ahora estaba todo tapado con telas y el gran sofá no estaba. En lugar de eso, estaba así:


-Wow, esto es muy romántico.- Dije abrazándolo por la cintura.-
-Aquí podemos tener un poco más de intimidad.- Rió.-

Lo miré y él me miró a mí. Ambos nos quedamos hipnotizados por los ojos del otro. Y, de un momento a otro, como si nos leyéramos la mente, nos lanzamos a los labios del otro. Me cogió en peso y yo me enrosqué en su cadera. Su lengua humedecía mis labios y le di un pequeño mordisco. Solté una sonrisa risueña y seguimos besándonos. De un momento a otro caí sobre el colchón repleto de cojines y pétalos. Niall estaba sobre mí.

-¿Sabes? Pareces una diosa griega. Ese cuerpo, esa mirada y esos pétalos de rosa sobre tu pelo... Dios.
-Que tonto eres.- Sonreí acariciando su mejilla.- Bésame.
-A la orden, mi princesa.

Entonces acortamos las distancias entre los dos. Los besos se fueron volviendo más duraderos y apasionados con respecto a los anteriores, siempre con su toque de amor que ambos desprendíamos. Mientras me besaba me iba quitando el cinturón y yo desabrochaba su camisa blanca. En cuestión de segundos ambos acabamos en ropa interior.

-Esto... Niall. Siento joder el momento pero... Tengo que quitarme los zapatos.
-De eso nada, siempre me ha hecho ilusión hacerlo por primera vez con mi chica y ella con los zapatos puestos.
-¿Eres virgen?
-Jajajajaja, que va, pero siempre he soñado que la deseada tuviera puestos los zapatos.
-Pues vamos a cumplir ese sueño, ¿no?

Ambos sonreímos y comenzó a besar mis labios, deslizándose por mi cuello y dándome mordiscos en la clavícula, mientras que de mis labios salían pequeños gemidos al notar el roce de sus labios sobre mi piel. Luego su lengua llegó al valle de mis pechos y yo enredaba mis dedos en su pelo. Dios, como me gustaba ese sedoso pelo. En un ligero movimiento, me colocó sobre él y, mientras yo besaba su cuello, él se deshacía rápidamente de mi sujetador, dejando verdaderamente visibles mis pechos. Noté como su erección rozaba mi zona ya húmeda. Nosotros seguíamos con la guerra de besos mientras él masajeaba con experiencia mis pechos y yo me rozaba con su miembro para aumentar su erección.

-Dios, como sigas así no voy a aguantar las ganas de...
-Sh.- Le interrumpí.- Vamos a deshacernos ya de esos pantalones y esos bóxers. Quiero tenerte ya dentro de mí.- Le susurré en los labios.-

Él sonrió feliz y le desabroché el botón del pantalón. Hizo un movimiento pélvico que facilitó la salida de los pantalones. Se colocó sobre mí sin echar todo el peso y metió sus manos dentro de mis braguitas. Apretó mis nalgas y yo me mordí el labio. Poco a poco me las fue quitando y acabamos desnudos. Era hora de comenzar a jugar.

-¿Dominas tú o domino yo?- Le dije con una voz realmente sexy.-
-Déjame a mí. Es mi regalo de cumpleaños.

Sonrió pícaro, besó mis labios y noté como su cosa estaba rozando mi monte de Venus. Estaba deseando que entrara, ¿por qué no lo hacía?

-Quiero que sepas que te amo y que pasaría mi vida a tu lado.
-Yo también te amo.

Entonces besó mis labios y lo noté dentro. No dolía, al contrario, me daba más placer del que recibí de cualquier otro hombre. Era suave, era delicado... Era amor.

Poco a poco sus envestidas fueron más salvajes y más placenteras. No paraba de decir su nombre en voz alta. Me daba completamente igual que los invitados me escucharan. Estaba gozando muchísimo.

-Es hora de que el barrio se aprenda mi nombre, nena.

De repente aceleró sus penetraciones llegando los dos al orgasmo, a la misma vez. Salió de dentro de mí, depositó un dulce beso en mis labios y se tumbó a mi lado.

-Ha sido espectacular...- Dije abrazándolo.- Lo mejor en años.
-Todo con mucho amor para mi pequeña. Tu primer polvo de los dieciocho.
-El primero de muchos, ¿a que sí, mi amor?
-Claro que sí.- Besó mi frente y nos quedamos abrazados, encajados como dos piezas de puzzle.-

 [Narra April] 

Estaba bebiendo y bailando con Ryan cuando me percaté de un grito, bueno... Yo y todos los invitados. Oh, dios.

-¡Dj, sube la música!- Grité.-

El DJ que contratamos la subió. Mi hermano ya le estaba dando 'su sorpresa de cumpleaños' a Chelsea.

-Esto... Rubia...- Dijo Ryan algo nervioso.-
-Dime, cielo.
-¿Podemos hablar un momento? Tengo que decirte una cosa.
-Ryan... Me estás asutando...
-No te preocupes, ven.

Agarró mi mano y nos adentramos en casa. Algunas personas estaban hablando animadamente en la cocina y nosotros pasamos al salón. Estábamos solos.

-Siéntate, anda.- Dijo palmeando el sofá.-
-No, gracias. Estoy bien de pie. ¿Qué ocurre?
-Me han dado una beca para estudiar en Madrid.
-¡Pero eso es genial!- Lo abracé.- Me estabas preocupando.- Reí.-
-Son seis meses y... Y no podré estar seis meses separado de ti.- Se empezó a poner nervioso.- Quiero que esta relación se acabe aquí.- Comenzó a derrochar lágrimas y mi corazón se partió en pedazos.- Te quiero, te amor, te adoro y lo sabes. Pero me voy dentro de una semana y no quiero despedirme de mi novia. No quiero dejarte, quiero que te vengas conmigo y vivamos los dos allí, pero no tengo otra opción que dejar aquí parte de mi vida, de mi corazón. Lo siento mucho, mi vida. No quiero hacerlo, pero tengo que luchar por mi futuro y tú no estás en él, de momento.

No podía creer lo que me estaba diciendo. ¿Me estaba dejando y diciendo que no estaba en sus planes del futuro? En parte lo entendía, pero yo podría aguantar la distancia con tal de que no me dejara... No quería estar soltera. Quería estar con él.

Sin dudarlo lo abracé y ambos comenzamos a llorar en silencio. Yo humedecía su hombro y él el mío.

-Te voy a echar muchísimo de menos. Tus besos, tus abrazos, tus caricias y tus miradas. Te voy a echar de menos al cien por cien.- Se separó de mí y colocó sus manos sobre mis mejillas, obligándome a mirarlo.- Prométeme que harás tu vida, que tendrás muchos novios y que el primero de ellos sea Harry, pero que jamás olvides todo lo sucedido en casi dos meses.
-Te lo prometo pero... ¿Por qué con Harry primero? ¿Y por qué tengo que tener novio?
-Porque sé que una parte de ti ama a Harry, lo sé. Y quiero que tengas novio porque quiero que te tengan bien cuidada, que te tengan mimada y te den mucho cariño y amor el tiempo en el que yo falte. Pero prométeme que vas a recordar estos días en los que te he conseguido enamorar aunque sea un poco.
-Te lo prometo.

Nos abrazamos de nuevo y nos dimos un último beso.

-April, me tengo que ir. ¿Vendrás a despedirte de mi al aeropuerto aunque no estemos juntos?
-Claro que sí. Te desearé buen viaje, me despediré de ti y regresaré a casa. Solo tienes que decirme que día y a que hora te vas y estaré allí.
-Muchas gracias, cielo.- Lo acompañé a la puerta.- Buenas noches, pásalo en grande, pequeña.
-Lo intentaré. Te quiero.

Iba a darle un pico, pero giró su cara y el beso llegó a su mejilla. Besó mi frente y se fue secándose las lágrimas de su rostro. Cerré la puerta y me apoyé sobre ella, asimilando lo que acababa de ocurrir.

-Hey, April...- Oí una voz en mi espalda.- ¿Qué haces aquí?

Me giré y vi a Harry con un vaso en su mano. Me miraba preocupado.

-¿Por qué lloras?

Instintivamente dejó el vaso sobre la mesita que había en la entrada y me abrazó. Lloré colocando mi cabeza entre el hueco de su cuello y él me tranquilizaba acariciando mi espalda y mi pelo.

-Sh... tranquila, gatita. ¿Qué ha pasado?- Dije separándose de mí.-
-Que... Que...- Respiré hondo y suspiré.- Que Ryan... Ryan...
-¿Ryan qué?- Dijo con sus ojos cargados de rabia. Pensaría que me había hecho algo. Que mono.-
-Me ha dejado.

 [Narra Harry] 

Un momento, un momento... ¿Ryan ha dejado a April? Por una parte me sentía feliz, pero por la otra fatal. ¿Y si se ha enterado de que la he besado? ¿Y si sabe que la amo y que quería conquistarla por encima de todo?

-Lo siento.- La abracé.-
-Me ha dejado porque se va medio año a España a estudiar...

Bien, no había sido por mi culpa.

-April, no te sulfures, ¿sí? Disfruta de la fiesta de tu mejor amiga, que ahora nos vamos de discoteca.
-No tengo ganas de fiesta ahora mismo, Harry.
-Bueno.- La agarré de los hombros.- Mírame.- No lo hizo.- Mírame.- Le dije algo más alto y lo hizo.- Voy a estar siempre a tu lado, para lo que necesites. Un chocolate caliente, un payaso que te haga reír...- Dije mientras le quitaba las lágrimas.- Cualquier cosa, solo tienes que decir mi nombre.
-Muchas gracias.- Me abrazó.- Ahora, si no te importa... Me voy a poner el pijama y a dormir.
-Habla con Chelsea y se lo explicas, no valla a ser que se enfade.
-No se enfadará, seguro.- Besó mi mejilla y subió escaleras arriba.-
-Espera, April.
-Dime.- Paró a mitad de las escaleras.-
-Ya verás como se va a solucionar.
-Eso espero.- Sonrió levemente y terminó de subir las escaleras.-

No me gustaba verla mal, y menos por un tío.

-Harry.- Oí la voz de Louis detrás de mí.- ¿Qué haces aquí?
-Tengo que irme.- Cogí las llaves del coche de April.- Vuelvo en poco tiempo. Luego te explico.- Dije mirando la cara de incredulidad de mi mejor amigo.-

Salí y me monté en el coche rumbo a casa de Ryan, debía hablar con él.

(···)

Llegué a su casa y llamé a la puerta. Abrió su hermanita Hannah.

-¿Harry? ¡Harry!- Me abrazó.-
-Buenas noches, Hannah.- La abracé entre mis brazos.- ¿Está tu hermano?
-Sí... Está llorando en su cuarto. Ven.

Agarró mi mano y subimos escaleras arriba. Paramos delante de una puerta.

-Aquí es. Intenta animarlo. Yo lo he intentado pero no he podido...- Dijo mirando al suelo y moviendo su pie en círculos.-
-No te preocupes, pequeña.- Revolví sus rizos rubios.- Yo lo animo, soy su amigo.

Ella sonrió y bajó las escaleras. Respiré hondo y llamé a su puerta.

-Hannah, quiero estar solo, por favor...
-No soy Hannah, soy Harry.

Entonces hubo silencio.

-¿Puedo pasar?- Pregunté.-
-Eh... Claro, pasa.

Abrí la puerta y lo vi tumbado en su casa boca abajo. Me senté en el suelo, mirándolo.

-¿La quieres?- Le pregunté.-
-Claro que la quiero, la amo, Harry...
-¿Y por qué la has dejado?
-Porque voy a estar seis meses alejado de ella, la voy a echar muchísimo de menos y no podría con la distancia. El no besarla, en lo abrazarla... No puedo, Harry. Simplemente no puedo.
-Tío, ¿sabes qué?- Me miró.- Yo siento lo mismo que tú por ella. La amo.- Le confesé.- Y esto que estoy haciendo es muy duro para mí, pero la amo y no puedo verla llorar por ti. Vuelve con ella.

Me miró extrañado y se sentó en su cama.

-¿Qué?
-Lo que oyes. La distancia hará vuestra relación más fuerte. Y hazme caso que sé de lo que hablo.
-¿Crees que soportará la distancia?
-Sí. Ella te quiere mucho, lo sé. Lo he comprobado y... Y te quiere mucho.
-Harry, lo siento, tío...
-¿El qué?
-Que me haya elegido a mí antes que a ti. Tú te la mereces más.
-Eso no lo sé, pero lo que sé es que te ha elegido a ti y eso es por algo. Así que por favor, vuelve con ella, la tienes que querer en la distancia y llamar todos los días antes de que me arrepienta de esto que estoy haciendo. No la abandones.
-Tienes razón... Pero, ¿y si no quiere volver conmigo?
-Hazme caso, que sí lo hará.- Dije sonriendo con algo de pena.- Es lo que más quiere en este momento. Pero yo que tú hablaba mañana con ella, ahora mismo estará durmiendo.
-Gracias por abrirme los ojos, Harry. Eres un tío legal.
-De nada. Y ahora anima a tu hermana que se siente mal por no haberte hecho reír. Yo me voy ya, tengo una fiesta que continuar.
-Te acompaño.

Bajamos. Me despedí de él y de Hannah y conduje a mi casa.

Tal vez haya hecho lo correcto. La amo muchísimo y, si no soy correspondido, tendré que lanzarla a los brazos del otro para que sea feliz... Esto es muy duro para mí, supongo que ya no soy tan egoísta como antes... Quizás haya madurado en ese sentido. Al menos recibiré la recompensa de verla sonreír al día siguiente.

Llegué a casa y los invitados estaban saliendo de casa. Me despedí de Ed, que lo cogí saliendo por la puerta y entré. Ya no había nadie y todos estaban recogiendo. Me uní y, una vez que terminamos...

-¿Sabéis que le pasa a April? No quiere salir de su habitación...
-Ryan la ha dejado.- Dije yo.-
-¿Qué?- Contestaron todos.-
-Lo que escucháis, pero tranquilos, ya lo he arreglado. Mañana volverán.
-Así que por eso te has ido... -Dijo Louis.- ¿Has ido a hablar con Ryan?
-Exacto. Y no, no he ido a pegarle ni nada, Louis.- Reí.- Solo he ido para convencerlo de que vuelva con ella. Y lo he conseguido.- Dije metiendo las manos en mis bolsillos y mirando al suelo.-
-Eres todo un caballero.- Dijo Eleanor.-
-Los tíos así valéis mucho.- Dijo Danielle.-
-Dejar escapar a un amor para dárselo a otro... Tiene mucho mérito.- Dijo Perrie.-
-De acuerdo, dejad de mojar bragas con Harry, ¿no?- Rió Louis, a lo que recibió muchas collejas.-
-Tenía que hacerlo... No conseguiría nada intentando conquistarla. Además, ya me ha dejado bien claro que lo ama a él así que... Si es feliz con él, pues que lo sea.
-Es lo mejor que podrías hacer, Harry.- Comentó Chelsea.- ¿Nos vamos vistiendo y nos vamos?
-Yo muchas ganas de fiesta no tengo, la verdad...- Dijo Danielle.- Además, no me gustaría dejar a April sola.
-La verdad es que a mí me da pereza cambiarme.- Rió Zayn.-
-Y a mi igual.- Sonrió Liam.- ¿Qué tal una película?
-Eh, recuerda que la salita de cine no está disponible.
-Ui, verdad.- Rió Leeyum.- Dime, Chels. ¿Te gustó tu regalo especial de cumpleaños?

Todos reímos y ella enterró la cara en el pecho de Niall que reía sin parar.

-Sois muy cabrones.- Rió ruborizada.- Pues sí, me ha encantado.- Reímos todos.-

Pedimos pizzas para cenar y, mientras llegaban o no, nos pusimos el pijama.

domingo, 4 de mayo de 2014

Capítulo 43.

 [Narra Chelsea] 

Tiré y vi como April llegaba con una tarta de cumpleaños, platos y cubiertos y una red caía del techo. Junto a la red, cientos de globos de colores, una pancarta que ponía "¡HAPPY 18th BDAY!" con muchísimos colores y una piñata con forma de unicornio amarillo realmente grande.

-¡FELIZ CUMPLEAÑOS, CHELSEA!- Gritaron todos.-

Mis manos las llevé a la boca a causa de la emoción. ¡Eran realmente geniales!

Me cantaron cumpleaños feliz mientras encendían las velas de la tarta. Las apagué y pude ver el delicioso pastel que tenía frente a mis narices.

-La hemos hecho entre todos.
-¿Los nueve?
-Los nueve.
-Wow... Tiene una pinta buenísima... ¡Y es multicolor! Os como, en serio, muchas gracias.- Sonreí ampliamente.- Pero primero dejad que le eche una foto...
-¡Niall!- Gritó April.-
-Ups, lo siento.- Rió al colocarse su trozo de tarta en el plato.- No me he podido resistir.
-No pasa nada, mi vida.- Sonreí besando su sien.- Yo echo la foto así, que queda más chula.

Cogí la cámara que me regaló Liam y le eché una foto. De verdad que era la caña: esa tarta junto a Boo tumbada encima de la mesa mirando la tarta. Era realmente bonita, era una tarta muy pero que muy currada:


-¡A COMER!- Grité.-

Todos reímos y empezamos a comer tarta a pesar de que media hora antes habíamos desayunado churros.

-Bueno, ¿qué plan hay para hoy?
-A las 11 nos vamos de discoteca.
-¿Y qué hacemos el resto del día?- Dije acariciando a Boo.- Es que no quiero quedarme en casa.
-Pues lo harás, porque tenemos otra sorpresa.
-Anda, déjate ya de cachondeo, Louis. Muchas sorpresas me habéis dado hoy.
-Es en serio.- Sonrió Harry.- Es una sorpresa que te encantará.
-Que bien.- Sonreí.-
-Y ahora toca ponerse otra vez la venda.- Dijo Eleanor acercándose a mí para ponérmela.-
-Y toma, ten cuidado.- Dijo Liam dándome un bate de béisbol.-
-¡SEÑORAS Y SEÑORES, RETIREN LOS OBJETOS FRÁGILES PARA QUE NO LLEGUEN AL ALCANCE DE ESTA NIÑA PEQUEÑA!- Reímos todos.-
-¡Eh! Que ya no soy tan pequeña, jo.- Reí.-

Le di a la piñata a la decimoctava vez (qué ironía, el mismo número que mi edad) y salieron muchísimas chucherías del muñeco. Parecíamos locos por coger el máximo número de golosinas.

 [Narra Niall] 

Al final, cambiamos de idea. El plan del día de hoy sería ir al medio día a casa de la madre de Chels a comer, por la tarde la fiesta ibicenca hasta las 10 y después, los que estábamos en ese momento en casa, a Funky Buddha... Si es que nos duran las fuerzas, claro.

De repente llamaron al teléfono fijo.

-Yo lo cojo.

Chels lo cogió y estuvo como media hora hablando con su madre y con Dylan. No paraba de contar emocionada todo lo que le habíamos hecho nada más levantarse.

-Esto... Chicos.- Dijo una vez que colgó.- Mi madre me ha dicho que teníais que contarme algo, ¿qué es?
-No es nada grande.- Dije yo.- Es solo que tu madre nos ha invitado a todos a comer a su casa.- Sonreí.-
-¡Que guay! Así la veo, que hace mil que no sé nada de ella.- Sonrió con algo de nostalgia en sus ojos.-
-Pues, ¿a qué esperamos? ¡Vamos a casa de la señora Becker!- Gritó Louis.-

Reímos, recogimos la tarta y salimos de casa.

-Chelsea, déjala en el suelo, ni que fuera un bebé y no supiera andar.
-April, es mi cachorrita y yo hago lo que quiera. Además, es putamente adorable.- Dijo Chelsea achuchando a Boo, que le lamía la cara.-
-A mí me da cosa ir a tu casa, Chels.- Dijo Perrie.-
-¿Por qué? A mi madre le encantarás, pero a mi hermano más.- Rió.- Está loco por ti desde que te vio en The X Factor.
-Pues es mía, ¿eh?- Dijo Zayn abrazando a Perrie.- Esto...- Dijo nervioso.- Me refiero a que... Nada, dejadlo.- Rió sonrojado.-

Las chicas caminaron delante de nosotros riendo.

-Joder, Zayn, más vale que te controles porque la vas a terminar asustando.- Dijo Liam.-
-No lo he podido evitar, ha salido solo.
-Ha sido un impulso, no culpes al chaval.- Rió Louis mirando a Liam.-
-¿Y cuándo tienes pensado pedirle salir?
-Niall, no quiero ir deprisa con ella. Además, no creo que se fije en mí. Nada más recuerda la cara que se le ha quedado cuando la he abrazado.
-Pero eso es por la sorpresa, retrasado.- Rió Harry.- Además, a ella le gustas.
-Tú y tu manía de mentirme, Harold.
-Bueno, al menos eso es lo que vemos, ¿no?- Nos miró a los demás y asentimos.-
-Da igual, ya lo comprobaré con el tiempo.- Suspiró.- ¿Ya hemos llegado?
-Sí.- Dije yo.-

April y yo nos pusimos junto a Chelsea y llamé al timbre.

-¡Feliz cumpleaños, hija mía!- La abrazó su madre.- Ya veo que vienes bien acompañada.- Le dio un abrazo a April y otro a mi.- Wow, qué grande estás Niall.- Sonrió.-
-Gracias, Raquel.- Sonreí.- Te presento al resto de One Direction: Liam, Zayn, Harry y Louis.
-Encantado.- Dijeron los cuatro a la vez.-
-Y ellas son Eleanor, la novia de Louis. Danielle, bailarina de The X Factor y novia de Liam y Perrie, una de las componentes de Little Mix.- Presentó mi hermana a las chicas.-

Cada una le dio dos besos a la madre de Chelsea y ella nos dio permiso para pasar. Fuimos al jardín y nos sentamos.

-Ahora vuelvo. Voy a llamar a Dylan que está arriba.
-Da igual, mamá. Yo le pego una voz desde aquí abajo.- Rió Chelsea.-
-Bueno, ¿queréis algo de beber?- Dijo mientras me revolvía mi pelo rubio.-
-Jajaja, no gracias.- Dijimos todos a la vez al escuchar el grito de Chelsea.-
-¿Y tú que tal estás, pequeño?- Me preguntó.-
-Pues muy bien, gracias por preguntar.- Sonrió.- Me acerqué hace tiempo para venir a verte con Chelsea, cuando llegué de viaje. Pero no estabas. Dylan nos dijo a ella y a mi que estabas con tu cuñada Rose.
-Pues sí, estaba pachucha, pero ya está mejor.- Sonrió.-
-Me alegro.- Sonreí.-

Entonces llegó Dylan.

-Buenos días.- Dijo con los ojos entrecerrados y en calzonas.- Vaya, no sabía que teníamos tanta visita.- Se acercó a nosotros.- Veo que hay mucha chica linda en mi jardín.
-Deja de intentar ligar porque todas están cogidas por ellos.- Rió Chelsea dándole una colleja.- Y no trates de hacerte el machote por tener esos abdominales tan marcados, tío bueno.- Reímos todos aún más al ver como ella lo abrazaba.-
-Anda, suéltame y déjame saludar.- Rió nervioso.- ¿Qué hay, chicos?

Nos dio la mano a los chicos y dos besos a cada chica.

-Dios, ¿eres Perrie Edwards?
-Eh, sí, soy yo.- Rió nerviosa y algo sonrojada.-
-Soy muy fan de Little Mix, pero tú eres mi amor platónico.
-¡ALA!- Dijeron Chelsea y su madre a la vez.-
-Cuidado que este señorito de aquí te va a matar, ¿eh?- Dijo Louis señalando a Zayn.-
-Jajajaja, que va, hombre. Cualquiera la tendría de amor platónico.

Dylan y Zayn se chocaron los puños y rieron.

-Ostia, Chelsea. Feliz cumpleaños.- Dijo Dylan unos minutos después de haberse sentado en una silla.- Se me había olvidado.- Rió.- Y eso que no paro de jugar con tu regalo.- Rió acariciando a Boo.-
-Ya veo, gilipollas.- Sonrió y se abrazaron.-
-¡Háblale bien a tu hermano, Chelsea!
-Lo siento, mamá.- Sonrió algo avergonzada, a lo que todos reímos.-
-Chicos, vuelvo en seguida que están llamando al fijo.- Dijo la madre de Chelsea.-
-Si me disculpáis, me tengo que ir a la ducha y vestirme en condiciones y tal. Si necesitáis algo, ya sabéis donde estoy.- Sonrió mirando a las chicas.-

Chelsea le dió otra colleja y todos reímos. Se fue y todos la miramos.

-Relajaos, que está de coña.- Rió mirando a los chicos.-
-Oye, ¿tu madre sabe que estás con mi hermano?
-No se lo he dicho.- Dijo algo sonrojada.-
-¿Qué tal si se lo decimos?
-¡Sí!- Me abrazó.- Le va a encantar. Ella ya te consideraba mi novio desde hace tiempo, así que... Se lo tomará genial. ¿Y la tuya lo sabe, mi amor?
-Tampoco.- Reí nervioso.-

En ese momento llegó Raquel con el teléfono.

-Chelsea, es Maura.- Sonrió mirándome.- Que quiere felicitarte por tu cumpleaños.

Ambos abrimos los ojos ampliamente y sonreímos. Chelsea habló durante un rato hasta que dijo...

-Un momento, que voy a poner esto en altavoz.- Pulsó un botón y de repente oí la voz de mi madre.-
-¡Hola, mami!- Gritamos April y yo.-
-¡Hola, hijos míos!
-¡Buenos días, Maura!- Dijeron Liam, Harry, Zayn y Louis.-
-¡Vaya! ¿Qué estáis todos juntos hoy?
-Sí.- Dijimos todos seguidos de risas.-
-A ver, dejad hablar a la cumpleañera..- Dijo Chelsea para que la dejáramos hablar.- Quiero deciros algo. Maura, mamá... Niall y yo somos novios.- Sonrió y yo la abracé de la cintura, ya que estaba sentada encima mía.-
-¡AAAAAAH! ¡PERO ESO ES GENIAL!- Dijeron las dos madres a la vez.-

Estuvimos unos cinco minutos más hablando y llegó la hora de comer. Pusimos la mesa entre todos a gran velocidad y llegó la comida: Fish And Ships caseros.

A las 3 y media decidimos que era momento de regresar a casa. Al entrar...

-Bien, Chelsea. Vamos a cambiarnos, ¡rápido!- Dijo April tirando del brazo de mi novia escaleras arriba.-

Ella solo reía mientras las seguían las otras tres chicas que nos acompañaban.

 [Narra Chelsea] 

Entramos en el vestidor y todas se empezaron a vestir de blanco.

-¿Qué vamos a una boda o qué?- Reí.-
-No, tú coge un vestido blanco y te lo pones.
-¿Pero por qué?
-Tú solo hazme caso.
-De acuerdo, Eleanor.

Me vestí así:



April así:



Danielle así:



Perrie así:



Y Eleanor así:



-Pues vámonos para abajo, ¿no?
-No, no, señorita.- Dijo Perrie abrazándome.- De aquí no nos movemos hasta que nos avisen los chicos.
-Joder, ¿esta era la otra sorpresa?
-Sí, pero no te la esperas para nada.

Empecé a pensar y no se me pasaba nada por la mente, ¿qué mierdas me podrían estar preparando?

Escuché varias voces abajo, pero no las pude reconocer. Al rato llamaron a la puerta y April me agarró de la cintura, Eleanor y Perrie me agarraron cada una de una mano y Danielle me tapó los ojos con sus manos.

-Dios, ¿en serio? Me voy a matar.
-Por algo te he agarrado de la cintura, cara culo.

Reí y supuse que llegamos al jardín. Oí muchos 'Shh'. Eso significa que habría gente allí...

Quitaron las manos de mi cara y parpadeé varias veces para adaptarme bien a la luz del sol, que brillaba con más intensidad que una hora antes a pesar de estar anocheciendo. Miré a todos los que estaban allí y gritaron: ¡SORPRESA!

No pude evitar sorprenderme. Iban todos de blanco... ¡Me habían organizado una fiesta ibicenca!

Vi a Ryan, Ed Sheeran, Cher, el resto de Little Mix, Luke, Calum, Ashton y Michael, varias compañeras mías del instituto, y a más gente. ¡Esta era la mejor fiesta de toda mi vida! Y por no decir que el jardín estaba así decorado:


El cielo se tornaba de un color rosáceo mientras el sol tenía escondido más de la mitad de su cuerpo en el horizonte. Encendieron unas antorchas mientras yo caminaba despacio entre ellas mientras asimilaba todo lo que tenía a mi alrededor, seguido de un remix de la típica canción de cumpleaños por los cantantes que allí se presentaron: One Direction, Little Mix y Five Seconds Of Summer.

-No sé como habéis sacado tanto tiempo para montar todo esto.- Dije una vez que todos aplaudimos y me prestaron atención.- Muchas gracias por venir y por pasar esta tarde noche a mi lado. Sois grandes, todos. Muchas gracias de nuevo.- Sonreí a punto de llorar.-

De repente me abrazaron en masa. Eran las chicas con las que convivía, más Perrie, Leigh-Anne, Jesy, Jade y las siete u ocho del instituto. ¡Me iban a ahogar!

-Atención.- Miré a mi alrededor y pude ver a Niall sobre los hombros de Liam.- Quiero anunciar una cosa. Así que necesito que toméis asiento en los pequeños sillones que hemos puesto.- Sonrió y se bajó de Liam.- Es hora de repasar un poco de tu vida.- Agarró mi mano y caminamos.-

Llegamos hasta el final de la piscina. Delante había una sábana con un proyector a unos metros de ella. Zayn manejó el portátil en el que estaba conectado el proyector y salió un Power Point. En ese Power Point salieron varias fotos mías. Dios, me estaba muriendo. Niall y April se habían puesto de pie junto a la sábana blanca junto a un micrófono y unos papeles. ¿Se habían preparado hasta un guión?

-El 22 de agosto de 1996 nació una chica muy linda en el hospital Valme de Sevilla, una localidad muy animada de España. Esa chica se llamó Chelsea Anne Becker, ya que su padre era inglés y su madre es española. Aquel día, a las 7 de la mañana nació una bebé de lo más lindo del mundo que hoy cumple 18 años. Aquí la vemos con unos pocos días de vida, la primera selfie que tuvo.- Reímos todos ante la cara que tenía.- La pillaron antes de que se le cayera la baba, jajajajaj, que adorable:



-Aquella pequeña niña resultó ser un manojo de nervios y curiosa, pero no dejó de ser aquella niña risueña a la que tanto adoraban sus padres, sus amigos y todo su entorno español. Aquí la vemos con tres años sentada en unas escaleras de piedra esperando a que pasaran unas carrozas llenas de niños que lanzaban caramelos, celebrando la llegada de los reyes magos y a la mañana siguiente encontrarse muchos regalos. Se puede ver que, desde pequeña, es una niña realmente fotogénica:



-A los seis años su pelo se puso castaño oscuro y sus ojos verde oliva. En este cambio comenzó a apasionarle el baile clásico, es decir: el ballet. Aunque luego terminara bailando de todo. Cuando algún paso no le salía bien lloraba y se enfadaba porque quería hacerlo mejor. Se insistía mucho en realizar las cosas y lo sigue haciendo. Es una perseguidora de sueños y poco a poco los consigue. Aquí se la ve realmente emocionada en su primera clase de ballet en una academia muy humilde:


-Luego llegó la etapa de la comunión. Era su gran día y parecía una princesita. La foto que enseñaremos a continuación es una que se la hizo su padre en su jardín. Al fondo sale un pato. Era su mascota y se llama Donald, que original, mi amor.- Reímos todos y yo reí de la vergüenza.- Pero aún así, era foto es de lo más adorable, a pesar de tener cara de pocos amigos. Esta foto se la echaron justo después de que su hermano Dylan, con 7 años, le dijera que era horrible y que cuando no se diera cuenta le rajaría el vestido. Chels lo miró así y no se acercó más a ella.- Todos reímos y yo aún más al recordar la anécdota.- Y sigue siendo una chica linda y fotogénica, no cambia:


-Después llegó la mudanza. Era hora de cambiar de país, de amigos, de hogar... Era hora de cambiar de aires. Hay que dar gracias a que tenía a sus padres que le enseñaron las dos lenguas, si no no la entendería ni dios.- Reímos todos.- Llegó a la capital inglesa a los trece años entrando en el instituto por primera vez. A su padre lo ascendieron y tuvo que mudarse a Londres para mantener el trabajo. En esta foto estaba inspeccionando las taquillas, como si fuera la primera vez que las veía en su vida:


-Luego llegó la etapa en la que nos conocimos los tres, la etapa de los quince años. Recuerdo que, tanto mi hermana como yo, llegamos a parar al mismo instituto que Chelsea. Una vez la vimos sentada debajo de un árbol sola y dibujando. Ambos nos acercamos a ella porque le dije a mi hermana que, el día anterior, me choqué con ella en un parque, nuestro parque. Desde entonces ellas dos se hicieron mejores amigas y yo me enamoré de ella.- Entonces se escuchó un sonoro 'AAWW'.- Y también nos hicimos mejores amigos, que conste.- Rió.- Aquí hay una foto de Chels y de mi hermana cuando vino por primera vez a la playa con nosotros y mi familia:


-Y aquí una foto de la actual pareja, siendo amigos. Él le tocaba una canción realmente bonita.



-¡CHASING CARS!- Gritamos Niall y yo a la misma vez.- Esa es nuestra canción.

Entonces todos dijeron 'AAWW' y yo me ruboricé a la misma vez que reíamos.

-Luego, yo me tuve que ir de gira y, al volver, no la había reconocido. ¡Estaba realmente preciosa! Incluso mucho más que antes. Y esta foto es una de mis favoritas, se la hizo hace unas... ¿Tres semanas? Posiblemente, pero sale preciosa y siendo ella, una niña pequeña en el cuerpo de una mujercita que hoy cumple 18 años:



sábado, 3 de mayo de 2014

Capítulo 47.

 [Narra Perrie] 

Zayn me había cogido de la mano bajo la mesa durante toda la cena. Me la había acariciado con su dedo pulgar y eso me provocaba grandes escalofríos y una tímida sonrisa. Y ahora me encontraba aquí, en un rincón del jardín, tumbada en una hamaca, con las manos entrelazadas y junto a él.

-Perrie. Sé que nos conocemos desde hace un año y pico, pero no he hablado contigo hasta hace poco. La primera vez que te vi pensé... Wow, que increíble voz tiene esta chica tan linda. En una de las pausas del videoclip que grabamos me reuní con los chicos de JLS y esos petardos que están gritando sin parar y les hablé de ti. Todos decían que tenías un cuerpo impresionante y que pegábamos mucho si llegáramos al caso de salir juntos. De repente recuerdo que oí tu preciosa risa y me encantaste bastante. A partir de ahí no supe más de ti, no sabía nada de tu carrera, ya que yo estaba ocupado con la mía. Y ahora, tras un año... Nos volvemos a reencontrar. Esto es el destino. Yo siempre digo que las cosas pasan por algo y el destino te ha puesto en mi camino. Sé que es muy pronto para decirlo, pero te quiero. El puto amor a primera vista me ha afectado y desde que te vi apareces continuamente en mis sueños, pero ahora que te conozco te tengo presente hasta en la sopa. Solo quiero que sepas eso, que te quiero. Y que me gustaría poder besarte.

Dios, ¿esto está pasando de verdad? Era obvio que sí.

-Dios, Zayn. Yo... No sé que decir.- Me senté sonriendo.- Esto me hace muy feliz, ¿sabes? Te quiero, aunque sea pronto para decirlo y que puede que haya gente que no lo entienda pero... Te quiero.

Entonces él también se sentó. Cogió mi otra mano, las miró y luego me miró a los ojos. No decíamos nada, nos mirábamos y ya está.

De repente noté como me acercaban a Zayn y nos juntaban, hasta llevar al punto de darnos un pequeño cabezazo y nuestros labios acabaran presionados unos contra los otros.

-Joder, ya era hora, ¿no?- Rió Chelsea detrás nuestra.- Ahora podéis seguir besuqueándoos.- Rió y se fue.-

En ese pequeño tiempo que estuvo Chelsea, no nos separamos. Al revés, seguimos con nuestros labios unidos. Estaba feliz, muy feliz. Estaba besando al chico del que me había colado desde hace ya tiempo, al que veía como un chico inalcanzable y que jamás podría tener nada con él. Ambos sonreíamos pero no por eso dejábamos de besarnos.

-Perrie.- Me susurró en los labios.- Te quiero pero no puedo permitir que la prensa invada nuestra intimidad.
-Estoy de acuerdo.
-Pero yo quiero estar contigo, que seas mi chica.
-Lo soy, y estaré contigo.
-¿Sabes a lo que me refiero, no?
-A... ¿Ser pareja?
-Exacto.
-Pero en secreto.
-Sí.
-Por mi perfecto.- Sonreí.-
-Pero tampoco tan secreto. Tú puedes decírselo si quieres a las chicas de tu banda y yo a estos de aquí.
-Se pondrán realmente contentas por nosotros.
-Entonces, ¿te puedo considerar mi chica?
-Claro que sí.- Sonreí.-

Entonces nos besamos. No me podía cansar de sus besos. Cada vez sentía muchas mariposas en mi estómago, ¡era una sensación increíble!

 [Narra Chelsea] 

-Chelsea, eso no se hace.
-¿El qué?
-Ir y cortar el rollo.
-No lo he cortado. Al revés, si no fuera por mí no estarían comiéndose la boca.- Reímos todos.-
-Chels... Sigo esperando esa competición.
-Dani... Sigo esperando a que pongas una canción.
-¿Y nos abandonáis?- Dijeron Liam y Niall a la vez.-
-Pero si vais perdiendo al juego más fácil del mundo.- Dijimos las dos a la vez.-

Reímos. Danielle puso una canción de Rihanna para bailarla: Rude Boy. Nos pusimos a bailar como Rihanna en ese videoclip y nos salía realmente bien. Al acabar vimos las caras de los chicos y empezamos a reír.

-Dios, no sabía que podías moverte así de sexy.- Dijo Harry.-
-¡Eh, que es mi novia!- Miró Niall a Harry y luego a mí.- Pero yo tampoco lo sabía.-
-Pero como Dani no baila nadie.- Dijo Liam.-
-Bueno, Dani es profesional, Chelsea no.- Dijo Louis, flipando aún.-
-¡Yo quiero bailar así, jo!- Dijo Eleanor algo indignada, pero riendo.-
-Oye, que lo ha hecho muy bien.- Sonrió y me miró.- Oye, ¿qué tal si trabajas conmigo en TXF?
-¿En serio me lo dices?
-¡Claro! Yo te enchufo y, si le gustas al coreógrafo, estás dentro.
-Wow, ¿de verdad crees que lo he hecho bien?
-¡Sí!
-Llevo unos años soñando con trabajar de bailarina... Y encima en un concurso tan grande como es The X Factor... Dios, ¿te imaginas que me cogen?- Reí.-
-Te cogerán.
-Pero si trabajas en TXF... ¿Qué harás con tu curso de estética?
-Por la mañana al curso y por la tarde a ensayar.- Dijo Danielle.- Si entras, te hago un horario, ¿de acuerdo?
-¡Muchas gracias, Dani!- La abracé.- Hablando de mi curso, quiero practicar con vosotras. Si queréis os hago las uñas de gel, por ejemplo.
-¡Sí!- Dijo Eleanor.- Pero lo suyo sería hablarlo cuando estemos todas. Una está en casa de Ryan y la otra está allí liándose con Zayn... Espera.- Miramos todos hacia aquella dirección.-

Perrie estaba sobre las piernas de Zayn y él rodeaba su cintura. Ambos no paraban de besarse.

-¡Que guay!- Dijo Danielle.- Me alegro mucho por ellos dos.
-Parece ser que Perrie lo quiere de verdad.- Dijo Liam.-
-¿Y eso?- Lo miré mientras preguntaba.-
-Siempre que está así con una chica suele durar bastante tiempo y, desde que estamos en la banda... Solo ha ocurrido dos veces.
-Y esta es la tercera.
-A la tercera va a la vencida.- Dijimos las tres a la vez.-
-¡Quiero cortarles el rollo!- Dijo Louis.-
-Me lees el pensamiento.- Reí.- Niall, déjame tu móvil.
-¿Para qué?
-Tú déjamelo.
-¿Sujeta móviles?- Me preguntó Louis.-
-Sujeta móviles.- Reí afirmando.-

Él le pidió el teléfono a Eleanor y ambos caminamos sigilosos hasta los tortolitos. Nos sentamos al lado de ellos, colocando los brazos como si estuviéramos sujetando velas.

-¡SUJETA MÓVILES!- Reímos Louis y yo al ver que estaban colorados los dos.-
-Sois demasiado retrasados.- Rió Zayn.-
-Anda, vamos con los demás que los abandonamos.- Sonrió Perrie roja como un tomate.-
-Pero... ¿Estáis juntos?
-Sí.- Dijeron los dos sonriendo.-
-¡AAAAAAAAHHHH!- Gritó Louis.- ¡PERO QUE GUAY, TÍA! ¡O SEA, QUE FUERTE!- Gritó con voz de pito.- Me alegro mucho, chicos.- Los abrazó.-
-Tranquilos, Louis tiene la regla.- Les dije a Zayn y Perrie, que rieron.-

Nos acercamos junto a los demás y ellos les dijeron que estaban saliendo. Me alegraba mil por Perrie y por Zayn, en serio. No cabía en mí misma de la alegría.

-Joder, Chels. Deja de saltar.
-Que me dejes, Harry.
-Si, ¿no? ¡PUES SUFRE!

Empezamos a correr y terminamos saltando en la cama elástica.

-Un momento.- Dijo parando de saltar.-

Se bajó y cogió su móvil. Al rato colgó.

-Voy a por April a casa de Ryan.- Suspiró.- Espero que lo hayan arreglado.
-Sé fuerte, Haroldo.- Fui a abrazarlo y me estrechó entre sus brazos.- Que sepas que eres un gran tío.
-Gracias, y lo sé.- Sonrió, besó mi frente y se fue.-
-¿Nadie salta conmigo?- Dije poniendo morritos.-
-Espera.- Liam miró a Louis y luego los dos a mí.-
-Cuidado con lo que tramáis, perros.

Se acercaron a la cama elástica, la movieron de sitio y la pusieron en el borde de la piscina, en la parte más profunda.

-Tiene que ser la hostia saltar desde ahí dentro de la piscina, ¿no?- Dijo Liam.-
-Eres listo, Leeyum.

Empecé a saltar pero noté como alguien me empujaba y caía a la piscina con la ropa. Salí a la superficie. Como no... Louis.

-¡Louis! ¿Sabes que me cago en tu existencia?
-¡Niall, dile algo!
-Chelsea, te quiero.
-Eres un copión.- Dijo Liam señalando a Niall.-
-¡Eh, si es verdad!
-Si, ¿no? Pues yo me apunto con Chelsea.- Dijo Eleanor acercándose.-
-¡Y yo!- Gritó Perrie.-
-¡Eh, no me dejéis sola, cabronas!- Dijo Danielle corriendo hacia la cama elástica.-

Las tres saltaron a la vez. Luego los chicos saltaron también y acabamos todos dentro del agua con Loki y Boo ladrando. Estábamos fatal, bañándonos con ropa. Pero bueno, era gracioso ver como estabas en una piscina, con los locos de tus amigos y en parejas, pasándolo en grande una noche normal y "tranquila" de verano.

 [Narra Harry] 

Soy idiota. Soy un completo idiota. Debería de haber sido un puto egoísta y aprovechar la ocasión para conquistar a April. Soy un completo gilipollas que deja pasar al amor de mi vida y que se vaya con otro tío que no se la merece tanto como yo. Soy el tío más imbécil del mundo.

No pienses eso, Harry. Es lo mejor para ambos.

Inicié una batalla mental en la que ganó mi subconsciente. Era lo mejor que podría haber echo, de la otra manera hubiéramos sufrido los dos.

Llegué a casa de Ryan, suspiré y pité varias veces. Al rato salió April seguida de Ryan y Hannah. Aquella niña era realmente adorable.

-¿Nos vamos?
-Claro.- April rodeó el descapotable y se montó.-
-¡Adiós, Harry!- Dijo Hannah levantando la mano y moviéndola.-
-¡Adiós, pequeña!- Sonreí.-

Ryan se despidió también de la misma forma que la pequeña y le di vida al coche. Puse rumbo a casa.

-Qué coche más chulo.- Dijo April.-
-Gracias.- Sonreí.-

Hubo un silencio largo en el coche.

-Que, ¿cómo ha salido?- Dije rompiendo el incómodo silencio que reinaba en mi coche.-
-Genial.- Sonrió.- Lo hemos arreglado. Pero...
-¿Ha pasado algo?
-No, nada malo.- Sonrió.- Oye...- Me miró.- ¿Como sabías que iba a salir todo bien?
-Porque tengo poderes mágicos y veo el futuro. Lo vi en mi bola de cristal.- Ambos reímos.-
-Ah.- Miró hacia delante.- Es que Ryan me ha dicho que anoche... Anoche fuiste a su casa. Al principio, cuando me lo dijo, creí que fuiste a pegarle por haberme dejado.- Ambos reímos.- Pero luego me contó que... Le pediste que volviera conmigo.

En ese momento no sabía que hacer. Lo hice con mi más buena intención, pero no quería que ella lo supiera. Parece que lo forcé a hacerlo, pero no.

-Luego volví a pensar mal y creí que lo forzaste, pero él me aclaró que lo que hiciste fue entrar en razón.- Sonrió.- Y que le dijiste que... Que me amabas.
-Esto... Yo...
-Gracias.- Me interrumpió.- Gracias por ser como eres Harry. Te juzgué mal en su momento, lo siento mucho. Ahora sé como eres de verdad y te aseguro, que la chica que esté contigo, va a tener un gran tesoro a su lado.- Empezó a jugar nerviosa con sus manos y luego me miró.- Y como te haga daño le arranco los pelos, ¿te queda claro? Así que escoge bien.- Rió.-
-He escogido bien, pero no me corresponde la chica de mis sueños, así que... Difícilmente pueda ser el tesoro de alguna mujer que se lo merezca.
-No te desanimes, Harry. Yo lo siento mucho, en serio. Ojalá Ryan no estuviera en mi vida. Si no te aseguro que estaría contigo.
-Algún día lo estarás, recuérdalo.
-Y... Tengo que decir una cosa cuando lleguemos a casa. A todos.
-¿Es de Ryan también?
-Sí.- Sonrió.-

En ese momento me acordé de una pesadilla que tuve hace varios días, el día de la tienda de campaña...

FLASHBACK

Estábamos todos en el salón hablando y de repente llegó April de su habitación con dos maletas.

-Bueno, chicos. Yo me voy.
-¿A dónde?- Pregunté confuso.-

Todos se miraron entre sí nerviosos y April se acercó a mi.

-Me voy a España, con Ryan. A vivir.
-¿Cómo? ¿Me estás tomando el pelo?
-En absoluto. Nos vamos a ir a vivir allí para formar nuestra familia.
-Pero si tienes 20 años.
-Da igual la edad, lo quiero y voy a irme a Madrid a vivir.
-No puedes irte con él, quédate conmigo.
-Pero yo lo quiero a él.
-April, no...- Me puse nervioso.- Él no... Yo... Te quiero como no he querido a nadie... Por favor, no te vallas a vivir con él.- Comencé a llorar.-
-Lo siento, pero no puedo corresponderte.- Me quitó las lágrimas.- Será mejor que hagas tu vida aquí en Londres y yo en Madrid. Será lo mejor para ambos.
-No quiero perderte, April. Quédate, por favor.- Agarré su mano.-
-No.- Se soltó bruscamente.- Me voy.

Y salió por la puerta con las maletas. Yo fui detrás de ella, subiéndome sobre su maleta, pero en el coche estaba Ryan, esperándola con una gran sonrisa.

En ese momento me di cuenta de que la había perdido para siempre y que jamás podría recuperarla.

Vi como el coche se alejaba mientras April y Ryan sacaban un brazo por la ventanilla para despedirse, mientras yo yacía en el suelo, de rodillas, llorando esperando a que volviera atrás y se quedara conmigo.

-Tío, no va a volver.- Dijo Niall apoyando su mano en mi hombro.-
-Todos la echaremos de menos.- Añadió Chelsea.-


FIN DEL FLASHBACK.

-Harry, ¿estás bien?
-Eh... Sí, sí...
-Pues arranca, que el semáforo lleva dos minutos en verde y los coches no paran de pitar.- Rió.-
-Lo... Lo siento.
-¿Seguro que estás bien?
-Sí, sí. No te preocupes.
-Si te pregunto es porque me he preocupado.- Sonrió.-
-En serio, no tienes por qué preocuparte por nada.- Sonreí levemente.-

En unos cinco minutos llegamos a casa. April me contaba el día que había pasado en casa de Ryan, pero yo no la escuchaba por varias razones: una, no me quitaba mi sueño de la cabeza; dos, no tengo cabeza para escuchar que mierdas hacía Ryan con April y tercero, tenía que ir concentrado en la carretera al compás de la música de la radio. Pero aún así, me sentía extraño. Tenía un mal presentimiento.

Capítulo 42.

 [Narra April] 

Unos días después...

Era 22 de agosto y mi despertador en modo vibración que descansaba debajo de la almohada hacía su labor: despertarme a las 8 de la mañana.

Tenía que poner en marcha el plan.

Me metí en el vestidor rápidamente. Saqué mi ropa, la de Danielle y la de Eleanor, ya que la preparamos la noche anterior. La mía la dejé en mi cuarto de baño y me dirigí a la habitación más cerca a la mía, la de Liam.

Entré sin llamar y vi a Danielle y Liam haciendo la cama y recogiendo un poco la habitación.

-Buenos días.- Me acerqué a la cama veloz.- Dani, dúchate tú primero y ponte esto.- Dejé la ropa en la cama.- Nos vemos en diez minutos todos abajo. Así que meted el turbo.

Salí y entré en la habitación de Louis y Eleanor. Ambos dormían.

Me acerqué a la cama y empecé a moverlos a los dos bruscamente.

-Arriba, pedazo de gandules. En 7 minutos minutos tenemos que estar todos abajo. ¡Vamos, vamos, vamos!

Se levantaron rápido, a Eleanor le dejé su ropa en el sillón que había a los pies de la cama y salí para mi habitación a ducharme. Me duché rápidamente y me vestí, peiné y maquillé así:


Bajé al salón rápido y vi a Eleanor bajar delante mía así:


Llegamos abajo y vimos a Danielle así:


Junto a los chicos que estaban sentados, vestidos así:


-Bien, ¿quién tiene los regalos aquí?
-Yo.- Dijeron todos, menos Zayn y Niall.-
-¿Y dónde está el vuestro?
-Tengo que ir a recogerlo.
-Y el mío lo traen en...- Zayn miró el reloj.- Cinco minutos.
-Pues sal para que no llamen a la puerta y que lo vallan montando en el salón.
-A la orden, capitana.- Dijo Zayn poniendo su mano en la frente en modo de saludo militar.-

Todos reímos y él salió.

-Bien, los demás están en el garaje, ¿no?
-El mío está en la habitación de Louis.
-¡Hostia!- Exclamó Louis en un susurro.- El sobre que tengo que meter en mi regalo está arriba.
-Pues corre, Lou. Corre.- Reí.-
-El mío está en mi habitación. Y el de Danielle también.
-Perfecto.
-Bueno, yo me voy a ir yendo a la tienda a recoger el regalo y compro de paso una caja para meterlo.
-Bien.- Le dije a Niall.- No tardes mucho.
-Descuida.- Dijo antes de salir por la puerta.-

No la cerró, ya que Zayn entraba con una caja enorme.

-Bien. Liam, Zayn, montadlo en este hueco del salón.
-Nosotras vamos a ir poniendo la piñata, la pancarta y los globos en la red.- Dijo Danielle refiriéndose a ella y a mi.-
-Vale, entonces yo le pongo la venda en los ojos sin despertarla, ¿no?- Dijo Eleanor nada más pisar el salón.-
-Bien, Els.
-Esto... April.
-Dime Zayn.
-Que dice Perrie que se pasará por aquí ahora para darle los regalos de parte de las chicas de Little Mix, que quiere estar aquí un poco antes de la fiesta.
-Me parece genial.- Sonreí, Perrie me caía realmente bien.- Dile que se traiga ya la ropa blanca y que se cambie aquí.
-Voy.- Cogió su móvil y la llamó mientras terminaba de montar su regalo para Chelsea.-

Todo iba viento en popa, esto saldría tal y como lo planeamos.

 [Narra Chelsea] 

Abrí los ojos y lo vi todo negro. ¿Cómo podía levantarme el día de mis 18 cumpleaños sin ver un carajo?

-Buenos días, dormilona.- Oí la voz de Niall.- ¿Te gustan las vistas?
-Niall, no veo nada.- Dije tocándome la cara.- ¿Por qué llevo una venda puesta?
-Porque así es como vas a estar la primera parte de este día tan especial. Feliz cumpleaños, mi amor.- Besó mis labios.- Te esperan muchas sorpresas.
-¿Regalos?
-¡Qué lista es mi niña!- Rió y noté como la puerta de mi habitación se abría.- Las chicas están aquí para vestirte y ahora bajarás a desayunar.
-Buenos días, cumpleañera.- Dijeron todas a la vez, incluida Perrie. ¿Perrie?-
-Buenos días, chicas.- Reí.-

Niall salió de la habitación y me arrastraron al vestidor.

-Tú fíate de nosotras, ¿de acuerdo?
-¿Tengo otra opción?- Reí.-
-¡Eres mala!- Gritó Danielle haciéndose la ofendida seguida de una risa.-

Me vistieron, me peinaron y me maquillaron. Al maquillarme pude ver que iba así:


-Lo siento, otra vez la venda.- Rió Eleanor, que fue la que me la puso.-

Esto era una locura. Adoraba las sorpresas y esta de ir con una venda por mi casa era una locura, me ponía muy nerviosa, pero me encantaba. Realmente me encantaba porque me fiaba de todos los de la casa, tenía una confianza plena en ellos y ellas, así que no me harían nada malo.

Mientras pensaba en mis cosas llegamos a la cocina. Olí a algo que me llamó mucho la atención.

-¡Louis, idiota! Me vas a quemar con el aceite.
-Lo siento, Harold, es que no sé hacer esto.- Rió el señor zanahorio.-
-Pues sácalos más lento, mira el vídeo.- Ordenó Liam.-

Olía a... ¿Churros? ¡¿ME ESTABAN HACIENDO CHURROS PARA DESAYUNAR?!

-¡Feliz decimoctavo cumpleaños, Chelsea!- Oí que gritaron los chicos.-
-Gracias.- Reí nerviosa.- ¿Qué estáis haciendo?- Dije para asegurarme de que mi suposición era cierta.-
-Churros con chocolate.- Dijo Zayn.- Venga, a la mesa.

Empezamos a desayunar y yo parecía un bebé: Louis me daba de desayunar y me manchaba la cara con chocolate. Puto Louis...

Después de desayunar, Perrie me limpió los restos de chocolate que me dejó el tarado de Louis y caminamos, hasta que escuché la puerta de la calle abrirse.

-¿A dónde vamos?
-A comenzar la ruta de tus regalos.
-Estamos en la puerta del garaje.- April pulsó el botón y poco a poco se fue abriendo. Lo supe por el ruido que hacía la puerta.-
-¿Sabes, Chels?- Oí la voz de Louis.- Sé que tu coche favorito es un Mini Couper amarillo, con dos rayas negras en el capó y descapotable. ¿Y sabes qué? Lo tienes delante. Mira.- Dijo quitándome la venda.- ¡TACHÁN! Aquí tienes tu coche.

No podía creerlo. El muy gilipollas me había dejado esto delante mía:


-¡Louis!- Reí.- Pero mi coche tiene que ser de verdad, no de juguete.- Reí al verlo.-
-Yo que tú me asomaba, porque hay un sobre.- Me dijo Louis para que me acercara.-

Abrí aquel sobre. Contenía dinero, mucho dinero.

-¿Esto qué es, Lou?- Dije sonriendo.-
-Es para que te pagues unas clases en una autoescuela y puedas conducir. De momento pásatelo bien con este, que si cabes en él, renacuaja.- Rió.-
-¡Muchas gracias, Louis!- Lo abracé.- Muchas gracias, en serio. No deberías haberte molestado en pagarme unas clases.
-No es molestia, pequeña carrot.- Sonrió y me abrazó de nuevo.-
-Quepo hasta yo, que soy el más alto de todos...- Rió Harry pasando su brazo por mis hombros, al ver que no paraba de mirar el cochecito sonriendo.- Pero con las piernas fuera y el culo dentro.- Reímos todos.-

Luego rodeamos la casa y, mientras caminábamos hacia el jardín, Harry me hablaba.

-Yo sé que adoras saltar al aire libre. Por eso te he hecho un regalo que te encantará. No es difícil de transportar, pesa poco pero es muy grande y te lo pasas genial. Pueden saltar hasta tres personas a la vez. Es muy fácil subirse a este juguete a diferencia de otros de este estilo. Espero que te guste mi regalo.

Llegamos y pude ver esto:


-Y cuando estemos borrachos, los que están sobrios saltarán y los borrachos estaremos ahí tumbados partiéndonos de la risa. ¡Será divertido!
-¡Dios!- Me quité los zapatos corriendo y me puse a saltar.- ¡Esto es la caña!- Harry se acercó y salté sobre él.- Muchas gracias, pelo polla.
-De nada, enana.- Sonrió apretándome en sus brazos.-

Me bajó de su agarre y me puse los zapatos. Al dirigirnos al porche, vi una caja enorme:


-¿Qué es eso?- Dije señalándolo.-
-Sé que te encantan los perros y más si son 'cuquis' como tú les dices.- Dijo Niall cogiendo mi mano.- Te he comprado un bebé al que tendrás que cuidar con mucha responsabilidad. Espero que te guste.

Me asomé con entusiasmo a la caja y contemplé esta cosita:


-Es un Pomerania enano y es hembra, como a ti te gustan. He pensado que es perfecto para ti porque según se dice... Los perros se parecen mucho a sus dueños. Y dicen que este perro es el más bonito del mundo, igual que tú. Eres lo más bonito del mundo, de mi mundo.
-Dios, muchísimas gracias, mi niño.- Abracé a Niall, lo besé y miré al cachorro.- Y encima le pones un abriguito amarillo.- Reí mientras lo cogía.- ¡Se va a morir de calor!- Reí de nuevo.-
-¿Cómo lo vas a llamar?- Me preguntó April.-
-En honor a nosotras... ¡BOO!
-¡Aw, que adorable!- Sonrió la rubia.-
-¿Vamos al salón?- Dijo Zayn interrumpiendo, nervioso.-
-De acuerdo.

Llegamos y vi varias cajas sobre la mesa del salón.

-Esto... Chels.
-Dime, Zayn.
-¿Sabes? Aquí hacía falta un entretenimiento. Para todos, no solo para ti. Pero sé que es tu juego de mesa favorito, por llamarlo de alguna manera. Además, es de tu color favorito.- Dijo girándome sobre los talones.-

Contemplé mi regalo que tenía una cinta rosa alrededor:


-Si te fijas en las bolas vienen tus iniciales: CAB. Y en uno de los palos viene grabado el nombre de cada uno.
-Wow...- Me acerqué y dejé a Boo sobre la mesa de billar. Se puso a jugar con la bola número 7.- Esto es increíble, de verdad.- Abracé a Zayn.- Muchas gracias.- Le di muchos besos en la mejilla.-
-Y ahora al sofá a abrir los demás regalos.

Nos sentamos y vi que junto a la televisión había una cuerda. No le dí mucha importancia y miré las cajas.

-Abre primero la mía.
-Eso, y acabas ya con los chicos.
-Bien.- Sonreí quitándole el lazo a la caja.-
-Sé que te encanta la fotografía y también sé que tienes una cámara pero...- Dijo mientras abría del todo el regalo.- ¿A que no tienes una cámara Instagram?

Entonces contemplé lo que era:



-Esta cámara tiene internet y las aplicaciones principales que posee son Intagram, obviamente, Twitter y Tumblr. Aparte de subir la fotografía a las redes sociales también te sale una copia. Mira, si abres la caja encontrarás un ejemplo de una fotografía.- Me indicó.-



-Y así podrás empapelar tu cuarto con todos los recuerdos que saques de ella. ¿A que es genial?
-Es fantástico, Liam. Muchas gracias.- Dije abrazándolo.- Venid, vamos a hacernos una.

Pusimos la cámara en la mesa, puse el temporizador (que no sé como lo encontré) y pulsé el botón. Nos colocamos junto a Boo y salió la fotografía. Era fantástica.

-La voy a poner en un marco.- Sonreí.- ¿Cuál abro ahora?
-El mío.- Dijo Perrie.- Aunque más bien es de Jade, Jesy, Leigh-Anne y mío.

Me dio una caja enorme que contenía esto:


-Un parajito me dijo que te enamoraste de un vestido y... Da la casualidad de que tengo uno exactamente igual, así que fui a la misma tienda y compré otro para ti.
-Dios, Perrie, muchas gracias.- La abracé con un brazo, ya que en el otro poseía el vestido.- Así podremos ponérnoslo a la misma vez.- Reí.-
-El pajarito fui yo.- Dijo Niall como un niño pequeño.-
-Eres adorable, amor.- Reí.- Es precioso, en serio.
-Los zapatos son de parte de Jade. Como tenéis el mismo pie, se los probó ella y te los compró.- Rió.-
-Me quedan como un guante.- Dije poniéndomelos.-
-El bolso de Chanel es de parte de Jesy.
-Me encanta. Además pega con todo.
-Y la colonia es de parte de Leigh-Anne. Es de la misma marca que usa ella, pero de otra edición.
-Huele muy bien.- Sonreí.- Dale las gracias a todas, por favor.- Dije mientras la abrazaba.-
-Descuida.- Sonrió.-
-¡Ahora el mío!- Dijo Danielle.-

Mientras yo abría la caja, miraba a Danielle mientras ella me hablaba.

-Pues yo fui con Liam a comprar tu regalo. Y como lo suyo es tecnología, lo mío también. Es una tablet que trae teclado, por lo que es un portátil.- Dijo una vez que lo había abierto.- Liam me contó que tu portátil andaba algo jodido y me dije: pues vamos a comprarle uno. Lo poco que te conozco sé que los portátiles no te gustan ni blancos ni negros, por eso tienes el teclado de tu portátil pintado con esmalte de uñas.- Reímos todos.- Y escogí un color muy bonito, el turquesa. Espero que te guste.

Era así:


-Dios, me encanta. Muchas gracias, Dani.- La abracé.- Esto es la caña.- Reí encendiendo la tablet.-
-Ahora el mío. No es gran cosa, pero ten.

April me dio una caja pequeña.

-Sé que no es gran cosa pero, como sabes que no tengo tanto dinero como aquí los presentes, he decidido regalarte tu marca de gafas favorita y de la forma que más te encantan.

Saqué una funda de la pequeña caja rosa de estampados de lunares y abrí la funda, para encontrarme con esto:



-Espero que, aunque el detalle sea pequeño, le des más uso que las otras gafas de los chinos que tenías.- Reímos todos.-
-Aw, muchas gracias, rubia.- La abracé.- Hacía mil que quería una de estas, pero no he tenido la oportunidad de comprármelas. ¡Y además son Ray-Ban verdaderas! Dios, me encantan.
-Y ahora el que queda.- Dijo Eleanor dándome la última caja.- Espero que te guste.- Sonrió.-

Abrí la caja y vi un maletín plateado.

-Pues yo te he regalado este maletín por lo siguiente. Ábrelo.

Era así:


-Sé que la estética es lo tuyo y el Kit Girl está bien, pero como tus estudios de estética los empiezas este año tendrás que ir bien equipada. Son todos productos Loreal Paris, Rimmel London y Maybelline New York. Espero que así puedas empezar muy bien el curso.
-Madre mía, muchas gracias, Eleanor.- La abracé.- Pero si esto es la caña. ¿Cómo sabías lo de mi curso de estética?
-Chica, se te olvida que me cuentas estas cosas, ¿eh?
-Ups, lo siento.- Reímos todos.- ¿Ya no hay más regalos?
-¿Quieres más? Que agarrada eres.- Rió Louis.-
-¡Que no, capullo! Es por si teníais algo escondido. Ya de vosotros me espero cualquier cosa.
-Pues aún no has visto lo mejor.- Dijo Niall.- ¿Has visto la cuerda que hay junto a la televisión?- Asentí.- Tira de ella.

Entonces April salió escopetada hacia la cocina y yo me acercaba poco a poco a la televisión. Me puse mirando a los chicos y a las chicas que se habían puesto de pie en el sofá (sin zapatos) y me miraban sonrientes. Miré mi mano que rodeaba la cuerda y tiré de ella realmente curiosa.