sábado, 14 de septiembre de 2013

Capítulo 1.

 [Narra Chelsea] 

-Chels... Chels... ¡CHELS!
-¡¿QUÉ?!
-Toma.- Dijo mi hermano Dylan cediéndome el teléfono fijo.-

Lo cogí, me tumbé y me lo puse en la oreja mientras veía como mi hermano iba saliendo del dormitorio.

[Conversación telefónica]

-Quién coño es...-Dije rascándome el ojo.-
-Buenos días.- Rió mi mejor amiga tras el teléfono.- ¿Te he despertado?
-Tú no, April, el imbécil de mi hermano sí. ¿Qué pasa?
-¿Nos vamos por ahí con el skate?
-¡Claro!- Sonreí.- ¿A qué hora?
-En un rato me paso por tu casa. No desayunes, que vamos a pasar por Starbucks, ¿vale?
-Genial, nos vemos ahora, bye.
-Bye.

[Fin de la conversación telefónica]

Suspiré fuertemente, me senté en la cama y me estiré. Miré la hora en el móvil y eran las 10 y media de la mañana... ¿Cómo se le ocurre despertarme a esta hora? No lo entiendo, ¡es muy temprano!

Fui al baño de mi habitación, me duché y luego me dirigí a mi armario. Lo abrí y empecé a mirar la ropa. Hoy tenía pinta de hacer calor, así que opté por ropa corta. Me vestí y peiné así:



Cogí mi skate y bajé al salón.

-¿Quién era?- Me preguntó mi hermano sin apartar la mirada de la televisión.-
-April. Me voy por ahí con ella, vendré a la hora de comer, ¿vale? Avisa a mamá cuando venga de trabajar.
- Vale. Eh... ¿No desayunas?
- Ahora desayunaré por ahí con ella. Nos vemos luego, enano.
-Adiós.

Salí de casa y en ese momento, April daba la vuelta a la esquina, sobre su skate, así:



-¿Nos vamos?- Rió parando en la cancela de mi casa.-

Yo reí y nos fuimos calle abajo.

 [Narra April] 

Llegamos al Starbucks y nos pedimos dos chocolates caliente. Sí, tomábamos cosas calientes en verano y cosas frías, como helados, en invierno. Sí, somos muy normales.

-Tía, tengo que darte una gran noticia.- Sonrió ampliamente.-
-Adivino, lo has dejado con Troy.
-Si... ¿Como lo sabes?
-Lo has puesto en Twitter.- Reí.-
-Bueno, eso no era, pero bueno, jajajaja.
-¿Entonces?
-Nos vamos al aeropuerto.
-¿Para qué?
-Mi hermano viene a pasar las vacaciones a mi casa.
-No jodas...- Dijo mientras una sonrisa aparecía en mi cara.-
-Bueno, él solo no, con los demás chicos de One Direction.
-¿Tú sola rodeada de tíos buenos?
-PUES SI.
-¿Me puedo mudar a tu casa? Siempre estás sola tía...
-Ejem... Pues eso es lo que te iba a decir ahora mismo. POR FAVOR DIME QUE SI. Voy a estar súper incómoda. Es que mi hermano mellizo el gilipollas, se aprovecha de mi por tener una casa en Londres...
-Si, si, si y si que me voy, tía.- Río.-
-Pues genial, avisa a tu mami.
-Va...- Sonrió.-

Mientras nos terminábamos el chocolate, ella hablaba con su madre por WhatsApp.

-Tía...- Dijo mirando el móvil seria.-
-¿Qué pasa?
- Que no me deja...
-Venga ya...
-Si, si... Mira...

Me enseñó el móvil y ella empezó a reír.

-Eres una puta, si te va a preparar la maleta y todo.- Reí.-
-Jajajajajaja, vámonos al polideportivo, anda.- Dijo levantándose de la silla.-

Reí y me levanté.

Llegamos al polideportivo y nos sentamos en las gradas, donde habían varias parejas mirando un partido de fútbol entre chicos.

-Por lo que se ve... Hay chicos muy monos, ¿eh?
-Muy bien, Chels. Vamos mejorando.
-Eres idiota.- Rió.- Menos mal que he comprado ESTO para entretenernos.- Dijo sacando dos paquetes de gominolas.- Y así pasamos el rato, ¿no?
-¿Ves? Por algo eres mi mejor amiga.- Sonreí y la abracé.-
-April, una cosita así, por preguntar... ¿Crees que tu hermano se va a acordar de mi después de dos años y medio?
-No.
-Jajajaja, ¿y eso?
-Has cambiado un huevo, tía. Estás maravillosa.
-Ah, así que solo por eso no me va a reconocer. Estupendo.- Rió.-
-¡En serio! No te pareces nada a la Chels de años atrás.
-Vamos, como si me conocieras de toda la vida...
-Tres años que llevamos siendo amigas inseparables y te conozco más que tu madre.- Reí.-

Pasamos allí la mañana hasta que...